miércoles, noviembre 20, 2013

Siempre he querido mi propio Galactus.

Entrada sobre tebeos de superhéroes (avisad@ quedas).

En los últimos tiempos estoy que "no cago" con la etapa del guionista Jonathan Hickman en los 4 Fantásticos (ya concluida). Desde que terminó de publicarse en España por Panini en Mayo de este 2013 [Los 4 Fantásticos v7 nº 29-65.]. Ya me la he leído completa un par de veces, y me sorprendo a mí mismo buscando varios episodios en concreto con momentos que me llegan a emocionar (el regreso de la Antorcha, Franklin contra los Celestiales, el episodio de la Cosa en el futuro...)  u otras que no llegan a tanto pero simplemente me gusta releer. Esto (debo explicarlo) es poco habitual porque lo normal es que lea los tebeos del mes y los guarde para hipotéticas futuras relecturas; y en el caso de que estas se produzcan pueden pasar años...

Pero a mi edad con décadas de tebeos leídos y la inevitable fatiga de quien está resabiado con estas cosas, es ilusionante encontrarse con la sensación que tenía con los tebeos cuando era un chaval. Cuando los tebeos eran leídos y releídos con absurda fascinación hasta que casi se desintegraba del uso. No sé... me encanta sentirme así.

Termino esta entrada con la que probablemente sea mi viñeta de un tebeo preferida de los últimos tiempos:



El Franklin Richards niño comenta con su versión adulta (del futuro) sobre la idoneidad de tener tu propio devorador de mundos. en Los 4 Fantástivos vol 7 Panini nº 59 (FF# 16 USA)

domingo, noviembre 10, 2013

Nunca en mi vida he visto un pelo como el tuyo.

Como ya he relatado en alguna que otra ocasión en este mismo foro (los años pasan pero las obsesiones permanecen), siento fascinación por esos microuniversos autosuficientes que son las peluquerías. Me gustan casi todas, aunque con una clara preferencia hacia las más tradicionales y además abogo por la segregación entre las peluquerías propias de caballeros y otras destinadas para señoras. En esto lo unisex es un atraso.

Empecé a escribir esta entrada el mismo día que me corté el pelo un día de la semana que hoy termina, pero quisieron los hados que  I.S.S escribiese en una red social del mismo tema y me hiciese parar -nosémuybienporqué-. Al parecer él había encontrado en su nuevo barrio una peluquería que saciaba sus demandas. A saber, una peluquería masculina con sus respectivos ejemplares tanto del Marca como del Interviú, y (quizá lo más importante) un peluquero humanista que sepa de todo y sea capaz de decir la última palabra sobre cualquier tema que toque tratar.





Yo también soy proclive a ese paradigma peluqueril del  rancio macho íbero y en ciertas fases de mi vida adulta he frecuentado peluquerías que seguían a pies juntillas este modelo. Por ejemplo, recuerdo una peluquería en la zona de Pueblo Nuevo con precio rebajado para jubilados que era un auténtico non-stop de anécdotas y chascarrillos; o una que frecuentaba hace un par de años en Coslada donde el dueño tenía como tema preferido explicarme su teoría de superioridad de la hembra rumana sobre la mujer española, al parecer estas últimas con mucho más complicadas y mucho más difíciles de "gobernar"  incluso para un hombre experto como él (no imaginemos los demás mortales que no sabemos ná).

Pero en los tiempos de la crisis, el elemento económico apretaba y tuve que elegir: comprarme una máquina y aprender a cortármelo de un modo casero o bien, la opción de visitar las peluquerías low cost. Determinado por la segunda opción para seguir viviendo las  inigualables experiencias que se viven en las peluquerías, en el último año y pico he estado visitando una peluquería con el asequible precio de 7€ cada corte. A mis entendederas un corte de pelo se resume en un concepto muy sencillo: Ahora tengo mucho pelo, hazlo desaparecer y déjamelo más cortito para que me dure.- He de reconocer que soy fácil de satisfacer en este sentido y no me quejo nunca pues todo me parece bien (excepto que me echen gominas, espumas u otras mierdas).

Pues bien, quiso el destino que con el dos mil trece mis cortes de pelo -como los modernistas o como algunas semanas el corte inglés- diesen un giro hacia el exótico oriente. La peluquera de origen rumano desapareció y fue sustituida con un muchacho de origen hindú. Desde que se produjo el cambio he realizado con mi nuevo peluquero un total de tres cortes de pelo. Uno en primavera, cuando decidí que era buen momento para raparme la cabeza. Así le dije que me cortase todo el pelo con máquina y lo dejase al tres. Yo entonces no lo sabía pero no debía dominar el idioma sino una suerte de pidgin de base castellana. Así que decidió asentir a lo que yo decía y hacer lo que mejor le pareció. Esto fue dejarme una especie de tupé a lo "rocker". Una persona normal se hubiera quejado, pero yo lo tomé como una advertencia para olvidarme del rapado total y acepté los designios de la providencia. No habían pasado ni dos meses cuando el cabello me había crecido pasando a los límites de la ingobernabilidad.

Así que volví a la misma peluquería y esta vez exagerando la gesticulación en lugar de fiarme del lenguaje verbal, conseguí que me rapara toda la cabeza al tres, pasando un verano más fresquito. Esta semana con unos pelánganos de gincho y por necesidad imperiosa acudí por tercera vez al mismo establecimiento. Ahora el peluquero va defendiéndose mejor en la lengua de Don Benito Pérez Galdós. Me senté en la silla dispuesto a pedir "máquina atrás y a los lados", pero él me escrutó la cabeza y me preguntó: - ¿Tú ya te has cortado aquí antes -. Asentí y me soltó en plan putoamoabsoluto: - Yo no recuerdo las caras pero me acuerdo de mis cortes de pelo. -  Era lo que faltaba para fidelizarme completamente.



Y con la mejor canción realizada nunca sobre el tema de las peluquerías (de cuya letra ya habré utilizado tres o cuatro títulos para entradas de este bloj) me despido hasta la próxima.


FERIA - "Cabeza Negra"



martes, julio 09, 2013

Mis lecturas de la primera parte del 2013

Lo cierto es que en lo que va de 2013 no es que me esté deslomando con el bloj. No obstante, me apetece repasar mis lecturas de los primeros seis meses del año por si acaso mi humilde opinión sirviese de orientación o recomendación para algún incauto que se fie de mis gustos.

Antes de empezar a ilustrar mis pareceres superficiales y repletitos de prejuicios, advierto que la onda de mis últimas lecturas se ve marcada por dos líneas:
  • Por un lado la celebración mensual de un libro-fórum realizado con un grupúsculo de personas. En riguroso sorteo ante notario se selecciona una obra narrativa premiada con un galardón de renombre, los participantes se ven obligados como una cuestión de honor a leerse la obra literaria (por horrenda o poco apetecible que sea) para debatirla y despellejarla en una reunión de cuasi-masones.
  • La otra línea de lectura me ha llevado últimamente a interesarme sobre obras teóricas y biográficas sobre el mundo del cómic(además de mis lecturas habituales de tebeos en sí mismas). Ya en el pasado he sido lector de obras sobre este tema: monografías sobre autores de tebeyos de los más diversos pelajes -desde las recomendadísimas obras de Antoni Guiral sobre la escuela de autores de la extinta editorial Bruguera a autores de los zafios superhéroes que a mí tanto me gustan, obras de divulgación como las de Scott McCloud o textos de casi cualquier tipo de corriente lugar y época- ; pero en lo que va de año, sin provocarlo, me he visto interesándome una serie de obras con este amplio tema del cómic como telón de fondo. Simplemente me ha dado por ahí, el año pasado me puse con biográficas  y en especial de gente del cine y este año ha caído esto en suerte.
 

1. Mientras vivimos. Maruja Torres [Premio Planeta 2000.]
La novela que nos tocó en el mes de enero era una auténtica oda a una época extinta: la cultura de "mira lo que valgo principalmente porque yo mismo me lo digo muy a menudo". Una fauna que yo asocio con una serie de profesionales de la intelectualidad que hablan de una cultura progresista y tendenciosa que intenta narrar de los problemas de la gente normal, cuando parece bastante obvio que no conocen a ningún tipo de gente "normal" ni "obrera" sino a la gente que habita en torres de marfil de discutible éxito y que es exactamente igual que ellos: completamente superficial.
En este marco, Maruja Torres dibuja la historia de tres mujeres: Regina Dalmau una novelista madura en la cima de su éxito profesional, podrida de dinero pero con un enorme vacío en todos los demás ámbitos de su vida; Judith una muchacha joven de origen humilde que se pega a ella como aprendiza pero con aviesas intenciones de ir comiéndole el terreno  -Una suerte de homenaje a "Eva al desnudo" que se queda en la carcasa argumental- y por último  la historia pasada de la mentora de Teresa la mentora de Regina cuando era niña. El personaje de Regina está un poco mejor tratado, parte de un buen planteamiento pero cae en una trama poco contundente y regularmente resuelta. El personaje de Judith es de una sosería alarmante y sin apenas matices: absolutamente plano. Y por último la trama de la verdadera historia de Teresa y su relación con Regina es un culebrón pretendidamente emotivo pero con el extraño logro de no trasmitir emoción alguna. La conclusión del libro es que Regina Dalmau, mira atrás en su vida y se pone el mundo por montera diciéndose a sí misma: valgo un potosí y quién venga detrás que arree. Una novela fruto de su momento a la que quizá sea injusto leer hoy en el momento socio-económico actual y sacar moralinas, pero es lo que hay. Esta novela no parece que tenga trece años sino cincuenta. Aparte de mi sesgo moral, como historia no es gran cosa, es amena en su lectura pero de vacía de contenido.
Nota: 4

2. Algo tan parecido al amor. Carmen Amoraga. [Finalista Premio Nadal 2007.]
Con la obra que cayó en suerte en Febrero ya empezaba a moldearse la idea preconcebida de que los premios no se otorgan por la calidad de sus obras sino que imperan otros factores (algunas veces incomprensibles).
La novela de Carmen Amoraga puede reducirse a un intento de hacer literatura para un público masivo y femenino. En el anzuelo se pone un ingrediente que llame la atención al público que va dirigido: Las tormentuosas vidas de tres amigas que van encadenando una tras otras las relaciones sentimentales con unos hombres de cartón-piedra que por supuesto o no las quieren o no las valoran como merecen. Es decir, un intento de hacer "Sexo en Nueva York", pero cambiando Manhattan por un pueblo de la provincia de Valencia.
Aunque el libro es objetivamente una castaña en cuanto a su interés argumental, he decir que me parece que está correctamente escrito y estructurado. Las diversas historias avanzan en fragmentos y confluyen en un bien llevado tramo final. Los personajes aunque a veces es difícil verlo, están correctamente delimitados y son bastante reales en cuanto a sus preocupaciones y evolución. Además el libro cuenta con una par de momentos graciosos como la parte de la época del instituto con el novio de la versión teenager de la -hasta ese momento- protagonista más sosa.
Nota: 5,5

3. El abrecartas. Vicente Molina Foix. [Premio Nacional de Narrativa 2007.]
Esperaba un aumento de calidad cuando tocasen ciertos premios (Crítica, Nacional...) respecto a otros de índole más comercial (Planeta, Primavera...) y si bien es cierto que es tangible el aumento varios escalones de calidad, parece insuficiente para poder hablar del que debe ser el mejor libro del año escrito en castellano (seguro que hay algo bastante más "redondo" que esta novela el año que se publicó).
Este libro es de una incuestionable calidad en cuanto a su estilo y una cuidada estructura. En este sentido se trata de un libro notable, pero tiende un gran problema de contenido que me lleva preguntar: ¿para qué?
La novela parece intentar reflejar un panorama de la sociedad española desde la República hasta la contemporaneidad, vistos desde la perspectiva que da la correspondencia que intercambian una serie de personajes. Hasta aquí todo bien, no muy original pero loable al fin y al cabo. Sin embargo según avanza la novela vemos un problema en cuanto al perfil de las "distintas" historias y los "diversos" personajes. Todos parecen cortados por el mismo patrón. ¿En serio para hablar de un personaje de interés a lo largo de todo un siglo este tiene que estar relacionado con el canon de la cultura oficial? Pues bien, en esta novela casi todos los personajes tienen interés en la medida que se relacionan con algún componente de la generación del 27, o hayan estado en el entierro de Ortega y Gasset, o haya visto las películas de la Nouvelle Vague o del Neorrealismo italiano el mismo año que se estrenaron, o van a abortar a Londres durante el franquismo y ya que están allí se involucran directamente con movimientos sociales del momento... Como acertadamente dijo M.B. en la reunión mensual: "los personajes no pasan por la historia sino que la historia pasa por los personajes".
Aunque algunas historias tienen mayor impacto que otras (pienso en mi favorita que es la del amorío de Vicente Aleixandre) otras caen en cierto sonrojo por la acumulación de referencias culturales y que quede la sensación no hay nada más que eso. Si cronológicamente las historias se diferencian  por las referencias que manejan los personajes, tengo la impresión de fatuidad en el contenido. Por favor, basta ya de autores que solo saben hablar de su entorno directo y no aportan nada nuevo (pienso el la novela de Antonio Orejudo "Fabulosas narraciones por historias" que sí lo consigue). No hace falta más literatura endogámica que habla sobre sí misma y temas culturales afines. Lo siento, eso no refleja la historia o la realidad sino un guetto particular, y demuestra más inercia y reiteración que verdadera creación. En resumen, una buena lectura de más de lo mismo de siempre.
Nota: 6


4. Bilbao- Nueva York-Bilbao. Kirmen Uribe. [Premio Nacional de Narrativa 2009.]
La novela, por decir algo, de Kirmen Uribe es una suerte de diario-collage de cómo se escribe una novela. Su estructura fragmentaria y pretendidamente deslavazada no me terminó de enganchar.
Hay algunos fragmentos más entrañables y/o memorables (como el momentazo de la PlayStation y el Athletic), mas yo solo veía acumulación de momentos que intentaban tener alguna importancia por sí mismos o en el conjunto, pero sinceramente a mí no me lo transmitían. Aunque al resto de componentes del libro-fórum parece les gustó bastante más que a mí,  solo me resultó pretenciosa y sin demasiada "chicha" donde hincar el diente. Seguramente se perdía mucho en su traducción del euskera al castellano (no te jode).
Nota: 4,5

5. Tres mujeres fuertes. Marie N'Diaye. Premio Gouncourt 2009.
En mayo tocó un premio internacional, tocaba demostrar si la aparentemente aleatoria adjudicación de premios en España se mantenía fuera de nuestras fronteras. Pues bien parece que sí es así. El libro de N'Diaye no carece de calidad, está bien escrito no hay nada que decir en ese respecto. Pero en conjunto es bastante irregular y será porque yo no lo he sabido entender pero no sé qué se pretende mostrar o sugerir al lector con las historias presentadas.
De nuevo nos encontramos con tres personajes femeninos que nos cuentan sus historias sin aparente conexión entre ellas que justifique su unión en un mismo libro. La primera y tercera historias son más llevaderas y se centran en una buena ambientación y estudio de los caracteres. Dos historias protagonizadas por mujeres africanas que nos cuentan sus vivencias y conflictos y cómo consiguen sortearlos. Aunque con estos méritos ya sería suficiente para hablar bien del libro hay que tener en cuenta la enervante tendencia a la innecesaria reiteración de las ideas en la mente de las narradoras/protagonistas.  La concreción y el sincretismo no se dan la mano con las narraciones de este libro. Más allá de esto el nivel del libro cae en picado con la segunda historia. Es algo más allá de enervante, cuenta la historia  de un hombre que está casado con una mujer -de nombre Fanta, quien aunque lo que podría parecer por el título no es más que una presencia tangencial en el relato- y que no sólo no avanza en una trama sino que parece no tener más intención que escribir un personaje con una baja autoestima fruto del fracaso, con su autoinculpación y fustigación personales. Un ejercicio que solo sirve para aburrir mortalmente al lector.
El veredicto final es un casi aprobado.
Nota: 4,75


6. Tiempo de Arena. Inma Chacón. [Finalista Premio Planeta 2011].
En Junio tocó lo que viene a ser un verdadero despropósito literario. Si uno quisiera hacer un listado de los prejuicios que pudieran pensarse para hablar mal de un best-seller de novela rosa o pseudo-histórica podría coger esta novela como paradigma. Si cuando se premia esta novela se piensa en el nivel intelectual de los posibles lectores, la referencia de este engendro me hace pensar las editoriales tienen a sus clientes en pésima consideración.
De nuevo nos encontramos con la narración de las historias interrelacionadas de tres mujeres, hermanas,  (la misma premisa en cuatro de los seis libros leídos en el libro-fórum) bueno, para ser justos son cuatro hembras contando a la sobrina. Así que es completamente diferente, pfff
La historia situada en los primeros años del siglo XX muestra una historia que solo puede calificarse como inverosímil. No por que los lances y acontecimientos sean poco creíbles - que también lo son- sino porque los personajes hacen gala de unos perfiles y comportamientos completamente fuera de tiempo y lugar. El libro habla constantemente de un feminismo absurdo y anacrónico que se hilvana con la historia de las colonias españolas, la confrontación contra el férreo tradicionalismo, la masonería, las instituciones y toda una serie de sucesos que discurren  bajo el cálido abrazo  de un único razonamiento: suceden por que sí, y punto. Un libro para sibaritas que sepan degustar de la misma esencia de la mediocridad.
Nota: 2


7. Los chicos que coleccionaban tebeos. Julián Clemente y Helio Mira.
La novela escrita a cuatro manos entre Julián Clemente y Helio Mira partía con una premisa que para mí era especialmente atrayente el universo de los lectores de cómics en la ya desaparecida era del kiosko de prensa español que yo viví con intensidad en mi infancia-adolescencia, pero al mismo tiempo partía con un temor de que pudiera caer en el tópico a la nostalgia trasnochada de los ochenta y se quedase solo en eso. Algunas de las novelas que he leído que tocan estos temas (entre otros): "Las aventuras de Kavalier y Clay" de Michael Chabón o "La fortaleza de la soledad" de Jonathan Lethem me encantan y tenía ganas de ver una obra a la española en esta línea. Con arrojo me sumergí en la lectura y me ventilé sus 200 páginas de un par de zarpazos lectores. Así que en primer lugar diré que es una lectura de gran amenidad y que toca un tema entrañable consiguiendo una sensación de verosimilitud. Los chavales, sus intereses y sus preocupaciones se me hacen reales. Cuenta como un grupo adolescentes que realmente sienten emoción por algo tan "tontorrón" como pueda ser coleccionar tebeos de superhéroes y se trasmite esa sensación. Una afición que aparece en un primer lugar como un interés solitario y personal, y después como un nexo de unión que fundamente unas relaciones de amistad.  Donde pongo mi primer pero, pues las historias de los personajes adultos carecen de la fuerza y la contundencia que a mi me hubiera gustado para ser una obra "redonda", en mi opinión hay un desnivel al enlazar con la historia del pasado con la del presente. Es una lectura que a mí, por mi afinidad personal me ha gustado, pero se me hace muy difícil pensar que tenga un público más amplio que aquellos que de chavales devorábamos y disfrutábamos cada tebeo que pasaba por nuestras manos. Ojalá me equivoque y la gente "normal" sepa disfrutarla a pesar de no cazar muchas de las referencias generacionales.
Nota: 6


8. Marvel comics, la historia jamás contada. Sean Howe.
Aquí nos encontramos con una lectura que pudiera parecer de lo más árido y poco atrayente: La historia y los entresijos editoriales de una editorial de cómics de superhéroes (principalmente) desde la década de los 30 del siglo pasado hasta la actualidad. Cifras, condiciones de trabajo, reivindicaciones laborales, estructuras editoriales, etc... Pues bien más allá de un mínimo interés que debe despertar lo que se cuenta me ha parecido un libro ameno en su lectura y casi siempre interesante en sus contenidos. En fin, es difícil recomendarlo pues el tema es obviamente minoritario, pero yo me quedo bien a gusto diciendo que a mí me ha encantado.
Nota: 8

9. Jack Kirby, el rey de los cómics. Mark Evanier.
Bien es cierto que esto más que una novela o biografía es más un libro de arte e ilustraciones que va repasando la carrera del creador de cómics Jack Kirby, pero en sus textos uno puede leer con detenimiento la historia tras los dibujos. Las penurias económicas y la falta de reconocimiento de un autor de cómics que (co-)creo a Los 4 Fantásticos, el Capitán América, Thor el Poderoso, Los Nuevos dioses, Los Inhumanos, Estela Plateada, Los Vengadores, Pantera negra y un largo etcétera de personajes que aún hoy 50 años después siguen publicando sus aventuras en cómics o películas.
Yo no soy un gran fan de los cómics realizados por Kirby, hay un insalvable salto generacional que me hace difícil interesarme por las convenciones de los cómics Marvel o Dc anteriores a 1970, pero su historia sí me interesa y el libro editado en español por la editorial Rossel es una auténtica chulada.
Nota: 6,75

10. La historia de los Cómics de Toutain, tomos tercero y cuarto. V.V.A.A.
Esta lectura es mi mayor excentricidad en lo que va del año. Saqué de la biblioteca la enciclopedia en fascículos que publicó la editorial Toutain en los años 80 y comencé a leer con singular disfrute lo que no es más que una obra de carácter enciclopédico. Los dos primeros volúmenes me los salté pues me es difícil conectar con épocas las épocas primigenias del llamado arte secuencial. A partir del tercer tomo los fascículos se van centrando en la segunda mitad del siglo XX -distribuidos en corrientes y décadas- del cómic tanto en Estados Unidos como en Europa (y algunos capítulos a Asia y Latinoamérica). La verdad muchas veces la lectura parecía el catalogo de nombres y obras de las que apenas (o nunca) había oído hablar, pero que pasado el tiempo me han servido para ampliar mis horizontes e ir leyendo muchas obras del cómic que hasta ahora no me han llamado la atención.
Aquí sí que es imposible la recomendación, leer una enciclopedia tiene que salir de uno mismo.
Nota: 5,75.

11. Historias de Nueva York. Enric González.
He de decir que no había leído más que algún artículo suelto de este periodista en el País o en la revista (para modernos) Jot Down y ciertamente lo que había leído no me impresionó. Sin embargo en los últimos tiempos había oído muy buenas críticas sobre este autor, que parece estar en la cresta de la ola. Así pues decidí cotejar mis primeras impresiones y darle una verdadera oportunidad. Elegí dos libros que por su temática me atraían. Nueva york, ciudad que como el auténtico turista cateto que soy, me fascina completamente, y en segundo lugar el tema del fútbol (aunque se centrase en una liga tan poco vistosa como la italiana). Iré por partes:
El libro "Historias de Nueva york" me pareció muy flojo. Los artículos me parecían una sucesión de "guayísmos" y "mira-cómo-molo" que carecían de lo más importante: la sustancia. Del catalogo de hechos curiosos y anécdotas que se relatan en el libro apenas había un par que no conociese ya de antemano por otras fuentes. Más allá de los datos lo que el autor hace con ellos no trasciende en ningún caso. Mi impresión es que simplemente parecían estar sacados de una guía de viajes. Además los artículos me resultaban muy sosos y mira que es fácil entretenerme a mí contando cosas de Nueva York. Después de la retahíla de tiradas-de-pisto y perogrulladas sacadas de otros sitios evoluciona a una parte final más personal que de algunos compañeros corresponsales desaparecidos. Por suerte el libro era muy corto y decidí acabarlo, de haber tenido 100 páginas más estoy seguro que lo habría abandonado.
Nota: 3

12. Historias del Calcio. Enric González.
A pesar de la mala experiencia anterior, decidí empezar el libro "Historias del Calcio" para ver si seguía en la misma tónica o había un cambio a mejor. He de decir que los artículos de este libro me han gustado bastante más. Supongo que mi amplio desconocimiento del calcio italiano me ha hecho disfrutar de las anécdotas y entretenerme mucho más con la lectura. Los artículos recopilados, es inevitable, unos están mejor acabados que otros. Entiendo que escribir una columna periódica no debe ser fácil y mucho menos mantener un nivel excelente, pero en general hay algo en la forma de contar de este periodista que no me llega a tocar la fibra y rara vez he arqueado la ceja diciéndome a mi mismo: esto es cojonudo.
Nota: 6

13. Shop Talk. Conversaciones con Will Eisner. Will Eisner.
Este libro contiene una recopilación de entrevistas que el dibujante Will Esiner (autor de The Spirit, Contrato de Dios, etc...) mantiene con una serie de autores míticos de los cómics americanos. Neal Adams, Milton Caniff, Jack Davis, Gil Kane, Jack Kirby, Harvey Kurtzman o Joe Kubert entre otros. La idea me resultaba atrayente pero a la postre el desarrollo de las entrevistas no mantiene el interés de su premisa. Siendo algunos autores más interesantes y locuaces que otros, por lo general las conversaciones oscilan  más hacia los modos de trabajo y lecciones técnicas; que por las anécdotas, cotilleos y tejemanejes de la industria del cómic norteamericana. Lo cual en mi opinión hace de las conversaciones en algunos tramos bastante plomizas y lejos de lo que me hubiese gustado leer.
Nota: 4


Bueno pues ya está. Me doy cuenta que mis críticas están muy lejos de ser genuinamente positivas, la verdad en lo que va de año de lo que leí poco o nada me ha entusiasmado, sino todo lo contrario. Me gusta pensar que cuando algo me gusta lo elogio de veras(como he hecho en otras ocasiones), así que considero justo poder decir que algo no me gusta cuando así me lo parece. Sin duda, todos los autores que he criticado o criticaré escriben un trillón de veces mejor que yo, pero me han gustado menos que otras muchas lecturas que sí me encantan. También existe la posibilidad de que solamente esté podrido por dentro y eso sea todo. Espero tener más suerte y disfrutar mucho más en mis próximas lecturas.

lunes, julio 08, 2013

Siempre se van los mejores...

La muerte tiene una sola cosa agradable: las viudas.
Enrique Jardiel Poncela.

Parece que desaparece el BM Atlético de Madrid.
Dos años de existencia y dos años de socio (número 75 y 51 respectivamente).
Me apena la desaparición de un deporte tan vistoso y emocionante que no pueda arraigar en la ciudad de Madrid. Es cierto que la liga Asobal es un desastre descompensado con un equipo y el resto. Sin emoción alguna y horarios terribles que hacen difícil atraer al público cada semana. Sin embargo los partidos de la Velux Champions League merecían la pena por todos los demás. Si se confirma definitivamente la noticia, me gustaría decir que iré a seguir con el mismo interés al Naturhouse la Rioja o al Ademar de León o al que sea, pero no será así, la distancia hace que no vaya a poner las mismas ganas.  El año pasado desapareció el Portland San Antonio, hace dos la venta del Ciudad Real (que para nada parece haber servido y seguro que algún tolai se alegrará de que el proyecto del Atleti haya fracasado). Todo apunta a que volveré a seguir los Mundiales y Olimpiadas cada varios años y el resto del tiempo tocará olvidarse del balonmano.


Quedan dos copas del Rey y una final de la Champions. Un montón de jugadores fantásticos a los que he visto jugar cada partido (Kallman, Aguinagalde, Cañellas, Lazarov, Hombrados, Edu Fernández, Dinart,  Gojun, David Davis, Jurkiewicz, Markussen, etc...) y al gran Talant Dujshevaev. Pero ahora no sirve de nada. Otra vez lo mismo 19 años después. Ojalá haya una tercera ocasión en un futuro de ver un equipo de balonmano del Atlético y si nada lo impide allí estaré para apoyarlo.


Aquí como auténtica fricada el recuerdo de todos los programas de los partidos jugados en el Palacio de Vistalegre estos dos años.

viernes, mayo 17, 2013

De los nervios.

Estoy apurando los últimos momentos de la tarde. Habrá quien no lo entienda pero en días como hoy paso todo el día en un estado de intranquilidad. Todo a sabiendas de que en unas horas habré de caer en la más profunda depresión combinada con un estado de pura mala ostia; o por el contrario a la manera de San Juan de la Cruz y sus colegas alcanzaré un nirvana de éxtasis absoluto.
Nada de medias tintas. Solo extremos. Cuanto más mayor me hago más a pecho me tomo estas cosas. Cada día soy más forofo y más irracional. Debería ser de otra manera. Tendría que ser reflexivo, tomármelo como un juego tontorrón y olvidarme. Pero no es así. Si perdemos (como es lo habitual contra el rival de hoy) me cabrearé como una mona, me iré a dormir y pasaré un par de días sin querer hablar con nadie.

Pero ahora, antes de que pase lo que tenga que pasar, he de decir que estoy tremendamente orgulloso del actual Atlético de Madrid (sección de fútbol). No porque haya vuelto a ser un equipo ganador, terceros en liga, finalista de copa, clasificados para la Champions, campeones de la Europa League el año pasado... tampoco porque se hayan logrado algunos objetivos sin jugar un pimiento (el tiqui-taca me parece una memez, lo sublime de verdad es el patadón pa' arriba)... Lo que me enorgullece del actual Atléti, es su imagen de ginchos.  Estéticamente no pueden molar más. Como lo podría explicar: Veamos, si una persona imparcial se encuentra de noche en un polígono industrial a un grupo de personas formado por alguna de los siguientes: Arda Turan, Diego Costa, Tiago, el "Cata" Díaz, Gabi, Oliver Torres, Simeone, el "mono" Burgos", Falcao, al "Cebolla Rodríguez, etc. Lo normal sería pensar que están allí para robar el cobre de las instalaciones eléctricas o perpetrando algún delito similar. Estarían de acuerdo conmigo nueve de cada diez señoras que se agarran con fuerza el bolso contra el pecho cuando sube un árabe o un negro a su mismo vagón de metro.
 
Arda Turan de traje podría ser perfectamente el malo de una peli de James Bond

Bueno no digo más. Que la suerte nos acompañe.

lunes, febrero 04, 2013

Le plus beau du quartier.

Al finalizar el año pasado, uno de mis más viejos y fieles compañeros de aventuras se quedó en el camino. Me refiero a mi infatigable chándal del atléti que tras un más que considerable número de años a mi servicio, no pudo más y terminó de desgastarse en la temible zona de los muslos [D.E.P.]

En esos innumerables momentos en que he necesitado aparentar ser un "costras" (quiero decir serlo aún más) fue el más eficaz de los amigos. En otros momentos de mi vida de mayor salubridad económica -más allá del inevitable luto sentimental- me hubiera permitido el lujo de sustituirlo por una nueva versión del mismo. Pero mi economía  actual no daba para comprar uno nuevo.  Y hoy especiamente lo he echado de menos.

Me encontraba hoy ante el primer lunes de febrero. Justo un mes después de haber conseguido un trabajo me volvía a encontrar -al igual que otros cinco millones de personas en este país- en situación de desempleo. La verdad ir a la oficina del INEM vestido de otra manera que no sea con el chándal del atléti me parece una blasfemia y una falta total de savoir faire.

Pues bien cual ha sido mi sorpresa al ir a mirar los horarios de los partidos de balonmano en la web del atléti y comprobar que estaban de ¡rebajas de chándals!

Con una rebaja del 70% y por 26 eurazos podía encontrar un digno sustituto:


¿Quién quiere traje y corbata? ¿un esmoquin? ¿un tuxedo? ¿pantalones de pana?
 
 
 
Carla Bruni - Le plus beau du quartier.
 
 
Ya puedo volver a ir por la calle hecho un pincel. ¡Mañana será un gran día! 

domingo, enero 20, 2013

Pocas cosas más humillantes que lo siguiente.


Esta mañana se celebraba en el municipio  de Rivas VaciaMadrid un encuentro de la liga nacional de baloncesto femenino entre el equipo local, Rivas Ecopolis, y su nemesis histórica  -por derecho propio en el olimpo de los equipos con nombres molones- el Perfumerias Avenida. Como especulaba con Cho. al final de año una de las ideas como nueva promesa para 2013 -sin más objetivo que el tener nuevos modos de entretenimiento- era acudir una vez al mes a algún evento deportivo de caracter minoritario. Este tipo de cosas nos molan y no hay más que explicar. En Enero teníamos marcada en rojo la fecha de hoy. ¿Baloncesto femenino de élite? ¿poder animar a un equipo llamado "Perfumerías Avenida? 
¡Rayos sí!
Nada podía prestarse mejor a la vitola de minoritario. Así pues, acordamos madrugar en domingo con el fin de estar en la estación de Metro de rivas a las 10:30h y llegar al partido. Sin embargo, ayer por la tarde yo tuve un momento de clarividencia y a punto estuve de negarme a acudir. Disponía con dos argumentos potentes: la enorme pereza de madrugar y el hecho incontestable de que era una absoluta gilipollez. Rápidamente se me contrargumentó con mis mismas aseveraciones. Había que hacer el esfuerzo para alcanzar la gloria de nuestra inherente mediocridad y friquismo.

Todo esto me recordaba a la época de mi primera adolescencia cuando llegué a Coslada y en el municipio había un equipo de fúbol sala que partía la pana: el Redislogar Cotransa (otro con nombrazo) denominado poco después Deporsala de Coslada antes de desaparecer. Equipo donde jugaba el mejor jugador de dicho deporte, Paulo Roberto, y a cuyos partidos acudí en buen número de ocasiones. Lamentablemente no he encontrado nada de información en internet sobre aquel equipo y acerca de su disolución. Pues bien, hoy tocaba visitar el orgullo deportivo de otra localidad periférica del este de Madriz.

Pues bien, llegábamos a la parada de Metro Rivas Urbanizaciones, donde atravesamos calles donde imperan las mencionadas urbanizaciones de "casitas bajas" para sociatas ex-obreros, parques de poderío más propios del esplendor de otras épocas y señalizaciones hacia diferentes centros comerciales apuntando hacia los cuatro puntos cardinales (para paliar la ausencia total de comercios a pie de calle). Tras un buen trecho de caminata, llegamos al polideportivo municipal con el partido recién comenzado, para descubrir al intentar entrar que éramos unos idiotas.

El encargado de la puerta nos espetó: - Aforo completo.
Sólo pudimos preguntarnos: ¿En un partido de baloncesto femenino? ¿En serio?

Pues bien, atónitos por nuestro desconocimiento del tirón de este deporte y con el rabo entre las piernas nos desplazamos hasta el centro comercial más cercano para poder desayunar. Al llegar le pedimos a la camarera si podía quitar esa "mierda" del fútbol masculino y ver si podían sintonizar el canal teledeporte donde retransmitian el partido que se jugaba a pocos metros de allí. Por supuesto accedieron y al darse cuenta de lo que emitían comentaron hurgando más en la hérida: - ¡Anda, si son las chicas que han estado aquí hace un rato! -

A la sazón, auténtico desproposito matinal. Pero aquí y ahora, lo digo y me comprometo a hacerlo: La próxima vez que juegue el "Perfumerias Avenida" en Rivas, madrugaré más y lo veré dentro del pabellón. Esta sarna la tengo que rascar.

Para concluir, las estadísticas del partido y sus crónicas:
Rivas Ecopolis 63 - Perfumerías Avenida 74

 

martes, enero 01, 2013

The good, the bad and the ugly.

Llevo los últimos 3 años pensando que el último año ha sido el peor de mi vida, para a continuación dar un nuevo giro a peor (Hasta ahora todos los expertos, más allá de los factores ambientales, señalan a un principal responsable). Aunque las señales y presagios auguran que el año que hoy empieza tiene una pinta lamentable en todos los aspectos, quiero ir a contracorriente de mi instinto y depositar mis esperanzas en que algo cambie para mejor.
Y con este espiritu positivista (extraño en mi) quiero desearos un feliz año nuevo, no se me ocurre nada mejor que intentar recordaros que está en nosotros ser capaces de diferenciar el bien del mal y actuar en consecuencia. Para ayudaros a esclarecer conceptos (como en Barrio Sesamo) nada mejor que una ayuda visual con la denominación escogida para dos infraestructas por las que casualmente he pasado en fechas recientes. Juzgad por vosotros mismos:


 
CENTRO DEPORTIVO MUNICIPAL LUIS ARAGONÉS (en el barrio de Canillas)
 
 
AUDIORIO PILAR BARDÉM (en Rivas Vaciamadrid)
 
 
¡Feliz 2013!
 
 
 

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