domingo, octubre 26, 2008

Cuarto Aniversario.

560 entradas desde que una madrugada igual que hoy, 26 de Octubre, sólo que del año 2004, empezaba a publicar en este invento de los bloj. Picado por el hecho de que tuviese uno y casi a la par con MB y Cho.(éste último aún activo) quienes como yo, también hicieron los suyos movidos por la envidia. Hubo periodos de frenética actividad casi a diario, mezclados con otras etapas de dejadez e incluso abandono. Una árdua competición para saber cuál es la entrada más inútil o de peor calidad. Y algunos pocos posteos que tampoco estaban tal mal y de los cuales con la distancia me sirven para justificar todos los demás. Un montón de comentarios (aunque a mí siempre me parezcan pocos) de amigos, de conocidos, de saludados y oh! sorpresa! de absolutos desconocidos. Con esta entrada celebro el inicio del quinto año de 'EN BUJCA DEL TIEMPO PERDIDO', una parida que empezó como tal y que espero pueda proseguir durante mucho más tiempo.
Nos leemos!

sábado, octubre 25, 2008

Panegírico: DFW

Me levanto con ese indescriptible malestar que los mortales conocen como 'resaca', una situación lamentable pues recuerdo como ayer consumí un total de 5 cervezas de marca mahou (4 tercios y una caña doble) en la antesala, durante y después en los prolegomenos del conciertazo de Ellos. Una cantidad alcohólica irrisoria para provocar algún malestar posterior, pero no me engaño es normal entre mi buscada vida casi-monjil y lo viejuno que estoy. Pero hace un rato mientras esperaba para comer y hojeaba el suplemento literario-cultural del panfleto para progres de derechas que compra mi progenitor cada fin de semana, me entero de una noticia de hace ya un mes y pico desde que se produjese: La muerte de David Foster Wallace que apareció ahorcado en su casa el pasado 12 de Septiembre.

Un escritor del que alguna vez ya he hablado y citado
aquí y por el que profeso una sincera admiración. Recuerdo con afecto el reportaje sobre los premios de los AVN en 'Hablemos de langostas', la despiadada crónica de un crucero en 'Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer', los inquietantes relatos de 'Entrevistas breves para hombres repulsivos' o el grato regusto que tengo de la monumental 'La broma infinita' que en un par de ocasiones he empezado pero que por diferentes motivos siempre dejo a medias para una mejor ocasión(ahora mismo me comprometo conmigo mismo para concluirla antes del fin de año). Sinceramente, creo que es una lástima.

Hasta mañana!

sábado, octubre 18, 2008

Ser Garci por un día.

En mi experiencia en esto de los blogs, he observado (sin necesitar un exceso de perspicacia) que un común denominador de un amplio espectro los blogueros es la necesidad de hacernos los listos. Hacer épica de todas aquellas cosas que percibimos como si hubiésemos inventado la rueda, cuando siendo muy generoso con la inmensa mayoría, lo que tenemos que aportar es cuanto menos obvio e insignificante. No es nada de lo que avergonzarse, yo soy así de simple y mis deseos de llamar la atención de los demás son inagotables.

En este sentido, ayer me llevé una agradable sorpresa cuando descubrí que próximamente podré cumplir uno de los sueños de mi vida. Antes de explicarlo tengo que poner en antecedentes a los que no le sepan. Tanto Cho. como yo hablamos este año de apuntarnos a alguna actividad para las tardes de este otoño-invierno y por diferentes circunstancias fuimos a parar a los talleres que imparte la Comunidad en sus distintos centros culturales. En resumen (el resto de la historia y sus detalles saldrán a la luz antes o después) desde principios de mes asisto a dos cursos en dura competencia por ser auténticos filones de diversión y caviar. El segundo de ellos es ‘Crítica de cine’ donde disfruto de un heterogéneo grupo de asistentes de lo más dispar: jubilados, señoras con edades que comprenden todas las décadas de la madurez (30, 40, 50…) , erasmus y un resto de jovenzuelos post universitarios entre los que me incluyo. Vemos semanalmente una peli y luego la comentamos. Objetivamente es una soplapollez, pero a mí me mola. El caso es que en la clase de esta semana la profesora/moderadora nos ha invitado a que todos los meses uno de nosotros elija y presente la película que vamos a ver.

En el momento que lo anuncio se me hicieron los ojos chiripitas y visualicé la posibilidad de convertirme en José Luis Garci en Q.G.E.E.C. por un rato. Decliné la opción de ser el primero en presentar mi película, esperando poder ser el afortunado de la última semana de Noviembre. Lo cual supondrá que será una de las últimas cosas que haga antes de cumplir la treintena cerrando así otra década vital.

Ahora tengo que meditar cuál será la película a elegir. Algo impactante para epatar y a la vez que sea tremendamente personal, evitando tanto como me sea posible los friquismos postochenteros y el exceso de pedantería autoril. El género y la época me son igual. Cienes de títulos vienen a mi cabeza: Carretera Pérdida, Escuela de Sirenas, The Royal Tenenbaum, Muerte entre las flores, Showgirls, Retorno al pasado, Un domingo cualquiera, En un lugar solitario, Los Warriors, Caravana de mujeres, Ed Wood, A chorus line, La taberna del irlandés, JFK, Cautivos del mal, Zoolander, La noche americana, Doce del patíbulo, La doble vida de Verónica, 8 y 1/2, Todos dicen i love you, Playtime, El bueno el feo y el malo, Teniente Corrupto… todas y muchas otras más. Una decisión demasiado importante para tomar a la ligera. ¿y tú qué elegirías?

Ahora me percato de que lo que realmente quisiera es montar un cine-forum propio. Sniff…

martes, octubre 07, 2008

Curso básico de interpretación de sueños XI

- ¿Creéis que el agua es rápida? Tendríais que ver el hielo. Se mueve como si pensara. -
Samuel L. Jackson en Deep Blue Sea, iniciando su monólogo cumbre, justo antes de que lo meriende un tiburón superinteligente.

Vuelvo a resucitar este añejo ejercicio de exposición pública de mis vergüenzas oníricas. Anoche me tocó sufrir una experiencia que así bote pronto relaciono con un ofrecimiento que me hicieron ayer en el trabajo, aunque por rubor no daré mi clave interpretativa. Al lío:


Me encontraba en viaje de veraneo a una localidad levantina que denominaré genéricamente con el sutil nombre de Valencia (donde nunca he estado). Acompañaba a mis progenitores, a mi hermano y a su cónyuge, con la intención de compartir unos días de playa en familia. El lugar donde residíamos era un apartamento de dimensiones muy reducidas. Recuerdo vívidamente como el minúsculo salón no permitía que cenásemos todos a la vez alrededor de la mesa. Teniendo que cenar, ver la TV y cualquier actividad aparentemente grupal, por turnos. Un ambiente hogareño claustrofóbico que nos impulsaba a todos a hacer cualquier plan o aprovechar cualquier excusa para salir. Más allá de esa consciente repulsión que tienen las personas ‘normales’ a pasar tiempo en familia, en este viaje yo estaba en un estado de sumo disgusto. No sé por qué había sido obligado, pero no quería estar allí.


Una tarde de especial sopor, de improviso recordaba como M.B. (en la vida real) me había hablado maravillas de una tienda de comics en Valencia. Entonces sibilino, anunciaba en mi casa un plan que me haría librarme del resto del clan. A quienes quería ocultar mi destino (tampoco sé la razón, pero imagino que estaría castigado sin comprar tebeos por malas notas o similar) y dije que me iba a andar un rato por la playa. Entonces cuando enfilaba triunfante el umbral de la puerta con el pomo girando entre mis dedos, mi progenitora me llamaba a gritos instándome a que no saliese y mirase el televisor. En las noticias se anunciaba una inminente catástrofe natural. Un tsunami se acercaba a Valencia. Si, como leeís. El típico grupo de olas gigantescas fruto de esos maremotos tan frecuentes en el virulento mar Mediterráneo. Por supuesto, eso chafaba mis planes de escape y me veía obligado a permanecer junto al resto de la familia en el bungalow playero, escuchando como las olas golpeaban furiosas una y otra vez, contra las contraventanas de metal y viendo como tanto el transcurso de la tarde como el espacio vital se achicaban cada vez más, y más… y entonces desperté.

sábado, octubre 04, 2008

Crisis de identidad y hagamos un mundo mejor.

Ayer me percaté de que había perdido ni flamante documento nacional de identidad electrónico. Me di cuenta cuando fui a recoger un paquete a correos y no se hallaba dentro de mi cartera junto al resto de tarjetas de plástico destinadas a los usos más peregrinos. Una vez fui consciente de la pérdida, tuve que repasar mentalmente dónde fue la última ocasión en que hice uso de mi DNI. Pensando en qué ocasiones podría haber ido a un aeropuerto, realizado algún tramite burocrático estatal o lo más factible haber realizado un pago con una tarjeta de crédito. Retrocedí día a día en el tiempo, lo que me llevo a bajar de urgencia a preguntar al Ahorramás y Mercadona. Aunque no tuve fortuna. Seguí pensando en todas las compras que podía haber hecho en un pasado reciente pero no se me ocurría nada. En este punto la fatalidad anidaba en mí y ya contaba que con mi identificación se habrían realizado un par de casamientos de inmigrantes sin papeles, creado a mi nombre los negocios ilegales más extrambóticos y toda suerte de desgracias. Hasta que por la tarde cuando ya daba por hecha mi visita a la comisaria más próxima para denunciar la pérdida y consiguiente renovación llegó la solución. Mi último pago con tarjeta se realizó en un céntrico restaurán donde estuve una semana antes. Cuando fui a ver si sonaba la flauta y comprobar si estaba mi identificación en el local, resultó que si la habían conservado y amablemente me la devolvieron. Un alivio más que nada por el peñazo de los tramites.

Mi reflexión sobre este tema es que he estado como un ilegal indocumentado toda la semana y no me he dado ni puñetera cuenta, ni yo, ni la administración. Sólo puedo concluir que el sistema no funciona.(toda la trama anterior no es más que burda excusa para la parida siguiente :) La democracia tal y como la conocemos es un eco del pasado. Los sufragios para elegir a los más aptos para gobernarnos no funcionan. Desde ayer he empezado a pensar en una alternativa, conceder el gobierno y el poder no por 'libre' elección de los ciudadanos, ni por hegemonía, ni derecho de sangre... la bizarra solución que he estado sopesando es la del concurso de méritos. Imaginemos un concurso de oposición para acceder a las más altas cotas del poder. Poder presentarse a la Oposición a Monarca de un estado, a Presidente de Gobierno, a Sumo pontifice de una religión mayoritaria o incluso a Presidente del principal partido de oposición y así un larguísimo etcétera de cargos... Todo esto me parece una gran idea no porque crea que vaya a confluir en un mundo mejor para todos. No, es más estoy seguro que daría lugar a una amplio abanico de tiranías, absolutimos y caciquismos varios. Pero por otro lado a mí me daría la ocasión de poder conocer a algún ser humano opositor que se dedicase (en serio) a prepararse para ganar la plaza a Emperador de Sacro Imperio Germánico Romano o cualquier otro cargo que se os ocurra de nombre rimbombante. Seguro que merecería la pena.

Bueno con esto me despido y vuelvo a preparar mis Programaciones y Proyectos curriculares, que como es habitual siempre dejo para el último momento.

Lo + seguido