viernes, abril 25, 2008

Y además es imposible

Hoy parecía un día agradable, lucía el sol, el trabajo se me daba bien y bullía el ambiente de un fin de semana tranquilo. Hasta que a la salida del trabajo acudía al bar de siempre con algunos compañeros a tomar unas cañas de relax. Allí de repente mi día se torció. Dejé mi tópico bolso-bandolera de H&M, roñoso por los últimos casi tres años de uso, en el suelo del local junto a las cosas de los demás. Un rato después al producirse la espantada general de todos a casa compruebo que debajo de mi jersey ya no estaba. Alguien me la ha chorizado en mis propias narices. Peinamos el bar y vuelvo sobre mis pasos hasta el trabajo sólo para constatar lo que ya era un hecho.

Procedí a hacer repaso mental de todo lo que me faltaba: una carpeta con un par de temas de la oposición y un buen montón de comentarios de texto, un taco de exámenes de mis alumnos (que el lunes descubrirán como han aprobado todos por mediación del veleidoso destino), mi cartera de cuero ajada donde por suerte no había de valor más de un décimo de lotería premiado con el reintegro (6 euros), un par de carnéts inútiles, el del club cortefiel y las dos únicas cosas de valor que tenía: una tarjeta de crédito (anulada de inmediato) y mi cámara de fotos digital comprada hace un par de meses. Mi primera reacción ha sido realizar toda suerte de reacciones inútiles como preguntar a la gente del bar o acudir a la comisaría cercana a poner una denuncia (como si fuese a aparecer algo). Por suerte todos mis documentos estaban a buen recaudo. La próxima vez que alguien me mire mal por llevar todos mis deneises, seguridad social, carnés de biblioteca, tarjetas de crédito y débito, dinero y otros documentos personales en el interior de mi abono transportes mensual, recordaré cómo en esta ocasión el seguir siendo un paleto postadolescente me ha ahorrado un montón de disgustos y burocracia de restitución de documentos.

Tras haber superado sin excesivo trauma la pérdida de la cámara y dejando de lado mis horas de clase en la academia por la tarde, he procedido a comprarme una cámara exactamente igual a la perdida (no puedo vivir sin inmortalizar instantes absurdos) y acto seguido darme una vuelta por la recién inaugurada feria del libro antiguo y de ocasión de Recoletos. En fin, no tiene sentido cabrearme conmigo mismo por ser un patán descuidado y siendo además algo que es imposible de solucionar sin mediación del Delorian de Marty McFly.

miércoles, abril 23, 2008

No tienes que ser parte de una minoría para ser víctima del odio.

¿PREPARADA PARA REUNIRTE CON EL HACEDOR?

La semana pasada, leí en el Asbury Press un artículo que me produjo gran desazón. En cierto sentido era la clase de noticia que solemos leer todas las mañanas y que después de causarnos impresión, aunque no muy honda, da paso al horror y nos deja mirando al cielo durante un largo momento, hasta que volvemos a la variedad de nuestros asuntos –cumpleaños de famosos, resultados de partidos, óbitos, nuevas ofertas inmobiliarias- que nos arrastran a nuevas preocupaciones, y a media mañana ya la hemos olvidado.

Pero, bajo el escueto titular MUERTE EN LA ESCUELA DE ENFERMERÍA, el artículo describía en detalle una jornada normal en el departamento de enfermería de la Facultad de Pedagogía de la Universidad de San Ysidro (campus Paloma playa), en el sur de Texas. Un estudiante de enfermería descontento (siempre son hombres) entró en la facultad por la puerta principal, y se dirigió al aula donde él debía de estar en esos momentos realizando un examen: filas de estudiantes con la cabeza inclinada, concentrados en la tarea. La profesora, Sandra McCurdy, estaba mirando por la ventana, pensando en quién sabe qué: en el pedicuro, en un día de pesca con su marido, con el que llevaba veintiún años casada, en su estado de salud. La asignatura, tal como de forma burda y nada sutil quiso el destino, se llamaba “Agonía y muerte: ética, estética y prolepsis” algo sobre lo cual los enfermeros necesitan saber.

Don-Houston Clevinger, el estudiante descontento –un veterano de la marina, padre de dos hijos-, ya había sacado malas notas en el primer semestre y probablemente no iba a aprobar el curso, con lo que quizás tendría que irse a casa a McAllen. El tal Clevinger entró en la silenciosa y solemne aula donde se llevaba a cabo el examen, y avanzó entre los pupitres hacia la parte delantera, donde la señora McCurdy, con los brazos cruzados, miraba abstraídamente por la ventana, tal vez sonriendo. Y alzando una Glock de nueve milímetros del centro del espacio que había entre sus ojos, le dijo:

-¿Preparada para reunirte con el hacedor?

A lo que la señora McCurdy que tenía cuarenta y seis años, era una excelente profesora, jugaba estupendamente a la canasta y había sido enfermera de la Fuerza Aérea en la Tormenta del Desierto, contestó guiñando sus ojos de color hierba doncella sólo dos veces:

-Sí, creo que sí.

Con lo cual el tal Chevinger la mató de un tiro, se volvió hacia los perplejos aspirantes a enfermeros y se metió un balazo en el mismo sitio.

Estaba sentado cuando empecé a leerlo: […]

Richard Ford. Comienzo de su novela ‘Lay of the Land (Acción de Gracias)’


Hoy día de San Jordi y por extensión día del libro, elijo transcribir el comienzo de mí última lectura.Podría tirar de mi 'clásicos canónicos' y poner alguno de mis comienzos de libro predilectos: el de 'Orlando' de Vivi Woolf, el lírico primer parrafo de 'Lolita', o también la chocante primera escena descrita en 'Corazón tan blanco' (algo similar a la elegida hoy) o cualquier otra que decidiese pasando revista a las estanterias de mi 'biblioteca'. Finalmente escojo este fragmento para volver a declarar (dar el coñazo) mi filiación por las novelas de Richard Ford protagonizadas por el personaje Frank Bascombe. Mientras leo esta última entrega tengo la constante impresión de leer algo que me trasciende, me emociona, me reconforta y me ayuda a comprender el mundo que me ha tocado vivir con una suerte de TOLERANCIA (con mayúsculas) alejada del fariseísmo al que yo tiendo a caer. Por libros y momentos así es por lo que me fuerzo a leer en los periodos que menos me apetece.

miércoles, abril 16, 2008

The very best of (II)

Aprovecho no tener nada que contar, reanudo este invento a modo de explícito 'ego-trip' donde os animo a releer alguno de mis post viejunos, elegidos un poco al azar, pertenecientes aquellas épocas cuando escribía con (todavía) más faltas de ortografía y també amb mes il.lusió.

ESA GÉLIDA MIRADA DE ZORRA

SE HACEN LOS INTERESANTES

DESPEDIDA DE SOLTEROS

LO POPULAR

VAS A VERME POR LA TELE

martes, abril 15, 2008

La gente está zumbada (I)

Inicio una serie de relatos sobre experiencias personales (acecidas casi siempre en trayectos de transportes públicos) donde constato una máxima que TODOS deberiamos conocer: 'La gente está loca'.


Encontrábame yo uno de esos días que salgo pronto del trabajo y la una y pico del mediodía esperaba tranquilamente el autobús en la 'Cruz' de Ciudad Lineal. Era un día soleado de aquellos en que apetece estar por la calle vagueando sin ninguna preocupación. En la fila del autobús estabamos cinco personas. Por un lado cuatro hombres de los más variados estratos, edades, condiciones físicas y aspectos pero que en ésta ocasión nos comportamos como un único ser. En el otro lado y delante en la fila, junto a todos los demás, se encontraba una muchacha. Una chica joven de veintimuchos o treintaipocos que sin lugar a dudas podía ser calificada como una mujer atractiva.

En un momento de la espera, según creí en un primer momento motivado por el calor, la muchacha en cuestión, decidió quitarse la chaqueta vaquera que llevaba puesta, quedandosé en una liviana camiseta que dejaba entrever nuevos trozos de piel al sol. Este acto rutinario provocó que ella fuese el centro visual del resto de integrantes de la fila. Ya fuese por aburrimiento, admiración, deseo o cualquier otro motivo; mas estas razones en pocos segundos se transformaron en un único sentimiento común.

Sucedió que la muchacha al quitarse su chaqueta no optó por doblarla sobre uno de sus brazos, sino por realizar un acto en mi opinión completamente psicopático. Extendió la prenda con las dos manos y sigilosamente se acercó a una asquerosa paloma que picoteaba en sus cercanías. Como un rayo se abalanzó hacia el ave tirando su chaqueta con la esperanza de apresarla. Por supuesto el pájaro escapó volando y la muchacha haciendo un gesto de decepción recogió su chaqueta del suelo.

Voy a dejar de lado por un momento que no se me ocurre ninguna razón por la que un ser humano civilizado del siglo XXI quiera apresar un nido de infecciones como es una paloma de ciudad que no me cause cuanto menos el mayor de los desprecios. Lo que si me llama la atención es cómo los cuatro hombres que segundos atrás observábamos la belleza de una persona y segundos después compartiamos también una misma sensación de asco, una total ausencia de lujuria, una mirada complice de unos para con los otros y además una reflexión común: - Pobrecita, está loca.-

viernes, abril 11, 2008

La punta del iceberg del régimen transitorio

Posteo dedicado a mi abogaducho predilecto.

Malas noticias Brown! Hoy al llegar al hogar encontraba una carta procedente de la agencia tributaria haciéndome llegar el Borrador de declaración de la renta. Aunque siempre es gratificante encontrarse con conceptos abstractos tan chanantes como 'rendimientos en especie', 'capital mobiliario', 'base imponible general y del ahorro', 'deducciones', 'reducciones', 'gastos deducibles en cuota', 'mínimo personal y familiar', 'estimación directa', 'datos fijcales', 'mejillón en batea', 'exención por reinversión' y un larguisímo etcétera de conceptos indescifrables cual jeroglíficos de símbolos inaprensibles, ésta vez tenía una desazón que me impedía disfrutar de su intrínseca belleza formal. Momento temido durante meses pues en el pasado curso fijcal mi situación laboral fue cuanto menos caótica: múltiples trabajos en los cuales no se me sometía a más que el gravamen mínimo de retención (2%) aunado al cobro de un par de meses de prestación de desempleo con retención 0%. En definitiva me temía lo peor y que mi puesta al día con el Impuesto sobre la renta de las personas físicas no bajaría segun mis cálculos de medio pelo de los mil eurazos (una cantidad quizá rídicula para ustedes aunque a mí me procuraría cierto trastorno). Al final no ha sido para tanto y parece que sólo adeudo un montante de seiscientos veintiocho euros con veintitres céntimos (a falta de encontrar alguna triquiñuela o ardid que se me haya pasado por alto) que duele pero menos de lo que preveía. El remanente me lo fundiré en vino.


p.s. A provecho el ladrillo que he puesto hoy, para recomendar un bloj (que a su vez me recomendó Cho.) que añadí a mi lista de vínculos y que últimamente leo con cierta asiduidad, se trata de Arquitectura y moralidad de un tal David Pallol que me resulta un tipo bastante ingenioso. Para muestra un botón: su serie de los pecados capitales a traves de videoclips. Lujuría, Pereza, Ira, Avaricia, Soberbia, Gula y Envidia.

p.s. II. Sé que a estas alturas no habrá un sólo bloj que no lo haya colgado, pero cuando ayer me lo pasó MB me parecia la genialidad máxima: '¿Estocolmo? nunca he estado allí' y otros éxitos

martes, abril 08, 2008

Eso no son nervios

Podría aprovechar esta entrada para hacer resumen de los eventos findesemaneros por ejemplo de como acabé por mediación de J.el Poli y acompañado de J.M.R. y G. en los subsotanos de un garito, regentado por enormes mocetones de europa del este, fuera del horario de apertura al público, en el cuál presencié un concurso de 'break' para gente alcoholizada y dispar que no sabía bailar 'break'. También podría recrearme comentando mis nuevas aventuras en el mundo del turf en el hipódromo y cómo un amable joven de los de llevar el jersey de pico sobre los hombros nos confundió a mi acompañante y a mí con propietarios de yeguada propia (aunque esta última anécdota ya lo ha contado él en su regreso al mundo blogeril).


Pero no, lo único y más importante que quiero comentar es la díficil situación de penuria post-apocalíptica que estoy sufriendo en el hogar paterno. Lugar donde me veo inmerso en medio de unas temibles obras de reforma. Sólo decir, sin querer en entrar en detalles para no traumatizar a aquellos más impresionables con multiplicidad de detalles escabrosos, que llevo dos días sin usufructo de mi cuarto de baño personal.


AQUÍ DISFRUTABA YO DE MOMENTOS PLÁCIDOS DE ASEO DIARIO

Así pues, como un plebeyo tengo que rebajarme a compartir un cuarto de baño (ducha y de todo) con otras personas. Ahora entiendo a esas otras víctimas de crecidas de ríos, desplomes de edificios y otros desastres naturales entrevistados con morosidad para Madrid Directo o el telenoticias de antena 3. Es muy duro verte privado de aquello que consideras tuyo.

sábado, abril 05, 2008

Cortando cachos de carne ajena.

"El sarcasmo (del latín sarcasmus) palabra la cual, procede del Griego sarkasmo, de sarkazein (morder los labios, de sarx/sark-, carne, la composición literalmente significaría "cortar un cacho de carne [de la persona elegida]".

El sarcasmo es proverbialmente descrito como "la manera más baja del humor pero la más alta manera de ingenio". Es una burla malintencionada y descaradamente disfrazada, ironía mordaz y cruel con que se ofende o maltrata a alguien o algo. El término también se refiere a la figura retórica que consiste en emplear esta especie de ironía. El sarcasmo es una crítica indirecta pero la mayoría de las veces, evidente."

Cíclicamente alguien que suele ser relativamente nuevo en mi entorno (y aún está asimilándome) me comenta que es muy difícil averiguar cuando estoy hablando en serio o cuando estoy bromeando. Siempre respondo igual: - No te líes, jamás hablo en serio. ¿O recuerdas alguna vez que hayamos hablado en serio?

Esto que puede que no sea más que una exageración y una suerte de jactancia, pero lo cierto es que describe a grandes rasgos mi forma de enfrentarme al mundo y de socializar. Podéis llamarlo ironía, sarcasmo, humor, mentir, vacilar, autoengaño o equis; lo cierto es que yo siempre lo he entendido (me he entendido) como un uso cuanto menos poco sutil y obvio de mecanismos de defensa particular. También creo que éste proceder termina mostrándome e iluminando tanto o más, los rasgos de mi personalidad que aquellos que quisiera ocultar.

Por otro lado y esto es lo que verdaderamente me deja perplejo es saber por qué cualquiera mínimamente avispado que haya cruzado dos palabras conmigo, tenga la necesidad de resolver la duda sobre si estoy hablando en serio o no. ¿De veras hay algún tema del que necesites hablar en serio y además conmigo? En estas ocasiones creo que vivo en otro mundo.

Aurea mediocritas

En muchas ocasiones me arrepiento de las cosas que escribo. La mayoría de las cosas que hago me dejan insatisfecho y sé con total seguridad, sin falsa modestia, que son una puta mierda. Y que ni siquiera atesoran el valor de hacerme gracia a mí mismo. Aunque por otro lado he tenido que hacer un pacto para hacerme entender que es mucho mejor para mí seguir escribiendo cualquier cosa que ir dejando que mi carácter holgazán se apodere poco a poco y termine eliminando una de las cosas que me gusta hacer: escribir (y además para que me lean).

Sin embargo en ocasiones me doy cuenta que las cosas tienen que ser así. Uno no puede dar siempre en el clavo. Atinar no es fácil y para hacer algo que merezca la pena hay que equivocarse muchas veces. Todo esto me decía a mí mismo ayer mientras leía en la´página de opinión del diario Público este artículo de Espido Freire:

  • DEMETER 04 Abr 2008 06:00


  • Nunca existió el barco fantasma Demeter, aunque Bram Stoker lo convirtió en un navío de horror, que arribaba sin tripulación a las costas inglesas con el veneno del vampirismo en su interior. Drácula, el mismo ser malvado que invocaba a lobos, murciélagos, gatos salvajes y cuervos, y los llamaba hijos de la noche, se ha convertido en estos días en una figura más compadecida y seductora que odiada y maldita. El escritor Fernando Marías ha editado una colección de cuentos en la que diversos autores reinterpretan su obsesión por Drácula; y otra vez la plaga de vampiros sobrevolará los hogares de lectores.
    Respecto a los hijos de la noche, también se han dulcificado. El pobre lobo, perseguido y acosado, se encuentra ahora en trance de ser protegido. Imitamos a los murciélagos, en nuestro afán de emitir ondas invisibles para comunicarnos. Y los gatos son, por suerte, una mascota cada vez más querida y más apreciada en los hogares.
    La empresa Bayer iniciaba ayer una campaña para concienciar a los dueños de los gatos de la necesidad de desparasitarlos: al igual que los vampiros invadían la noche y se convertían en un peligro invisible, la zoonosis aparece como uno de los miedos tangibles del ser humano. Al gato, en su estela de animal maldito, despreciado y maltratado, se le ha cargado la etiqueta ominosa de transmitir la toxoplasmosis. También la lechuga mal lavada lo hace, y no se les prohíben a las embarazadas las ensaladas. Sólo los gatos infectados, en un periodo determinado del año, pueden hacerlo, pero el pánico a que, durante un embarazo, el feto sufra daños por esa enfermedad es una notable causa de abandono o sacrificio de gatos. Algunos ginecólogos aún no recomiendan algo tan sencillo como hacer una prueba de toxoplasmosis al animal, o no facilitan la información adecuada.
    Los vampiros morían por una estaca en el corazón, cosa que generalmente también mata a quien no lo es. Algo así ocurre con los gatos: mueren, como si estuvieran malditos, por la ignorancia y el fanatismo.


    En serio, aún me cuestiono si puede ser real que el argumento/tema de éste texto sea hacer un símil entre matar vampiros y desparasitar gatos alemanes como una de las injusticias y lacras de la sociedad en la que vivimos y por supuesto es un tema de total interés general. ¡Qué genialidad! Espido, te has ganado una vez más mi total admiración y un link a tus artículos en lugar preferencial en ésta humilde bitácora para poder seguirte de cerca.

    jueves, abril 03, 2008

    Argumentos de pueril ilusión

    Como ya he dicho en alguna ocasión en este foro, creo que es muy importante en la vida tener cualquier tipo de afición siempre y cuando uno sea capaz de vivirlas con pasión. ¿Y cuál es la pasión irracional por antonomasia? Sí, amigos el fanatismo quinceañeril, tal cual. Sabreís a qué me refiero si podeís visualizar la típica escena donde una niñata o mejor varias en comandita, las cuales llevan varios días faltando a clase (con o son consentimiento paterno) con las caras pintarrajeadas con nombres del grupo de jovenzuelos que más epata en ese momento, llorando y berreando por que el moceton que les embelesa ha pasado a menos de medio kilometro de donde se encuentran.


    Al tema. Hoy quiero dejar constancia de tres 'eventos' personales y completamente intrasferibles por los cuales he estado (o sigo) esperando con completa ilusión sana y pura por los que se muestra en un brillo infantil especial en el mirar. Son en esencia estos:

  • Recién salido y recién leído. Las expectativas parecen que se cumplen. La Invasión Skrull
  • no puede molar más y parece que mejorará. ¡Bendis es el amo!

  • La inminente publicación (creo que sale mañana día 4) en castellano de la nueva novela El sindicato de policía yiddish de mi predilecto Michael Chabon y Acción de graciasla tercera parte de la magistral trilogía de Richard Ford('El periodista deportivo', 'El día de la independencia'). Probablemente los dos autores vivos que más me apetezca que publiquen novedad editorial. También se reedita Fiebre en las gradas de Hornby así que este mes me voy a dejar un pastizal en libros.


  • Por último lo que más inquietud y desasosiego me causa. Aún falta para el 22 de mayo pero cada vez me pongo más nervioso viendo esto. El mismo día que se estreno probablemente falte a currar y me planto en el cine a la primera sesión posible



  • ¿Qué quereis? Soy así de simple y con tan poco soy feliz.

    miércoles, abril 02, 2008

    Lo dejo todo, me marcho a mi pueblo

    Patricio le tiró de la lengua: dijo que sólo en un país como España alguien podía estar en contra de los intelectuales y los artistas, especies en vías de extinción que en Francia, por ejemplo, se veneraban.

    - ¿Los intelectuales y los artistas en vías de extinción? ¡Mira a tu alrededor, por Dios! ¡Si son como cerdos, que les engorda hasta su propia mierda! No terminas con ellos ni aunque los extermines.
    Santos comprendió inmediatamente el símil de los cerdos y prestó atención a las palabras del tuerto Martiniano:
    - Son todos unos farsantes y son muy peligrosos para la sociedad. Nefastos. Pasan por desinteresados y racionales, pero para los intelectuales y los artistas no existe nada fuera de ellos mismos. Mirad cómo posan, mirad que posturas. La cabeza apoyada en la mano para que veamos que su inteligencia pesa lo suyo; el dedo indice señalando su propia sien por donde debe entrar la bala; y el resto de dedos sujentando la barbilla y tapando la boca. Mirad a vuestro alrededor: todos asienten a sus interlocutores, pero ninguno de ellos está escuchando. Son mezquinos y cicateros; parecen sensibles, pero son hienas.

    Antonio Orejudo en 'Fabulosas Narraciones por Historias'


    MUESTRA DE INTELECTUAL IBERO MEDIO

    Muestra 1, Muestra 2, Muestra 3, Muestra 4, Muestra 5, Muestra 6, Muestra 7, Muestra 8, Muestra 9, Muestra 10, Muestra 11 de muchas posibles


    Leyendo este fragmento de esta recomendadisíma novela no dejo de pensar (generalizando que es gerundio) por ejemplo, en todos esos actores que entrevistan el 'Fotogramas' y por corta que sea la entrevista siempre dicen que lo peor que hay en el mundo mundial son George Bush o Aznar (cuyas desapariciones sin duda nos asegurarían un mundo mejor hecho de piruletas y gominolas)o cualquier tontería de postureo progre similar. De los músicos, escritores, malditos poetas y gurús de la autoayuda prefiero ni hablar.

    martes, abril 01, 2008

    La sórdida tarea del descubrimiento de las limitaciones personales.

    Si fuese mucho más complaciente conmigo mismo, me gustaría pensar que lo mejor de lo que he escrito aquí no sería más que una burda y amplia parafrasis de lo que dice este poema. Como siempre sucede en la vida, alguien con mucho más talento y más certero te deja a la altura del betún. ¡Pardiez! Yo querría haber escrito todo esto:

    POLITICAL INCORRECTNESS

    Sé buena, dime cosas incorrectas
    desde el punto de vista político. Un ejemplo:
    que eres rubia. Otro ejemplo: que Occidente
    no te parece un monstruo de barbarie
    dedicado a la sórdida tarea
    de cargarse el planeta. Otro que el multi-
    culturalismo es un nuevo fascismo,
    sólo que más hortera, o que disfrutas
    pegando a un pedagogo o a un psicólogo,
    o que el Mediterráneo te horroriza.
    Dime cosas que lleven a la hoguera
    directamente, dime atrocidades
    que cuestionen verdades absolutas
    como: “No creo en la igualdad”. O dime
    cosas terribles como que me quieres
    a pesar de que no soy de tu sexo,
    que me quieres del todo, con locura,
    para siempre, como querían antes
    las hembras de la Tierra.

    Luis Alberto De Cuenca

    Lo + seguido