viernes, enero 15, 2016

El tebeo de esta semana 3: Secret Wars de Jonathan Hickman y Esad Ribic

Esta semana toca tratar la "rabiosa" actualidad. El pasado miércoles se publicó el último número del enésimo evento anual de la editorial Marvel: las Secret Wars del siglo XXI (no confundir con la secret wars original, o esta, o esta otra secuela). Como viene siendo habitual en los últimos tiempos, Marvel, la editorial paradigma de los tebeos superhéroes (con permiso de otras opciones), cada pocos meses se lanza a vender la burra de publicar la historia épica definitiva, la que será el punto de inflexión el futuro de la editorial, aquella que pasaremos los aficionados los próximos años recordándolo todo, etcétera, etcétera... bueno eso es una sarta de tonterías y lo sabemos. Todo seguirá igual.

A mí me gustan los tebeos de superhéroes mainstream. Acepto sus convenciones y cuando puedo los disfruto como cuando tenía 12 años. Pero a veces se hace muy difícil incluso encontrar un simple entretenimiento.  Mi visión de estos eventos que se repiten últimamente en la editorial (Secret War -en singular-, Dinastía de M, Civil War, Invasión Secreta, Miedo Encarnado, Pecado Original, Vengadores Vs X-Men, Asedio...) es que son tebeos bastante divertidos, bien dibujados, con premisas y desarrollos inmediatos interesantes y que fallan su autobombo, casi siempre su excesiva extensión y seguramente en su concepción de hacer un evento por-que-sí.



La serie actual de Secret Wars es la conclusión de una larga historía-río que se lleva desarrollando en un par de series Marvel los últimos años. Obra de un guionista Jonathan Hickman  desarrollada en dos etapas, primero en la serie de los 4 Fantásticos (uno de mis cómics favoritos como ya expliqué hace tiempo) y en una etapa más reciente de las series de los Vengadores (Vengadores y Nuevos Vengadores).

Lo que me gusta de Secret Wars es que es una historia que sigue un plan. Una historia donde, sin necesidad de repetir las fórmulas de éxito anteriores, se busca contar una nueva trama, que evolucione y que exprime a unos personajes -bien caracterizados- enfrentándolos a situaciones imposibles y haciendo que se creen situaciones de verdadera epicidad. Los superhéroes molan más cuando alcanzan aventuras épicas. Los superhéroes  desde una perspectiva costumbrista -es mi opinión- terminan por aburrir pasados cuatro tebeos. En Secret Wars en tres actos de tres números cada uno (planteamiento, desarrollo y conclusión cada uno con su tempo) se cuenta una historia clásica y emocionante. Con el plus de precioso dibujo de Esad Ribic. Quizá para  disfrutar esta serie completamente hay que dominar las historias inmediatamente anteriores y saber de dónde vienen los tejemanejes que implican del Doctor Muerte, Pantera Negra, Namor o Mister Fantástico (entre otros). En esta ocasión yo sí creo que me acordaré positivamente de este evento Marvel y no por su conclusión sino por lo emocionante que ha sido su seguimiento mes a mes, tebeo tras tebeo. El punto negativo es que la Marvel que nos quedará a los aficionados de esta editorial y de sus personajes, tras este evento, será inevitablemente peor. La pérdida de Jonathan Hickman como guionista (junto con la de Rick Remender los dos mejores que tenían últimamente) hace que lo que venga ahora tendrá que compararse -justa o injustamente- con los estupendos tebeos que estos autores nos han dejado. 


P.D. Por Secret Wars me refiero a la serie principal de nueve números. Todas las demás miniseries que se derivan de la serie principal son absolutamente prescindibles y en su gran mayoría no aportan nada de interés. A estas alturas, ya leí practicamente todas y aunque algunas me gustan objetivamente [Fuerza V, Las Secret Wars de Masacre, Thors, Maestro del Kung Fu, Futuro Imperfecto, 1872, RelatosSalvajes/Weirdworld, El viejo Logan...] la mayoría son o bien anodinas o directamente de muy mala calidad [Las peores para mi gusto fueron: Mundo de Batalla, Spiderverso, la Saga De Korvac y todas las derivadas de los XMen].



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