lunes, agosto 11, 2014

Lecturas segunda parte 2013 (con mucho retraso)



Hola, me pongo con esta entrada que tenía medio escrita y que debería haber terminado a finales del año pasado. Pero bueno ha tocado finalizarla en Agosto de este año. Desde Octubre-Noviembre del año pasado tomé la decisión de no distraerme del estudio de mi oposición y concentrarme el la lectura de manuales de literatura y lingüística, apuntes y comentarios de texto.  Por descontado seguí leyendo cómics - Innegociable-. Un largo periodo en el cual pululaba por los estantes de las bibliotecas donde estudiaba pergeñando qué me iba a poner a leer en cuanto terminase mis exámenes. Todo de un modo estricto hasta que se terminó el proceso (con funestos resultados) hace unos veintipocos días. Ahora toca recuperar el tiempo perdido.

Antes de continuar recuerdo que durante 2013 me encontraba inmerso en una especie de libro-forum de premios literarios recientes (s. XXI) y como se fue comprobado -en general- de dudosa calidad. Los cuales han logrado despertar lo peor de mí, haciéndome supurar bilis en mis comentarios -como se verá a continuación- podría atenuar el hiperbólico desprecio que me causaron algunas de ellas y moderar mis desdeñosas opiniones pero sinceramente no merecen otra cosa.


¿Por qué corre Sammy? Budd Schuldberg.
Aquí encuentro lo que yo entiendo como un ejemplo excelente de la novela nortemaericana de la primera mitad del siglo XX que a mí me interesa. Personajes bien construidos, diferenciados unos de otros, que evolucionan a lo largo de la historia y esta, tiene algo que contar al lector (algo que parece obvio pero que como veremos en reseñas posteriores no se cumple siempre). El libro relata desde la óptica de un periodista/escritor Al Manheim, el ascenso de Sammy Glick -un arribista o trepa- al que por supuesto odia. La trama se desarrolla a través del ascenso de Sammy quien sin escrúpulo alguno y pisando a quien haya que pisar en el mundo del Hollywood de los años 30. Un escenario que para mi tiene un interés en si mismo. La prosa de Schuldberg es amena y con mucho ritmo lo cual hace que se a una lectura estupenda. Aunque si hay que empezar con este autor recomendaría El desencantado (editada también por El acantilado).
Nota 7.

Esperadme en el cielo. Maruja Torres. [Premio Nadal 2009]
Con la novela que nos tocó en Julio de verdad me pregunto cómo alguien puede haberse leído este libro y pensar que no sólo es una paja mental de su autora, sino que además merece un premio. Me resulta verdaderamente incomprensible. Si hay alguien que necesite demostrar que los libros se premian a dedo, que lo argumente ejemplificando con este libro. Maruja Torres se da autobombo con una sarta de tonterías y recuerdos que no deberían importarle más que a ella. Supuestamente habla y homenajea la memoria de sus amigos los escritores Terenci Moix y Manuel Vázquez Montalbán; pero la sensación que a mí me transmite - por cómo describe a esas dos personas como auténticos garabatos de tópicos escritos sin pizca de ingenio- que realmente no eran sus amigos o que los quería muy mal. En resumen, es difícil hacer comparaciones pero me parece el peor libro que he leído en muchos años.
Nota 1.

Los estados carenciales. Angela Vallvey. [Premio Nadal 2002]
En Agosto salimos de Guatemala para meternos en Guatepeor. Quizá parezca que mis comentarios negativos son hiperbólicos y que tiendo a exagerar lo malos que me están pareciendo los libros premiados que estoy obligándome a leer... pero en casos como este libro (o el anterior) temo quedarme bastante corto.
Desde el primer momento con el libro de Angela Vallvey tuve la sensación de que me encontraba con una autora que no me iba a transmitir ningún mensaje de interés, ya sea por incapacidad en comunicar, falta de conocimientos útiles o ausencia de pericia en el arte de contar una narración atrapándome como lector. En Los estados carenciales aparecen una serie de personajes que deambulan realizando acciones y expresando una suerte de malestar vital que quieren mostrar la constante infelicidad que se sufre en la vida contemporánea y cómo hay que aprender a ser feliz. Hasta aquí todo podría estar bien, pero para contar una historia así y transmitir un mensaje se debería hacer con un mínimo de talento. Las historias protagonizadas por sus personajes Ulises, Penélope, su hijo Telémaco (¡tócate los cojones!) y su padre el filosofo Vili son absolutamente insufribles. Insufribles como el libro; insufrible por su monotonía descriptiva (de acciones, de diálogos vacíos y de la expresión de lo psicológico); insufrible la innecesaria costumbre de los escritores sin talento de meter múltiples citas canónicas o clásicas con calzador para que veamos lo cultos que son;  insufribles por la ausencia de vida de los personajes (otra vez personajes de los que se dice que están llenos de talento y carisma por otros personajes o el narrador pero que no lo aparentan o transmiten en ningún momento) y con unas circunstancias carentes de interés que más parecen ser seres sin alma (personajes con su vida servida en bandeja de plata y sin la menor humildad); insufribles por lo vacío de su mensaje donde lo supuestamente dramático que hay en las situaciones (el episodio del suicida, el tema del abandono del niño, la incomunicación, la soledad...) solamente provocan desidia en el lector; insufrible porque no me creo nada de lo que pasa, nada me resulta mínimamente verosímil pero tampoco me cuadra como una alegoría con un sentido oculto; e insufrible porque avanzar en cada una de sus 300 y pico páginas resulta una completa agonía. De las tres partes de este bodrio, la primera es sin lugar a dudas la más agónica y pesada, pero eso no hace que las otras dos puedan definirse como mejores.  Lo único bueno que se me ocurre decir de este libro es que el anterior de Maruja Torres me resulta bastante peor. Pero de ahí a que este libro me haya dado alguna clave para buscar la felicidad - como aparenta pretender-, aunque sea un instante de disfrute... media un abismo. Esa clave para garantizar una mejoría en tu vida que yo he sustraído es la siguiente: no leas esta novela.
Nota: 2.


Hotel Honolulu - Paul Theroux.
La tarea más triste del ironista es tener que decirle a su interlocutor que es una broma, ya que naturalmente nunca es una broma. - Paul. Theroux.
Este libro fue mi lectura de verano del 2013. No es que solo leyese este libro sino que encarna lo que a mi juicio debe ser una buena lectura de veraneo. Un libro divertido y ameno que se disfruta y que no decae durante su notable extensión. la novela trata de un personaje que por azar termina como director de un hotel de segunda fila en Hawaii. El libro es una sucesión de historias curiosas y personajes divertidos, decadentes y extrafalarios que pululan por su hotel. El peligro de este tipo de historias intercaladas pudiera ser que el conjunto resultase desigual y no hubiera una sensación de unidad, pero no es el caso pues Theroux hace que todo avance y se imbrique perfectamente para que la novela  resulte estupenda. No había leido nada de este autor pero después de esta lectura lo catalogo como un escritor con talento. No dudo en volver a leerle en un futuro.
Nota: 8.


Los dos Luises. Luis Magrinyá. [Premio Herralde 2000]
Esta novela que correspondió a Septiembre no me gustó. Parto de esta base para intentar hablar correctamente de ella y no emparentarla con los anteriores bodrios de Maruja Torres o Vallvey. La novela parte con la presentación de un personaje caracterizado por su desidia vital, su familia intenta encauzarlo y le colocan en la redacción de una revista especializada en critica teatral de una ciudad de provincias. A partir de aquí la novela avanza con los quehaceres de esa redacción y singulares habitantes de la misma.  Todo sucede muy lentamente y de un modo aparentemente aleatorio. Los personajes ni irritan, ni encandilan solo cansan a lector y la trama no sé muy bien explicar qué intenta conseguir o hacia dónde va dirigida. La premisa y la caracterización invitaban a una novela más lúdica y divertida pero no van por ahí los tiros.El mortecino reflejo de la vida laboral y la critica al endogámico mundo de la cultura (teatral en este caso) no logran engancharme ni interesarme en casi ningún momento. Para mi gusto el problema de esta novela es que es tremendamente aburrida de leer.
Nota: 4,99.


Carta blanca. Lorenzo Silva. [Premio primavera de novela 2004]
La novela de Octubre está articulada en dos partes correspondientes a dos conflictos bélicos: la guerra de Marruecos y la Guerra Civil española. El protagonista Juan Faura es testigo de la violencia y crueldad de la guerra en la primera parte. A continuación, con una elipsis temporal nos explica un reencuentro amoroso con una mujer de su pasado  - por la cual había tomado la decisión de huir alistándose en la legión-  y tras una nueva elipsis para concluir la estructura paralela con sus actuaciones a modo de expiación por sus culpas pasadas en la guerra civil. La novela es aceptable, se lee con facilidad e incluso resultaría amena si no tuviese la incómoda sensación de ser una historia recurrente que ya se ha contado (con otros mimbres) mil veces. Lo mejor es sin duda la primera parte con la descripción del episodio de la guerra marroquí.
Nota: 5,5

La apuesta del libro-forum terminó para mi con la novela de octubre, la de Noviembre era El asesino ciego de Margaret Atwood [Premio booker 2000] solamente leí dos quintas partes de su totalidad, aunque he de decir que de todas las lecturas que nos tocaron en suerte en este invento era la que más me estaba interesando. Pero no encontré ganas ni tiempo para terminarla. La conclusión (ya anticipada) es que la gran mayoría de los premios literarios (sobretodo los nacionales) son una autentica castaña. Los Planeta, los Nadal, los Primavera brillan por su falta de calidad e interés más allá del comercial y los más fiables parecen ser los de la Crítica, el Nacional de narrativa o los internacionales como el (Goncourt, Booker, Pulitzer...) donde hay más posibilidades (que no garantía) de encontrar lecturas interesantes. Por otro lado la experiencia si me gustó, aunque la participación a priori entusiasta se fue diluyendo con el paso de los meses.

Ahora sigo con otra entrada continuando las lecturas en 2014.



1 comentario:

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