jueves, septiembre 13, 2012

You're changing your heart

Ya me estoy escaqueando, pasan los meses y apenas escribo en este invento nada de nada. Propósito de enmienda.
En mi autodiscurso mental últimamente he estado pensando cómo uno cambia en sus gustos con el pasar de los años. No soy tan imbécil, ya me había dado cuenta de esto, pero últimamente intento buscar justificaciones al hecho de que no disfrute de más y más cosas de las que actualmente soy capaz.  Ayer recordaba diversas anécdotas de mi pasado veinteañeril con un colega de facultad. Un ejemplo que ayer vino a colación; uno se queda ojiplático cuando recuerda como podía ver en la televisión con interés cosas como "Gente con Chispa". Puedo intertar justificarme como quiera, pero lo cierto es que me lo pasaba pirata viendo a los famosos de entonces (Bertín Osborne, Jesulín de Ubrique, Karina, Esther Arroyo y otras missesespaña de la década) con los ojos vendados metiendo las zarpas en una pecera con cosas de asco dentro. Lo pertubador del caso en cuestión, es que si actualmente alguien (sin importar edad credo o condición) menciona en mi presencia que ha visto de casualidad "El hormiguero" (que sería el equivalente actual al show de entonces presentado por Jess Vázquez), pasa a ser mi juicio un apestado y no merece la más mínima conmiseración por mi parte. Es espeluznante de pensar pero si me hubiese pillado con quince años quizá me hubieran molado las cosas de Pablo Motos. Las cosas de hacerse mayor, perder la inocencia paulatinamente e ir acumulando sacos y sacos de bilis y cinismo.

 Para el párrafo anterior he ido buscar en wikipedia el nombre de las misses España en wikipedia y si bien recuerdo a la perfección las caras y talle de las ganadoras que van de 1988 a 2003, he de decir que de ahí en adelante no tengo ni puñetera idea de quienes son esas jais. Me gustaría decir que Miss España ya no es lo que era, pero la realidad es que el que no es lo que era soy yo.

Este fenómeno se da a todos los niveles. Otro ejemplo: no puedo evitar sentir cierta desidia y desinterés cuando alguien saca a colación los mitos de su mocedad ochentera-noventera (peliculas, series de dibujos, canciones, etc...) para producir empatía con sus interlocutores, solo que a mí suele producirme el efecto contrario: puro desdén.  Esto de lo que intento hablar y no sé si me hago entender, yo lo denomino -adaptándolo a mi generación cronológica- "el efecto movida madrileña"; una entelequia que parece haber vivido y disfrutado todo el mundo; y que por edades cronológicas debió transcurrir lo menos veinte años para que así fuera. Mi fuero interno me hace desear no formar parte de esa manada. Este proceso con los años he ido entrando cada vez más en el lado opuesto del espectro, lo que podemos llamar cierto esnobismo o en su variante más radicalizada "la tontuna de los suscriptores del rockdeluxe". Esto sería la necesidad personal de tener unos gustos cuanto más exclusivos, más raros y más alejados de la plebe de la que te quieres distanciar. Tanto como uno pueda justificarse y deleznando todo aquello que no sea a tu modo. Aunque se dé en múltiples escalas y a todos los niveles de la mayoría de la gente. Unos más correctos educaditos respetando en silencio lo que no les gusta y otros más toscos (como yo) haciendo apología de sus fobias personales a la mínima ocasión. Supongo que es inevitable.

Hubo un tiempo donde yo veía semanalmente "Gente con Chispa", escuché un musicassete con un disco de Manu Chao una y otra vez (puaj), malcanté con emoción canciones de U2 en discopubs de extrarradio, bailé rocanrol tocando instrumentos imaginarios (guitarra, batería, etc...), me gustaron chicas a las que hoy no soportaría ni cinco minutos, escribí fanfictions, intenté aprender algo de francés, fui a ver (pagando) películas de Theo Angelopoulus o Abbas Kiarostami, hablaba en chats, dije y escuché millones de tonterías, participaba en foros de los más variopinto y un larguísimo etcétera de cosas que hoy me escaman y repelen sin fin. Lo mismo que sucederá con las cosas que perpetro hoy y en un futuro no muy lejano me avergonzarán a tope.  ¿Cuánto tiempo pasará para que sienta la necesidad de borrar todo lo que hay escrito en este bloj?


El post de hoy no tiene ni pies ni cabeza. Lo siento.

Colofón musical que he estado tarareando y escuchando a todas horas el día de hoy:

 
 
FEIST - 1234
 


3 comentarios:

  1. La tontuna de los suscriptores de RockDelux, frasezaca donde las haya, pues resulta que si te estás leyendo 'Libertad' de Franzen fue elegido libro del año por dicha publicación. No creo que haya vergüenzas por ver Gente con chispa y luego irte al cine a ver a Kiarostami para terminar escuchando a U2.

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  2. Feist tiene una version superchula de esa canción en Barrio Sesamo, es una de las canciones favoritas de Patri, que por cierto se acuerda mogollon de ti.

    Aparte de eso, mis odios son cambiantes pero nada exigentes, que decian Los Punsetes, y yo sin ellos no seria nada asi que puedo adorar algo y despreciarlo al mismo tiempo, no pasa nada

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  3. Estimat Pepe: en mi cabeza tiene cierto sentido. Las lecturas de la columna de la izquierda no las actualizo todo lo que debiera. Libertad la terminé hace unos meses y ya hablé muy positivamente de ella en una entrada anterior. Respecto a la coincidencia de pareceres con "la biblia de los modernos de provincias", creo que es una publicación bastante gruesa para que no acierten alguna que otra vez entre tanta sandez ejcrita.

    Apolineo Iñaks: Conozco la versión de "counting 1234" y como siempre PatriCalixto demuestra tener muy buen gusto. Respecto a tus odios he de disentir, te gustan demasiadas cosas anodinas y fallas en lo básico como puedan ser los Vengatas de Bendis.

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