domingo, julio 01, 2012

Disfrutaba más cuando caíamos en cuartos.

Cuatro años después la selección de fútbol de España vuelve a jugar una final de la Eurocopa. Para los aficionados al balonpie (entre los que me hallo) es sin lugar a dudas un hecho histórico, pero para mí a diferencia de hace cuatro años que estaba enormemente iluisionado con la posibilidad de ganar unja eurocopa, hoy estoy en un estado de absoluta indiferencia hacia el resultado final. Durante el partido seguro que esto cambiará y esperaré que los Iniesta, Fábregas, Casillas o Silva ganen a la selección italiana, pero más que por un visceral sentimiento patriótico será por el hecho de que la selección rival me cae considerablemente peor que la que me corresponde por nacionalidad. Lo mismo me pasó en las eliminatorias anteriores contra Francia o Portugal. También estoy convencido que otro gallo cantaría si nos enfrentasemos a otra selección que despertase mis simpatías del tipo de Alemania, Rusia o Grecia. ¿Falta de "patriotismo"? Quiero decir patriotismo de garrafón, porque si seguir a los deportistas que casualmente han nacido en tu país  (únicamente cuando hay muchas posibilidades de ganar) u hondear una bandera en el balcón de mi casa es lo que me manifiesta como español, seguramente no lo sea.

El motivo de mi desilusión con la selección de fútbol no es otro que el provocado por el seleccionador Vicente del Bosque y su manifiesta cobardía de juego. La selección española ganó la anterior Eurocopa y desde entonces se ha venido fraguando la mejor generación de futbolistas españoles de la historia que además se comportan como un equipo ganador. Mas a pesar de lo que dicen todas las crónicas que tildan el juego de "la roja" como "el mejor del mundo" creo que no ven los mismos partidos que yo. El juego de los partidos que yo veo es de un aburrimiento supremo. Un equipo con una capacidad de controlar la posesión del balón y burrear a cualquier contrario se empeña en no atacar en ningún momento. Un empecinamiento absurdo en no recibir goles con siete de los once jugadores del equipo preocupados casi exclusivamente en tarea defensivas. Mientras que los tres restantes tienen que morirse del asco esperando a poder llegar al área rival. Hablar del doble pivote de España (inalterable incluso contra rivales de niguna enjundia), el desaprovechamiento de la línea de ataque (salvo contadas excepciones nunca hay más de 4 jugadores por delante del semicírculo del centro del campo del ataque rival -pobre Xavi Hernández-) o por no hablar del uso de Arbeloa de carrilero (un tipo que no sabe encarar-centrar-pasar, aunque sea un muy buen marcador).

El resultado no es otro que una consecución inaudita de victorias la mayoría producidas de puñetera casualidad e indudable fortuna. ¿Cuántos tiros a puerta realiza la selección por partido? ¿qué relación tiene la posesión tiene de pelota con el juego de ataque? ¿cuánta de esta posesión se produce en los tres cuartos del medio de ataque rival? ¿a qué selección del mundo no puede el equipo actual remontarle un gol recibido jugando a ganar? ¿Los mejores jugadores solamente saben competir si son ultradefensivo y no reciben goles? La respuesta a estas preguntas me encabrona porque yo que he seguido a la selección con forofismo cuando sabía de todas-todas que ibamos a perder; con Vicente Miera, Iñaki Sáez, J.A. Camacho o con el gran Javier Clemente que con otros jugadores (ni comparables a los actuales) salían a jugar con sus armas y a ganar cada partido provocándome una verdadera ilusión. Ahora Vicente del Bosque se encuentra con el equipo ganador y competitivo que creo Luis Aragonés (a pesar de las inumerables y desproporcionadas críticas que recibió -todo por dejar fuera a un niñato- hasta que ganó bordando un fúbol de ataque y control) y lo convierte en una banda de especuladores que juegan al cero-cero y a esperar qué pasará. Hemos ganado un Mundial y en un par de horas es probable que ganemos una segunda eurocopa de selecciones, pero a mí me gustaría hacerlo con un poco más de arrojo y valentía. Yo quiero ver partidos emocionantes y si puedo identificarme con un equipo pues el disfrute es mayor.

Pienso en la anterior Eurocopa y como se jugó a por todas ante Italia, como se barrió a Rusia y como dominamos a Alemania en la final. Y salvo que el último partido cambie, en esta edición sólo hemos ganado merecidamente a Eire (el equipo más flojo de todos). Ojalá me equivoque, pero el resultado de hoy no va a ocultar la desilusión que me produce el juego de la selección española, porque indudablemente podría ser muchísimo mejor.

Es poco probable que de ganar -como se hizo hasta hasta ahora- lo celebre verdaderamente, actuaré tranquilamente como si acabase de ver una película o ver un intrascendente partido de liga y me acostaré sin más. Menos mal que ya están aquí los Juegos Olímpicos y podré afrontar de nuevo y con total ilusión eventos deportivos de deportistas y equipos españoles (o porqué no, de otros países más guays).


En resumen, ¡qué te zurzan Vicente DelBosque! Disfruta chupando del frasco.

1 comentario:

  1. Terminado el partido, España se pareció por fin a lo que debería ser. Xavi jugó más arriba (seguramente por casualidad intentando tapar a Pirlo pffff) y todo cambió a mejor.

    http://www.marca.com/eventos/marcador/futbol/2012/eurocopa/final/spa_ita/

    Por lo demás me reafirmo: ¡DelBojque inútil, dimisión ya!

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