sábado, octubre 04, 2008

Crisis de identidad y hagamos un mundo mejor.

Ayer me percaté de que había perdido ni flamante documento nacional de identidad electrónico. Me di cuenta cuando fui a recoger un paquete a correos y no se hallaba dentro de mi cartera junto al resto de tarjetas de plástico destinadas a los usos más peregrinos. Una vez fui consciente de la pérdida, tuve que repasar mentalmente dónde fue la última ocasión en que hice uso de mi DNI. Pensando en qué ocasiones podría haber ido a un aeropuerto, realizado algún tramite burocrático estatal o lo más factible haber realizado un pago con una tarjeta de crédito. Retrocedí día a día en el tiempo, lo que me llevo a bajar de urgencia a preguntar al Ahorramás y Mercadona. Aunque no tuve fortuna. Seguí pensando en todas las compras que podía haber hecho en un pasado reciente pero no se me ocurría nada. En este punto la fatalidad anidaba en mí y ya contaba que con mi identificación se habrían realizado un par de casamientos de inmigrantes sin papeles, creado a mi nombre los negocios ilegales más extrambóticos y toda suerte de desgracias. Hasta que por la tarde cuando ya daba por hecha mi visita a la comisaria más próxima para denunciar la pérdida y consiguiente renovación llegó la solución. Mi último pago con tarjeta se realizó en un céntrico restaurán donde estuve una semana antes. Cuando fui a ver si sonaba la flauta y comprobar si estaba mi identificación en el local, resultó que si la habían conservado y amablemente me la devolvieron. Un alivio más que nada por el peñazo de los tramites.

Mi reflexión sobre este tema es que he estado como un ilegal indocumentado toda la semana y no me he dado ni puñetera cuenta, ni yo, ni la administración. Sólo puedo concluir que el sistema no funciona.(toda la trama anterior no es más que burda excusa para la parida siguiente :) La democracia tal y como la conocemos es un eco del pasado. Los sufragios para elegir a los más aptos para gobernarnos no funcionan. Desde ayer he empezado a pensar en una alternativa, conceder el gobierno y el poder no por 'libre' elección de los ciudadanos, ni por hegemonía, ni derecho de sangre... la bizarra solución que he estado sopesando es la del concurso de méritos. Imaginemos un concurso de oposición para acceder a las más altas cotas del poder. Poder presentarse a la Oposición a Monarca de un estado, a Presidente de Gobierno, a Sumo pontifice de una religión mayoritaria o incluso a Presidente del principal partido de oposición y así un larguísimo etcétera de cargos... Todo esto me parece una gran idea no porque crea que vaya a confluir en un mundo mejor para todos. No, es más estoy seguro que daría lugar a una amplio abanico de tiranías, absolutimos y caciquismos varios. Pero por otro lado a mí me daría la ocasión de poder conocer a algún ser humano opositor que se dedicase (en serio) a prepararse para ganar la plaza a Emperador de Sacro Imperio Germánico Romano o cualquier otro cargo que se os ocurra de nombre rimbombante. Seguro que merecería la pena.

Bueno con esto me despido y vuelvo a preparar mis Programaciones y Proyectos curriculares, que como es habitual siempre dejo para el último momento.

1 comentario:

  1. Yo me prepararia unas opos a comendadora.

    cris

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