jueves, julio 24, 2008

Here come the tights...

Wolverine: - Here come the tights...
Ciclops: - Sorry Logan. Super heroes wear costumes. And frankly. All the black leather is making people nervous.

Astonishing X-Men #1

Confieso que un de las cosas por las que muestro más despreocupación es la tarea de comprar ropa. Simplemente me aburre (excepción hecha de la búsqueda de camisetas estampadas de diversos motivos pop adquiridas en los lugares más insospechados) y me lleva a reconocer con vergüenza que si puedo, delego las compras en otros (por ejemplo mis progenitores) a falta de poder costearme shopper profesionales. De un tiempo para acá, solucioné la mayoría de estos momentos de tensión personal adquiriendo mis vestimentas en un único establecimiento: Cortefiel. Lugar donde entro acechando, pregunto si es necesario a las viborejcas empleadas, me pruebo lo que sea, lo pago con mi tarjeta del clubcortefiel y me voy tan rápido como puedo. Un proceso que no supera jamás los diez minutos por mucho que tenga que adquirir. Por desgracia para mí, no vivimos en un mundo perfecto y me encuentro en ocasiones en las que la variedad de la oferta de este establecimiento no consigue saciar mis insondables necesidades en cuanto al atuendo diario. Esto conlleva momentos de desolación vital tales como cuando no tengo ni pajolera idea de dónde comprar cualquier artículo de aparente primera necesidad y termino yendo al Corte inglés a preguntar.


Hoy me he desvirgado en otra de las grandes superficies que pueblan esos complejos poligoneros de centros comerciales que crecen como champiñones en los lindes de las carreteras de circunvalación de las grandes urbes contemporáneas. En esta ocasión se trataba del establecimiento Decathlon, donde he ido en busca de suministro de ropa deportiva por dos motivos. Primero renovar mis dos únicos chandals de cara a mi vuelta estival al gimnasio, donde estoy seguro que los demás parroquianos me conocen como "el tío del chándal del atleti". Y dos para ver si podía hacerme con algo de ropa veraniega, pues hasta hoy a estas alturas de verano me encontraba con la doble posibilidad de ir por la calle en bañador o en vaqueros. Siendo la primera inviable lejos del piscinismo y la segunda opción francamente infernal en los días que corren, tenía que encontrar una tercera vía en este establecimiento. Así que esperaba poder adquirir algún pantalón corto y cómodo para tirar a diario, lucir pantorrillas y marcar un buscado estilo ‘dominguero’ que tanta gloria espero me haga alcanzar.


Finalmente mi pueril repulsión hacia las tiendas de ropa no se ha manifestado y ha sucedido todo lo contrario. Me he comportado como una veinteañera que cobra su primer sueldo y va a pulírselo en el Zara de taras (lefties para los modernos). Perdiendo el norte me he comprado casi una decena de pantaloncitos de deporte, distintos unos de otros y con unos precios que oscilaban entre los 3 y 7 euros unidad y un par de pantalones más normativos. Y por otra parte he caído fascinado con una sección donde prácticamente he querido llevarme todo lo que había: Material de deportes náuticos > Barco > Vela. Ya no puedo dejar de fantasear con que me inviten alguna vez en la vida a una regata o a unas copas de yate para poder volver y comprar todo lo que necesite. Bueno con esto me despido que en breve empieza la retransmisión online del último amistoso de la gira del Atleti por México que seguro va a ser trepidante.


Saludos!

3 comentarios:

  1. Amigo Pablo, una de las cosas que más voy a echar de menos de no ir contigo a nueva York, es que no vamos a comprar en las rebajas de GAP. Sabe usted mi predilección por los “básicos”. Espero se de un homenaje a mi salud.

    Miguel.

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  2. Te iba a decir que en H&M había unos pantaloncillos cortos la mar de majos por 15 euros. Pero con los precios del lefties... no se puede competir. Eso sí, seguro que no vas tan bien como con el chándal del Atleti. El Atleti, siempre.

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  3. Amic Mike, aunque seguramente un establecimiento GAP estará en el número tropecientosmil en la lista de cosas que quiero ver en NYC (y guasinton decé) se intentará.

    Estimado la semana fantástica: El hacheyeme no sé porqué pero es un establecimiento que me escama. Sólo me he comprado una vez una cartera/bandolera que me dio muy buen resultado, pero hay algo en ese sitio (especialmente en el de Gran Vía donde antes creo recordar se alojaba el entrañable SEPU) que no me da buena espina. Manías ya ves.
    Respecto al fenómeno chandalismo estoy atravesando una época en la que tras unos 12 o 13 años sin ponerme un chandal ni de broma, me encuentro en mi salsa. Si social e higiénicamente pudiese cumplirlo el chandal del atleti se convertiria en mi segunda piel.

    Un saludo

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