martes, junio 17, 2008

Voyage, voyage, vole dans les hauteurs...

Esta mañana he aprovechado el no tener que 'fichar' en el trabajo, no teniendo programado ningún examen de recuperación, he disfrutado de día libre, para finiquitar una serie de asuntos pendientes para las inminentes vacaciones. Por un lado he pasado por delante de la autoescuela, en la que como muestra de mi constancia y tenacidad innata, llevo apuntado desde el verano del 2005 para cerciorarme de si aún sigue vigente mi matricula y lo que aboné por ella. Lo más chocante no es que pueda reincorporarme en cuanto yo quiera, como me ha informado la muchacha que allí trabaja, sino que la chica se acordaba de mí perfectamente. Cosa aparentemente inusual debido a mi ramploneria y mediocridad vital que me hacen perfecto candidato al olvido instantáneo, aunado a que si sumo las veces que he asistido a clase no suman más de diez y todas ellas de hace más de un año y de dos. La verdadera razón por la que al segundo de entrar por la puerta y pisotear el suelo recién fregado, ella me ha reconocido es porque ha recordado el ostión que me pegué hace un año contra la cristalera y que pensaba que no había vuelto debido a ese motivo ¿? A continuación me ha explicado que desde que inauguré la cristalera con mi cara había sido un año de risas sin fin, en el que múltiples visitantes habían sido tan torpes como yo dándose golpes memorables. Bueno ahora sólo falta ver si me tomaré en serio mis propósitos y asistiré a la autoescuela en Julio para sacarme el carnet antes de cumplir 30 añazos el próximo diciembre.


Mi segunda tarea de la mañana era conseguir presupuestos para finiquitar de una buena vez el tema de las vacaciones. Que como siempre se había ido dejando para el último momento. Una vez descartado (lamentablemente) el tema de las Olimpiadas de Pekín, la primera opción era sacarme la espinita de no haber estado nunca en Nueva York. Así que he acudido a las 'mejores' agencias de viajes de todo Coslada con el difícil objetivo de encontrar un buen precio de avión-hotel en plena temporada alta para el mes de Agosto. Al final he encontrado algo dentro de mi presupuesto y el de mi pizpireto acompañante. Al final ya he reservado mis vacaciones, aunque me temo que me pueden haber timado fácilmente pues mientras me explicaban las condiciones no podía evitar observar cómo un grupo de jovenzuelos locales y descamisados se dedicaban a encaramarse por las tapias de la entrada de un parking aledaño y una vez en lo alto, influidos por la peli de Besson, intentaban como buenos adolescentes carne de extrarradio y flipaos como ellos solos, saltar a pelo desde una pared hasta la otra y engancharse. A diferencia de los de la peli, los yamakasis cosladeños tenían la enorme virtud de darse más ostias que aciertos, de lo cual obvia decir resultaban una imágenes casi hipnóticas. Para concluir el día de hoy decir que Cu. me ha añadido como su partenaire en un concurso de TV por parejas, pero creo que las razones por las que termino en esto, mejor las explica él en su intermitente bitácora.


Para terminar por hoy, añado este video con lo que seria mi canción del día. A ver cuando se pone de moda la esencia última de los años 90 de una buena vez, porque va a ser colosal. Agur!


  • MAGNETO, VUELA, VUELA
  • 5 comentarios:

    1. O sea que al frinal os vais a nueva york en verano.

      Me se de uno que te va aretirar la palabra (pffff)

      ResponderEliminar
    2. ¡La noria de Conney Island nos espera!

      En cuanto al nuevo concurso casi que voy a pasar de contarlo; corro el riesgo de encasillarme en el mismo papel, como si fuera un Jorge Sanz de los platós televisivos... te cedo la exclusiva.

      ResponderEliminar
    3. Que sepas que no espero menos de ti!...


      La Guardia Civil se 'corona' en NYC
      Dos agentes, premiados por perseguir y atrapar a un ladrón en Manhattan
      JESÚS GARCÍA - Barcelona - 20/06/2008



      Kike y Dani están unidos por dos instituciones casi sagradas: la familia (son hermanos) y la Guardia Civil. Estos dos hombres, robustos como toros y con un desparpajo que asusta, han vivido la aventura con la que sueña todo servidor de la ley con una pizca de intrepidez: perseguir y atrapar a uno de los malos en la capital de las historias policiacas, Manhattan. Y darse el "gustazo", además, de hacerlo al grito de "¡Alto a la Guardia Civil!". Los neoyorquinos no entendieron nada.


      Los agentes se quedaron "flipados" hace unas semanas, cuando su madre decidió regalarles (y regalarse) un viaje a la Gran Manzana. El último día, dividieron los planes: por la mañana, paseo con una patrulla del servicio marítimo -no pierden el espíritu de policía ni en vacaciones- y por la tarde, de compras por el centro. Su instinto les llevó a fijar la mirada en un hombre que abandonaba a toda prisa un centro comercial, mientras miraba a uno y otro lado. Tras él, los gritos de auxilio: "¡Police, police!"

      Émulos temerarios de Cástor y Pólux, los hermanos no lo pensaron dos veces y salieron tras él. Con cautela -"creíamos que llevaba una pistola y que podía dispararnos en cualquier momento", subraya Kike- le persiguieron a la carrera, usando los coches como parapetos. Igualito que en las películas. Kike le atrapó a la altura del Madison Square Garden. "Me abalancé sobre él, le hice un barrido y le estampé contra un macetero", relata.

      El hombre, de origen mexicano, opuso una fuerte resistencia a la detención porque, aunque entendía el idioma, aquello de "alto a la Guardia Civil" le sonaba a chino. "Ustedes no tienen jurisdicción aquí, cabrones", les soltó con el acento propio de su país. Pero Kike, ni caso. Entre golpes y patadas, logró atarle las manos a la espalda con unos grilletes de lazo de un solo uso. "Siempre los llevo conmigo", explica.

      En el fulgor de la batalla, Kike casi olvidó que se hallaba en Nueva York y que le rodeaba una masa de gente; algunos grababan la escena con el móvil. Dani, más prudente, se lo hizo notar. Y mientras, la madre, "abandonada a su suerte" en la calle 34, pensando que sus hijos habían visto "a algún famoso" y por eso salieron escopeteados. Pero no. Habían atrapado a un peligroso delincuente que acababa de cometer un robo con violencia e intimidación y al que, además, la policía buscaba con ahínco.

      No tardó en llegar junto al mítico estadio de los Knicks un oficial del New York Police Department (NYPD). Kike y Dani se explicaron como pudieron. Se identificaron como policías -"we are civil guards, les dijimos"- hasta que un colega, también hispano, aclaró las cosas.

      A las pocas horas, madre e hijos debían volar de regreso a España. La policía no les puso ningún impedimento: les tomaron los datos y quedaron en ponerse en contacto con ellos para aclarar los detalles. Ahora, el NYPD ha decidido enviar a los aguerridos guardias civiles una felicitación, en agradecimiento a su colaboración. Como se dice en el argot policial, Kike y Dani se han coronado.

      Miguel.

      ResponderEliminar
    4. Amic Iñaki: Sabes de sobra que la foto en frente de la estación de bomberos de los Cazafantasmas (peli que me parece un Iván Reitman menor) me la voy a hacer antes que tú y eso es lo que cuenta.

      Estimat Chopenjagüer: Cuenta con un día entero gastando en viaje en metro a Conney Island. El homenaje a los Warriors es el prioritario todo lo demás que hagamos irá en segundo término.


      Querido Miguelón: Gracias por trasladar tremenda noticia a mi bitácora. Observo con envidia como el hábil redactor se recrea a sabiendas de que tiene entre sus zarpas una noticia colosal: (émulos, 'como cástor y pollux', 'le hice un barrido y le estampé contra un macetero", "sivil guars" etc...) juas juas.
      En fin yo no me veo con tanto arrojo como para hacer este tipo de genialidades.Yo me veo más cruzando Taims escuer o la Quinta Avenida con una oveja bajol brazo a lo Sir Paco Martínez Soria.

      ResponderEliminar
    5. Si ustez necesita alguna ideilla o lo que sea de Nuevallorca, ya sabe, escríbame a mi mail personal (quizá no coincidimos del todo en gustos, no sé. Yo me ofrezco para ser preguntada, vaya).

      ResponderEliminar

    Lo + seguido