domingo, mayo 11, 2008

Who will watch the Watchmen?

"noui consilia et ueteres quaecumque monetis amici,
-pone seram, cohibe-. sed quis custodiet ipsos custodes"
Juvenal.

En estos últimos días mi municipio ha pasado a ser el foco de atención de todas las páginas de información de los diarios, los debates radiofónicos y noticia principal en los sumarios del telediario. Una noticia de actualidad escalofriante que sacada a la luz está resquebrajando los cimientos del estado del bienestar nacional, dela que voy a dar mi inexperta y baldía opinión en calidad de típico lugareño al que siempre entrevistan como falseado testigo de los hechos y se dedica a quitar hierro a lo más escabroso dándole un barniz de vulgar cotidianidad, contestando lacónicas sentencias como: –Esto aquí ya se sabía desde siempre-.

En el caso de la corrupción de la policía municipal de Coslada, sólo puedo decir que así es. Yo llevo viviendo la mitad de mi vida en este municipio y tengo recuerdos de las leyendas urbanas que han corrido siempre entre los cosladeños del tipo, ‘el Ginés’ sólo deja abrir los bares que ‘cumplen’, historias de vecinos a los que cogía manía y sus hombres seguían sus vehículos allá donde fueran friéndolos a multas de tráfico inventadas, etcétera. Mi recuerdo más vívido relacionado con esta trama es el de una compañera del instituto que un día apareció a clase con un collarín y nos relató como había sido la policía mientras detenían a su padre y ella se interpuso fatalmente en su camino. Nos explicó cómo se lo llevaron desde su casa a la comisaría, a lo que ella fue detrás con un vecino con una diferencia de tiempo de cinco minutos, para descubrir al llegar a la comisaría que su padre no había llegado aún y llegaría media hora después, tras haber sido llevado Dios sabe dónde tras recibir ostías como panes hasta que los señores agentes de la ley se les despellejaron las manos. Por supuesto esto no era más que una historia contada por una muchacha de instituto a otros quinceañeros, un contexto que habitualmente no brilla por su verosimilitud y credibilidad. Lo que hoy me ocupa no es desde luego esclarecer la verdad, para eso está la justicia, sino que después de esta longeva trama de corrupción desvelada, habrá un antes y un después para el municipio.


Coslada hasta ahora era un municipio gris sin nada de que enorgullecerse tipo un paisano que llegase a la élite de algún deporte olímpico al que ir a buscar al aeropuerto o algún jugador mediocre de primera división, pero nada, ni un mal concursante de Gran Hermano o un cutre cantante de Operación Triunfo que pudiese dar un pregón en las fiestas de ‘su’ tierra. Pero esas épocas de vacas flacas quedaron atrás, pues si algo da lustre a una localidad es tener detrás una buena leyenda negra llenita de oscuras y truculentas especulaciones. Ahora podemos ser enumerados junto con Marbella, Puerto Urraco o Roquetas de Mar con todas las de la ley. Ningún marbellí, puertourraquense o roqueteño (los dos últimos gentilicios son completamente inventados por mí y dudo muchísimo de haberme siquiera acercado a los correctos) podrá mirarnos por encima del hombro sino como hermanos en mal nombre. Mientras tanto nosotros podremos ningunear con miradas de desprecio y notoria superioridad a los habitantes de cientos de poblaciones ridículas, sin chicha ni limona, tales como por ejemplo: Alcobendas, Cerdanyola de Vallés, Ciempozuelos, Dos hermanas y tantas, tantas otras… Aprovecharemos esta semana encumbrados como autentico centro del universo relegando a
otros
al extrarradio delimitado por M-50 del interés mediático. Porque ya lo estoy viendo venir, los acontecimientos de los últimos días desembocarán sin duda en un blockbuster cinematográfico hispano (es decir un Carlos Saura o un Vicente Aranda) que cronificará las corruptelas y miserias del drama social del pueblo de Coslada personificadas en los personajes de Geraldine Chaplin (la Gerarda) o Victoría Abríl haciendo de Madame rumana de un lupanar local con Jorge Perugorría haciendo de mafioso rumano y así todo. Se van a forrar a Goyas, ¡seguro!

1 comentario:

  1. Muy bueno.
    Es una pena que Coslada sea conocido por las andanzas de este personaje y sus colegas.
    Y todo el mundo lo sabía desde hace tiempo.


    Un saludo. Te he encontrado gracias a Verve.

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