martes, mayo 06, 2008

¿Cuál es el símbolo químico de Antimonio?

Es conocida para algunos mi poco contastante afición a hacerme célebre participando en concursos de televisión y sus hasta ahora humillantes resultados. La semana pasada vi en la cadena de Milikito un spot en el que solicitaban participantes para un nuevo concurso de futura emisión. El hecho de que no apareciese un número de telefono de contacto cuyos dígitos empezasen por 902, 906 o 807 y que lo único que solicitaban era el envio de un correo electrónico con datos personales me animó a hacerlo. Y como estaba sentado frente al ordenador dicho y hecho.

Sorpresivamente, al rato recibí una llamada telefónica de una amable señorita que se identificó como trabajadora de una productora con nombres y apellidos, inquiriéndome para realizar el casting. Si algo me fascina del mundo de los concurso es sin duda el microuniverso de los procesos de selección. Bueno, es un efecto que también me producen los casting del mundo laboral pero un escalón por debajo, sin duda debido a que en estos últimos los participantes están menos ilusionados por la posible elección. El desplazamiento a un lugar desconocido, la relación casual con otros aspirantes al éxito, la concatenación de pruebas absurdas a superar y que pase lo que pase tendrás una buena hazaña bélica que apoyando el codo en la barra de un bar podrás contar a tus amigos, conocidos y saludados, todos son motivos más que suficientes para justificar mi interés.


Pero cuál sería mi desilusión al enterarme que ese subgénero de costumbrismo contemporáneo se veía eliminado o más bien reciclado a algo peor y más cutre. ¡Ya no podría llamar a mis acompañantes talisman para que me acompañasen en función 'progenitora del artista'!, ¡ya no podría valorar el perfil psicológico de otros aspirantes a la gloria como yo!...


Si amiguitos, el tratarse de una cadena privada con audiencias modestas y por tanto menos presupuesto, hacía que se economizase hasta la naúsea. Otro gallo cantaría si nos encontrásemos ante el lujos, oropeles y toda suerte de parabienes de un casting con presupuesto de televisión estatal. El casting para mi sorpresa iba a ser por vía telefónica. La señorita realizadora de castings me explicó la dinámica del concurso, cuyo contenido versa sobre en mi modesta opinión el tema más aburrido del amplio espectro de les loisirs: los crucigramas (antes me veran muerto que rellenando uno por iniciativa propia). Me consuela saber que podría ser incluso peor y tratar de Sudokus, puzzles o cualquier suerte de ejercicios de 'Brain training'.

Después de una somera explicación, la señorita empezó a hacerme las típicas preguntas de culturilla general para comprobar con qué clase de zote estaba tratando. Como siempre que me encuentro en esta situación me arriesgo a enfrentarme a los tres tipos preguntas que más temo:

1- Capitales de países africanos
2- Símbolos químicos de la tabla periódica
3- Nombres de presidentes, primeros ministros o reyes contemporáneos.

Por supuesto existen cientos de preguntas mucho más complicadas sobre las que no tengo ni la más remota idea, pero éstas especialmente son mi talón de Aquiles ya que debería ser capaz de retner esta información a largo plazo pero está comprobado que me es biológicamente imposible.
Como podeís imaginar me hicieron las preguntas referentes a la cápital de Marruecos y otra sobre el símbolo químico Hg, las cuales misteriosamente acerté (aunque he de reconocer que a la primera el primer pensamiento fue Marrakech). Y sólo me quedé en blanco ante el nombre del compositor de 'Tristan e Isolda' a la que sólo reaccioné tras que la señorita me chivase que era el compositor predilecto de Hitler, atando entonces cabos. pfffffffff


Una vez concluido el casting telefónico, y a modo de conclusión en un canto de cisne del medio-pelo, la simpática señorita me instó a enviarle una foto reciente por correo electrónico para que pudiesen comprobar si mi apolineo aspecto era digno de figurar junto a los tópicos presentadores de la cadena de Milikito: moza escultural y pavo graciosete. Por supuesto, espero pacientemente una llamada para saber cuando podré participar.


A plus!

1 comentario:

  1. Una puntualización: estoy radicalmente en desacuerdo con poner el cruciggrama a la altura del sudocu (posiblemente el pasatiempo más deleznable de la historia de la humanidad), ya que te permite dejcubrir palabras -como julepe, crisóstomo o paniaguar- no muy utilizadas y que vete-a-saber-cuándo reaparecerán algún día de repente en tu cerebro en la típica conversación pa tirarte el rollo.

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