martes, enero 08, 2008

Propósito de enmienda 08

XLIV
Para hacer un viaje nocturno no necesito
ni barcos, ni trenes.
La luna se encuentra sobre el damero del jardín.
La ventana abierta. Estoy preparado.
[...]
Vladimir Nabokov.

Una vez acaban las fechas navideñas, recojo el belén de los clicks y todo vuelve a la aparente normalidad de las rutinas. Como cada año intento hacer el propósito de llevar a cabo un objetivo de compleja resolución. Propuestas que año tras año caen en saco roto debido a la inherente inconstancia de mi carácter. Lejos de darme por vencido este año en el que cumpliré la treintena (aún quedan once meses) -sofoco - sofoco - y haciéndome eco del lema de los gabatxos del 68 'seamos realistas, pidamos imposibles' busco una rocambolesca vuelta de tuerca a mis intenciones. Lo que me he propuesto es intentar ser un poco menos gilipollas en mi vida. Digo 'intento' y 'un poco' porque soy consciente de que no se puede conquistar Roma en un sólo día. ¿Conseguiré algún resultado?

Veremos. Un saludo.

1 comentario:

  1. Sé que no tiene mucho que ver con los propósitos de año nuevo (más bien nada) pero hace poco leí un libro que recopila artículos de Juan Gelman y hay uno en el que pone de vuelta y media a Nabokov. Me llamó la atención porque me parece uno de esos escritores indiscutibles (al menos a mí me encanta), pero a ver quién se atreve a discutirle algo a Gelman.

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