miércoles, septiembre 05, 2007

If you're feeling sinister

La tontería de hoy va sobre cosas que me resultan siniestras. Antes quiero aclarar que lo que yo entiendo por ‘siniestro’ lejos queda de referirse a ese tipo de personas de conducta adolescente (bueno, quisiera remarcar incluso mas adolescente que los demás) que para acusar su especificación como individuos tienden a vestir sus blanquecinas carnes con prendas de cuero negro (especialmente sangrante en pleno verano), adornos y bisutería con motivos satánicos, maquillajes cargados y oscuros entre otras lindezas. Yo a las personas que se encuadran dentro de este colectivo social, no los considero verdaderamente siniestros, prefiero considerarlos como góticos o incluso denominarlos con cariño como cucaratxos. La razón es que para que algo sea siniestro me debe causar una cierta intranquilidad o un malestar significativo. Cosa que no me causan l@s cucaratxit@s, pues tengo la fundada teoría que bajo esa fachada de aparente inconformismo y desidia vital se ocultan personalidades de puro buenrollismo de tipo humano conocido como: con ‘Corazón de oro’. Por el contrario voy a enumerar un par de cosillas que sí me resultan siniestras: Las marionetas, los reventas de entradas en general (y permanentemente en mi retina la imagen de un viejo infausto que Cho. y yo nos cruzamos hace unos meses en los aledaños del Camp Nou, un día despues de habernos intoxicao en el primer restaurante Pakistaní de toda Catalunya.), los dibujos animados de países bajo el yugo del comunismo, las prostitutas a pie de calle del tipo ‘yonomerindo’o si les faltan dientes o si teniendo barriguilla marcan abdominales (esto explicado en bruto parece imposible pero yo lo he visto en la puerta del lupanar ‘elbuho’ que se otea desde la terraza de ‘els amics’), las caras de los adultos que sonríen a niños desconocidos, los bares y pafetos con decoración y mobiliriariode color blanco etc... Aunque he de confesar que todas estas cosas me parecen dignas de rainbow brite en comparación con lo que yo considero la cúspide de la siniestralidad: Los médicos-payasos.

PAVOR TERROR MIEDO ESPANTO HORROR PÁNICO

Los vellos como ejcarpias de solo ver las fotos. Al menos a mí nada me causa mayor inquietud y malestar. Y últimamente no se que pasa que la red de metro madrileña que esta empapelado con este tipo de publicidad. Si alguna vez contraigo una grave enfermedad terminal, por favor alejad el poder curativo de la risa de mí, no me hagáis sufrir más.


P.S. Para resarcirme del posteo de hoy, un par de lliutubs: Videoclip de grupo de modernillos que me hace gracia y otro que acabo de ver en un zapping y tomo prestao impunemente: Audiciones de futuros maestros del kung-fú.

1 comentario:

  1. Echabamos de menos sus gotas (litros) de humor ácido señor Gamo. Menos mal que está de vuelta, ahora nuestra vida vuelve a tener un guía espiritual que nos despierta del hipnotismo colectivo provocado por las multinacionales, ¿no? (a esas siempre se les echa la culpa)

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