miércoles, marzo 21, 2007

Curso básico de interpretación de sueños X

Los más antiguos recordareis lustros ha, cuando era más joven, más iluso, más sociable y estaba un poco menos podrido por dentro, me dedicaba a mandaros correos electrónicos contando las paridas que se me pasaban por la cabeza. De entre estas tonterías recurrentes figuraban en un lugar preferente se encontraban los relatos de los sueños que tenía, lograba recordar por la mañana y me parecían lo suficientemente guays como para airear mis miserias a los cuatro vientos con el pecho henchido de orgullo. Hoy afectado por la nostalgia me reitero en estos hábitos y los trasplanto para mi abandonada bitácora. Al grano con mi sueño más reciente:


El marco espacio-temporal // exterior-día //, asemejándose a la falta de sustancia y mediocridad reglamentaria de mis cotidianidades diarias. Me levantaba, duchaba, desayunaba, salía a la calle y compraba en el kiosko para estar bien informado con Le Monde diplomatic o el Mundo Atleti, iba a ganarme las lentejas, tomaba un café con mis compis laborales etcétera. Hasta aquí todo muy mundano y normal, una alegoría a lo Lleims Llois del tránsito humano de nacer-crecer-reproducirse-y-morir llevada a sus últimas consecuencias. Pero claro, como todos sabemos el mundo onírico es traicionero y uno es una cosa o persona y al instante es otra o esta en un lugar determinado para pasar un segundo después y todas esas mierdas de complejas explicaciones. Pero este no era exactamente el caso y la alteración de lo establecido no iba por estos derroteros sino que... mejor lo explico.


Comienza la jornada como es normal, desperezándome desde el catre con legañas como puños, entro tambaleándome en la ducha, me visto y bajo las escaleras del hogar familiar con la intención de desayunar mis clásicos choco-cripis. Cuando me cruzo con mi progenitora y me percato en que algo no va como la seda. En lugar de mi madre en la cocina se encuentra la actriz Vanessa Redgrave. Con expectación le pregunto en perfecto castellano viejo a dicha señora: - ¿Qué hace en mi casa? – Ella desconcertada me contesta que es mi madre y que no hay más tutía. Yo me tiro de los pelos y le cuento que ella no es mi madre sino una actriz famosa que todos recordamos de películas como…ejem… bueno, de distintas películas. La situación cuanto menos inhabitual no se resolvía y mis argumentos eran lamentables. En ese instante Vanessa Redgrave comenzó a darme pruebas de demoledor peso que me hacían ver que realmente era mi progenitora. En un momento mi ‘nueva’ madre me mostraba una foto familiar donde ella estaba con mi progenitor y la imagen me sorprendía aún más pues el hombre junto a ella no era mi padre de toda la puta vida sino el también actor Maximiliam Schell.


En este punto hago un inciso para hacer un ejercicio de autocrítica hacia mi capacidad de recordar datos inútiles de las más peregrinas procedencias, entre ellos se encuentran el reconocimiento de rostros y nombres de centenas de actores absurdos como estos que poco o nada importan a nadie, en fin el que se pierda en el relato que cambie los nombres que no le suenen por otros que (seguro que) sí como: Thomas Calabro, Courtney Thorney-Smith, Mariano Alameda, Dustin Diamond , Tori Spelling etc... Antes de proseguir que el sueño con la pareja Redgrave-Schell no venia de la nada pues la noche de antes me trague de pe a pa la película ‘Deep Impact’ donde ambos hacían de padres separaos de Tea Leoni. Prosigue la historia…


Salía del hogar familiar destino mis labores y todas y cada una de las personas con las que me cruzaba conocidas por mi o completos extraños resultaban ser actores, cantantes, presentadores modelos y famosotes, hasta que me acostumbre y llego el momento ‘como de película de Fellini’ en el que según llegaba al trabajo y alguien me saludaba yo procedía a preguntar: - ¿Y quién se supone que eres tú? – Esa persona me lo aclaraba y yo volvía a tratarla como siempre. Espeluznante ¿no creen amics? De toda esta experiencia onírica me quedo con la ilusión de que fui a un kiosko de prensa y que me atendiese Harry Dean Staton.


Para concluir con un análisis de tres al cuarto realizado con un solo día de reflexión, hago notar como buscando referentes a una historia que sospechaba (y sigo haciéndolo) que ya se le había ocurrido a alguien antes. Por desgracia hasta ahora solo veo mezcla chusca del puñetero realismo mágico y el argumento de la primera película de Fernando León de Aranoa... ¿Se puede tener peores referentes?

3 comentarios:

  1. "En este punto hago un inciso para hacer un ejercicio de autocrítica hacia mi capacidad de recordar datos inútiles de las más peregrinas procedencias, entre ellos se encuentran el reconocimiento de rostros y nombres de centenas de actores absurdos como estos que poco o nada importan a nadie"

    A mí me ocurre lo mismo, y lo peor es que encima se creen que tu "memoria fotográfica" te va a servir para alguna oposición...pues si hay una que haya que estudiarse la Imdb, que me avisen.

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  2. Je, je, yo también suelo tener unos sueños bastante absurdos. El lunes, sin embargo tuve uno muy turbador, soñé que mantenía relaciones sexuales con otra mujer. ¡¡Qué horror!! y lo peor es que en el sueño...........¡¡me encantaba!! Buahhhhh
    Un saludo

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  3. efectivamente ers tu, el de la noche por lavapies... te mantengo vigilado.
    vigilo tu literatura en busca de nuevos caminos.bss

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