viernes, agosto 04, 2006

Curso básico de interpretación de sueños IX

Mi último sueño ha tenido un trasfondo acuatico que para si quisiera Jacques Costeau. El escenario donde se situa es la urbanización de chaletes donde resido bajo la concordia y conformidad que me otorgan la dependencia de mis progenitores. Una armonía que se veia truncada por la inexplicable inundación de Coslada bajo el mar ¿¿??, aunque lejos de ser un sueño realista donde los afectados por la catástrofe, ahora sin hogar, se veian apiñados durmiendo en colegios públicos pasando penurias. No, en mi sueño la inundación del microcosmos de chaletes se resolvia sin momentos traumaticos que despertasen la musas del más avispado guionista de telefilmes y con completa celeridad las autorizades competentes nos hacian disponer de otra urbanizacion de similares caractericticas en una zona de tierra seca. Y que luego haya quién diga que hay problemas de vivienda en Madrid, ¡por Dios!


Pero el leit motiv de este sueño no era en ningún caso la pérdida del hogar, sino que lo que realmente me preocupaba era la pérdida de aquello más sagrado que había quedado bajo las profundidades: mis cosas. Así que haciendo gala del valor y de mi carácter intrépido(constantes en mi vida real pffffffffff),dispuse con una pequeña balsa de fabricación casera y acompañado de la persona de la que más me puedo fiar en el mundo: mi progenitora, iba a explorar bajo el agua del mar cosladeño, si había algo que se pudiese recuperar. Así con unas gafas de bucear y sin bombona de oxígeno ni mariconadas para blandos, me sumergia en el agua emulando a mis ídolos: Aquaman, Steve Zizou, el Capitan Pejcanova y sobretodo Kevin Costner en Waterworld.


La sorpresa llegaba cuando tras bucear hacia abajo una fácilmente salvable cantidad de metros me topaba con que la urbanización estaba en perfecto estado dentro de una bolsa de aire y que podría recuperar todos mis enseres. Lo primero que rescate fueron a mis dos perros (lo cual demuestra que serían mi posesión preferida, aunque claro más que posesión he de reconocer que los considero más como autenticos hermanos-perro). De esta primera excursión se sucedieron otras muchas, en cuyo fin no se encontraba salvar las joyas de la familia, ni la cuberteria de plata, ni la pinacoteca familiar, ni la cristaleria de bohemía... no, primero porque en mi casa no hay ninguna de estas cosas y segundo porque muchísimo más importantes e irremplazables era rescatar que si mi colección de deuvedes, que si mis cientos de tebeos, cedes y libros, que si mis muñecos&bustos y otras menudencias como los televisores etcetera. El Sistema para sacarlos era bien simple, me ataba con una cuerda al pie un saco impermeable ¿? y lo reflotaba a la superficie nadando.


Hasta aquí tocaba la parte idílica del sueño, pero ya sabemos como las gasta el mundo oniríco y como respecta la regla no escrita del mundo en la que se dice que toda felicidad es efímera. Pues a pesar de que mi progenitora y yo llevabamos el rescate en el más estricto secreto. Comenzaron a apararecer otras embarcaciones de vecinos de urbanización, que siguiendo el innato caracter de las gentes que residen en un chalet y cuyo lema es 'si culo veo culo quiero', empezaban también a rescatar las cosas de sus hogares. esta profusión de embarcaciones caseras en el reciente Mar de Coslada hizo despertar en mí la más profunda de las rabias, ya que mi plan no era sólo rescatar todas mis cosas, si no que al concluir empezar a desvalijar y saquear las casas de los demás y entonces ya no me daría tiempo suficiente.


Bueno con este sentimiendo de profundo y delictivo egoísmo, me despertaba entre sudores frios y volvia quedar patente mi condición de redomado pequeñoburgues y materialista nato. En fin, una pena todo.

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1 comentario:

  1. que va tío, es un sueño cojonudo, dime que cenaste que te copio esta noche

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