domingo, julio 30, 2006

Sherpas personales

Al principio de aquella amistad, Hayward, que provenía de una universidad famosa, adoptó un aire de condescendencia en sus relaciones con Weeks, el cual había obtenido el diploma en Harvard, y cuando la conversación los llevó a hablar de las tragedias griegas – tema en el que el inglés se atribuía una gran competencia. – asumió el tono de la persona que va a dar una serie de detalles sobre la cuestión y no a cambiar ideas con el interlocutor. Weeks escuchó cortésmente, con sonrisa modesta; después hizo a su huésped un par de preguntas insidiosas, tan inocentes en apariencia que Hayward, no viendo el engaño, respondió condescendiente. Weeks hizo entonces una cortés objeción y más tarde rectificó, citó a un comentarista latino poco conocido y a infinidad de autoridades alemanas. Al cabo se vino a descubrir que era verdaderamente doctor en la materia. Con una sonrisa que parecía pedir excusas. Weeks rebatió todo lo que Hayward había dicho, mostrándole con extrema habilidad superficialidad de sus apreciaciones y burlándose de él con sutil ironía. Philip no pudo menos que reconocer que Hayward había quedado en ridículo además de no tener el buen sentido de callar. Irritado, con aire de indomable seguridad, intentó discutir e hizo observaciones equivocadas que Weeks rebatió amigablemente probándole que lo que decía era absurdo. Por fin el americano confenso que había enseñado griego en la Universidad de Harvard. Hayward lanzo una carcajada de desprecio:
- Hubiera debido imaginármelo. Naturalmente,, usted lee el griego como un profesor; yo lo leo como un poeta.

- ¿Y halla usted más poesía en sus lecturas cuando no comprende lo que lee?

W. Somerset Maugham en 'Servidumbre Humana'


Ayer por la mañana salia del trabajo, encauzando mis pasos a la estación de metro más próxima. Me monte en el primero que paso en mi dirección y me senté delante de una mujer de unos cincuenta años con una pinta de yoncarra que tiraba de espaldas. Ataviada con ínfimo traje de lycra blanco que por desgracia, apenas dejaba nada a la imaginacion y unas sandalias que para nada ocultaban unos pantagruelicos juanetes. Asi, mientras ella se iba maquillandose con esmero de camino a lo que intuyo sería una cita de suma importancia. Tras ver lo que para mi me resultaba una apariencia lamentable, (¿aunque quién soy yo para juzgar nada?) yo me dedicaba a hilar ideas hacia el tema que me ocupa ahora mismo: Las veces que nos guiamos o nos deberiamos dejar guiar por otros en según que asuntos.


En una ocasión (esto seguro que lo he contado ya aquí pero es igual) durante una charla de Espido Freire a la que asistí, ella relato como tenía un colega que se bajaba musica de internet y que era su 'sherpa' musical. Ese concepto me encandiló y decido aproipiarmelo vilmente. Hoy quiero hacer constar dos de los múltiples 'sherpas' que hay en mi vida: Por un lado el 'sherpa' Somerset Maugham que como en el ejemplo de arriba, me ilustra sobre como se debe escribir lo que a mí me gustaría poder escribir en ficción y por otro lado el 'sherpa' Cho. que por mí rastrea Youtube en busca de las más rabiosa actualidad en cuanto a imagenes chanantes se refiere, como en el hipnótico siguiente ejemplo:


EN BOMBAY LOS PIESES SE VAN SOLOS

3 comentarios:

  1. Hombre, amic Don Pablo Gamo... pero esto es de "Ghost World", no me diga que no la ha visto...

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  2. esto lo ve Tarantino y hace un Kill bill 3

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