lunes, mayo 22, 2006

Miradas complices

Ayer en mi constante busqueda de hacer cosas raras( para luego contarlas en el bloj) acepté la invitación de A.D.(ex-compi de curro) de acompañarla a ella y su retoña Mi. a ver un partido de fútbol de la Segunda División B. Algo paradógico pues ninguna de las dos mostraba el más infimo interés por el deporte rey y yo, pues poco más o menos. Por hache o por be acepté y acudí para ver un trepidante encuentro entre el Leganes y el Vecindario.



Una vez allí nos dedicamos a comer pipas y hablar de nuestras cosas sin hacer el más mínimo caso al partido, es decir, lo que parecia a todas luces el plan de la mañana añadiendo el ineludible compromiso de tomar unas cañas después. Pero lo más epatante de todo es que A.D. conocía supongo que por el cole de los niños, a una empleada del club y tuvimos el inmenso honor de ver el partido en la tribuna donde se colocan las novias de los futbolistas y aún mas importante las familias de los empleados del club. Alli nos relataron las miserias de la segunda B de estar meses con los sueldos congelados e historias de suegras cotillas que entrometian sus narices en el ya de por si proceloso discurrir de un matrimonio. Unas historias que nos contaban interrumpiendo el hilo cada media frase, en efecto madre, para adoctrinar a sus polluelos para que se estuviesen quietos, y que a pesar de estas interrupciones se trataba de este tipo de personas que habla sin medida y que pase lo que pase no te deja meter baza, ergo no nos dejaba colar ni una sola replica.


En un primer momento me sentí misericorde con esa gente y decidia obviar o pasa por alto sus diferencias de personalidad respecto a mi... pero nada más comenzar el segundo tiempo y vimos aparecer a la encargada del chiringuito de las cocacolas como se quejaba amargamente del lio que había tenido en el descanso y delo muchichichicisímo que había currado... A.D. y yo intercambiamos mirada complice y fue cuando desaparecio de mi mente cualquer huella de conmiseración. ¡Madre mía que poca vergüenza! Y mira que yo he estado en trabajos donde se curra poco a lo largo de mi vida laboral(como gráfico ejemplo el actual) pero jamás un caso tan claro de autentica vergüenza ajena. Currar en el mundo de la hosteleria 15 minutos cada quince días y encima con un agobio de una cola de como mucho 20 personas pffffffffffffffff



Por la tarde cambié de ambiente y fui con In. y Cho. a ver la última pelicula que nos quedaba por ver de entre las que había publicitado el Atletico de Madrid durante la anterior temporada, es decir, 'El Código Da Vinci'. Sobre la que no entraré en detalles pero que haciendo recuento de nuestra memoria fílmica sólo encontramos un referente como peor película y se trataba de 'Me gustan los líos' con Julia Roberts y Nick Nolte, todas las demás en comparación nos parecian bastante positivas. Lo mejor de la velada fueron sin duda las anecdotas que nos contó In. sobre su origen polaco y en especial cuando nos relato el proceder de su progenitor cuando ella le presento a su novio irlandés. Y el susodicho progenitor hizo pasar a su futurible yerno la prueba de fuego para saber si era digno de entrar en la familia. Un rito iniciatico familiar de lo más inusual y a la par totalmente genial en su excentricidad y que procedo a relatar:



Al parecer en los cuatro días que el muchacho pasó en Polonia entre el padre, el hermano y el tío de In. le hicieron beber entre los cuatro nueve botellas de Vodka. En este punto de la historia, vosotros almas cándidas, pensareís que era una prueba del padre para ver como el posible yerno se trataba de alguien formal y rechazaba el alcohol como si fuese el mismo demonio y demostrar asi ser alguien formal a quién poder entregar a su hija. pfffffffff ¡Para nada! El padre de In. lo que quería era ver al mozo irlandés beber como un cosaco y desde esa perspectiva de alcoholismo observar cual era su interactuación social en estado ebrio. Pues según nos explicó lo importante de la prueba era ver como se comportaba borracho como una cuba y si podía pasar medio dignamente sería aceptado. En ese instante Cho. y yo nos miramos sabiendo que sin lugar a dudas ambos pensabamos que dicho progenitor era el PutoAmoAbsoluto y que bien a gusto mataríamos a palos a Dan Brown solo por conocerle.



Mañana más

1 comentario:

  1. No parece justo, de un irlandes se da por hecho que tiene un problema con el alcohol, para él la prueba estaría chupada.

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