sábado, abril 22, 2006

Die Mensch-Maschine

Son las cinco de la mañana y me acabo de despertar de un brinco de la cama por un sueño que acabo de tener. Bueno, seguramente es una pesadilla pero a mi se me da fatal diferenciarlos. Yendo al meollo del asunto diré que lo que me sucedía en el sueño era que se me estaban cayendo uno por uno todos mis dientes, y claro eso me acojonaba un montón. No era una caída dolorosa ni mucho menos y además tenia la gran ventaja de que si iba corriendo delante de un espejo me los podía volver a colocar encajándolos perfectamente en la encía como si piezas de Tente se tratasen. Por supuesto las caídas se producían en los contextos más embarazosos imaginables pero esto no es más que una sucesión de topicazos del mundo onírico y los miedos personales… A grandes rasgos esto carece de interés como para que lo explicase aquí, lo que realmente me ha perturbado de este sueño es otra cosa mucho más terrorífica. Ya que cada vez que se me caía un diente, lo que verdaderamente hacia que me cagase por las patas no era verme a mi mismo con una boca mellada, sino al observar que cada uno de los dientes caídos escondía en su interior un diamante de pureza y perfección extremas. Dejando claro que si alguien descubriese mi secreto estaba claro que empujaría al mundo a arrancarme uno por uno cada uno de ellos pffffffffffffffffffff


Para explicarme a mi mismo por qué he tenido este sueño he repasado mentalmente los acontecimientos de los últimos días y me ha venido claramente a la cabeza lo que ayer cotillee cuando volvía a casa en la Renfe(y que pensaba contar igualmente aquí). Eran aproximadamente las 21:20 horas y el vagón donde me aloje estaba prácticamente vacío y yo disfrutaba de mi afición más placentera: marujear conversaciones ajenas en transportes públicos o bares. Por un lado había una pareja de catorceañeras sudamericanas [Por cierto aprovecho la ocasión para mostrar mi total repulsa hacia el extendido termino ‘panchito’ y sus variantes, que escucho por todos lados. Me parece un eufemismo buenrrollista lamentable que me haría inmensamente feliz si cayese en total desuso. Si no eres capaz, por hache o por be, de utilizar un adjetivo con tintes despectivos tan generalizado como ‘sudaca’, al menos no emplees tamaña cursilada y emplea las formas más extensas sudamericano o latinoamericano... ¡Qué asco me da tanta falsa corrección!], muchachas a las que estaba escuchando con deleite como estaban agobiadísimas por que ya llegaban tarde a toque de queda y sus madres las iban a montar un pollo colosal. Que siendo como mucho esta hora límite, las diez de la noche, daba sobrada cuenta de su flagrante minoría de edad. Aunque paradójicamente contaban cosas que no se correspondían ni mucho menos a sanos intereses juveniles dignos de su edad, sino a temas mucho más prosaicos como cuando una le relataba a la otra como su novio casi le había pillado en el monedero una foto de ella con otro tipo, que al parecer era su ex aunque era una relación tortuosa y compleja, no del todo resuelta según le informaba a su compañera. Ya que cuando ella cortó porque no podía seguir saliendo con él porque estaba con otra a la que realmente no quería, y que él no lo había sabido superar la ruptura y según habían llegado noticias a sus (orgullosos) oídos, esa misma noche desesperado tuvieron que atenderle las asistencias sanitarias porque había llegado a tener un coma etílico. Eso si un coma etílico, pero por amor pfffffffffffffff



En el otro lado del vagón había un grupo de tres jovenzuelos un poquito más mayores, 17 o 18, con estilismos que yo solo puedo calificar como de 'gitanazo' o de 'quillazo' (según la terminología de cada uno), es decir con ropa amplia deportiva, anillos y collares por doquier, y cortes de pelo rapados por las sienes, crestecilla engominada en la parte superior y medias-greñas en la parte de atrás. A los que por supuesto también tenia en mi punto de mira marujil. El objetivo oculto de estos muchachos era llamar la atención de las catorceañeras y por supuesto lo intentaron de todas las formas posibles, poniendo pose de duro tiraos en los asientos con cigarrillos en las orejas y cruzando seductoras miradas hacia ellas. Viendo que esta técnica no daba resultado decidieron recurrir a las tácticas infalibles: Su Talento.



Así que sacaron sus respectivos móviles, los desenfundaron y procedieron en un tono lo suficientemente alto para interrumpir a las chicas y llamar su atención, uno de ellos dijo reviéndose a sus colegas: - Escuchad esto, vais a flipar.- Yo ya temía que iban a hacer el ridículo más espantoso haciendo escuchar un politono del himno del Madriz, escuchando alguna descarga de esas tope graciosas de imitaciones de famosos o cacaculopedopis o similar, pero no, empezó a sonar una sintonía de bacalao chunda-chunda que al escucharlo los tres empezaron a bailotear aceleraos con movimientos repetitivos de cabeza y de brazos. Hasta aquí todo me parecía triste aunque bestialmente divertido, pero mi visión de las cosas cambió cuando otro muchacho, rebatió la sintonía con la frase: - No está mal, pero mira la que he compuesto yo...- y procediendo a moverse como posesos igualito que en la anterior melodía.


¿¿¿Compuesto??? Eso significaba que esos muchachos eran auténticos creadores y componían con sus móviles sus propias sintonías de bacalao. Aquello me pareció al instante un paso gigantesco en la evolución humana y tuve que contenerme para no rasgarme, in situ, las vestiduras y unirme a sus bailoteos mientras gritaba como un poseso: - ¡¡¡MAKINAAAAA!!! - En definitiva que no me extrañaría ni un pelo que en un par de meses dejarme treinta eurazos o más, en ir a ver a estos chavales tocar en directo en un estadio, cuando ellos en la cima del éxito, bien a gusto podran ejcupir a la cara a Kraftwerk u otros viejales acabados cualesquiera que se os pasen por mente. Y yo, alli mismo poder decir henchido de placer: - Los dejcubrí antes que nadie. -


Pues bien he reflexionado sobre este asunto y me parece claro que el sueño de los ‘diamantes recubiertos de diente’ no es más que una bonita metáfora de esa extendida lacra que sufre prácticamente todo el mundo de – Yo en realidad valgo taco.- Un ejercicio de autoengaño que nos es inculcado desde siempre y que inevitablemente terminamos comiéndonos con patatas, además autojustificando de todas las formas posibles nuestras limitaciones y la imposibilidad de haber llegado a conseguir una vida mejor, que sin duda merecemos debido a nuestro desaprovechado talento. En fin, yo ya creía que tenía asumida mi propia y total mediocridad, pero como atestigua mi sueño de hoy esta mierda de autovaloración no es tan fácil de eliminar.

8 comentarios:

  1. Eso es lo que tiene la maravillosa adolescencia, hacer del "imbecilismo" una verdadera religión. Somos conscientes del ninguneo al que estamos sometidos por el mundo en general, pero nosotros nos empeñamos en llamar la atención como si en verdad tuviesemos algo que ofrecer al común de los mortales. Vamos que cuando somos jóvenes hacemos el payaso hasta aburrirnos, sin que a nadie le interesen nuestras tontería.


    Saludos.

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  2. Claro que si tenemos un aporte para dar,pues estamos vivos y no muertos.
    En que planeta vive barquero?

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  3. No viene a cuento, pero es que acabo de descubrir el flog de una barbi brasileira que oposita clarísimamente a Playmate del més y es lo más descojonante que he visto en mi vida. Atención a las poses, a los textos... Diossss: www.fotolog.com/barbieka

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  4. Espeluznante polaroid del mundo real. Es curioso, el sueño ese de caerse los dientes lo he tenido yo como tres o cuatro veces ya, es bastante inquietante, que mucha gente me ha interpretado de las más diversas maneras: que si voy a llegar a viejo, que si miedo a la muerte... en fín.

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  5. Sr.marcos siento ser yo el que le levante la libre, pero no creo que su vida sea muy relevante para el mundo. Y menos cuando sus hormonas hervían y estallaban delante de una adolescente.
    Siento ser polémico, pero es así.

    P.D: vivo en el "planeta real", le invito a instalarse en él.

    Saludos.

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  6. Amic barquero yo coincido contigo en que la gran ventaja de la adolescencia sobre otras etapas es poder (en realidad creo que es un deber)hacer el idiota non stop y dejar que poco a poco la vida y sus oxtias te curtan. Pero claro siempre hay excepciones de gente.
    Por último decirle que planteo hacerme hacerme un camiseta con la frase 'Siento ser polemico, pero es así' que me ha encatado! ya le abonare los royalties. :-p

    Bienvenido Marcos, gracias por su comentario de los que mas ilusión me han hecho. Apunto tu bloj en favoritos de mi navegador y a menudo podré echarle un ojo.


    Don Héctor No me averguenza reconocer que estuve un buen rato viendo fotos de esta txurri, a mi me flipa la cantidad de fotos de ella misma delante de un espejo morreandose con su doppelganger del otro lado pffffff. Prefiero ni saber don Héctor cómo llegó un tipo serio como usté a dicho enlace, sin duda bujcando citas en portugués de Montaigne ¿no? :)


    Estimado Iván A mi lo del sueño de los dientes me hubiese preocupado tanto como soñar que me persiguen o que caigo al vacio de no ser por el valioso relleno de los dientes imagen que aún hoy me perturba taco.

    Bueno, dejo las contestaciones y pullas por hoy. Saludos

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  7. Ay, Pablo Gamo, qué bien que tú también sueñes con tu dentición. Yo más de una vez me he despertado sudando como una perra tras un sueño de esos de dientes: que si se caen, que si se me pegan los de arriba con los de abajo como chicles... Terribles los sueños de dientes.

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  8. aguafiestas mayor del reino (porque esto sigue siendo un reino, no?)jue. abr. 27, 11:58:00 p. m.

    yo sólo tengo una cosa que añadir, que me han contado o me he inventado o escribo sólo por fastidiar, una de tres. en el imaginario japonés, soñar que se te caen los dientes significa que te vas a morir. pero tranquis, no especifica cuándo. :P

    dulces sueños...

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