sábado, abril 01, 2006

Ausländer in Madrid (und teil drei)

La semana pasada antes de ir al trabajo vi como se arremolinaban los vecinos delante de un chalet de mi calle. En una urbanización de extrarradio cuando los vecinos se arremolinan delante de algo es que pasa algo de ineludible interés. En este caso se trataba de una intervención policial, el interés comunal era doble debido a que era en el chalet donde vivía una familia de rumanos. Al parecer estos vecinos que recientemente habían decidido venir a vivir en la urbanización y habían sido completamente aceptados. Para que luego se diga que hay taco de prejuicios contra la inmigración, ya que en este caso no se trataba de ese tipo de inmigrantes que crean todo tipo de recelos tipo esa gente que se meten seis familias en una misma vivienda y vienen al país para quitarnos los mejores trabajos de albañiles o teleoperadores… no, en este caso era gente completamente aceptada y bienvenida por la comunidad una familia de menos de cinco miembros en una casa de tres plantas y garaje para guardar el jaguar o el bentley familiar, ¡como debe de ser! En resumen la sutil diferencia el contraste lo que es un árabe y un moro de tres al cuarto, es decir el primero que crea riqueza sacada de sus pozos petrolíferos y se la pule en caprichitos en Marbella en oposición del segundo que nada más sirve para delinquir. Pfffffff


Pues bien cuando yo llegué, lamentablemente lo mejor había pasado. La policía había cerrado la persiana de la cocina, privándonos a todos los vecinos de la vista privilegiada de la intervención policial. No faltaron voces que eso se hizo para preservar la intimidad de los acusados que hasta que se demostrase lo contrario eran completamente inocentes... pero las teorías mas extendidas que se encaminaban a que la teoría de que la intimidad era para dar de oxtias a gusto y con total intimidad a los acusados. En fin, de todos modos aun esta por superar la anterior intervención en otro chalese de la calle cuando otra familia de inmigrantes colombianos, casualmente también muy queridos en el barrio, tuvo que abandonar la vecindad después de un asalto policial supercool en su domicilio con los geos descendiendo por el tejado y con toma del domicilio que al final resulto ser una tapadera de una red de trafico de estupefacientes. Escenas que se recuerdan con cariño y ternura por toda la vecindad. Qué puta pena de cínismo y cómo a veces recompensa vivir en una urbanización de chaletes a tomar por saco del centro!

1 comentario:

  1. Joooooeeee! Como mola tu urba de extrarradio! Dicen de la Rosilla o el Puente de Vallecas , pero vamos que Coslada promete y encima con mucho mas glamour. En fin, seguro que habrá sido todo un mal entendido y únicamente tenían unos kilillos de maria para consumo propio, que las familias de árabes suelen ser muy numerosas y de ahi la confusión. En cuanto todo se aclare volverán y podrás disfrutar de nuevo con ellos de vuestras barbacoas de domingo en el jardín.
    V.B

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