martes, marzo 28, 2006

Иноплеменники в madrid (Часть 2)

Desde la semana pasada he empezado a hacer un intercambio guiri-cristiano con In. (una chica polaca que esta de erasmus en Madrid) y que casualmente es profesora de inglés. Yo puedo desempolvar, usar y destrozar a mi antojo la lengua de Chespir, que tengo abandonadísima... mientras que ella practica y corrige el español con un filólogo de palo. Es decir que tiene a quién le puede explicar las diferencias entrel uso del Ser y Estar o del Pretérito Indefinido v.s. el Pretérito Imperfecto entre algunos otros equívocos propios de quienes no hayan mamao desde canis nuestro idioma, y que yo puedo resolver diciendo inutilidades tales como: - Tienes que ver el Aspecto verbal como si focalizases la acción del verbo con un prisma... - y otras socorridas inutilidades que fueron calando en mi cerebro durante mi formación académica. Pffffffff


Pero esta introducción es solo relevante como presentación a lo que me contó ayer sobre su primer contacto con español en Madrid. Pues antes de conocerme tuvo una experiencia (en mi opinión) mucho más gratificante con un muchacho interesado en hacer intercambio Español-Polaco. El primer inconveniente es que este muchacho no hablaba ni palabra de polaco y su secreta intención era buscar hembra. Algo aunque me parece que es del todo lícito si un individuo tiene interés en el perfil de chica eslava que todos conocemos gracias a las pelis del imperio, pero para este joven la imagen de chica ideal de europa del este era bien distinta.


Según me explico la muchacha, el muchacho era muy raro. Para empezar tenía costumbre de ir cada día a misa, lo cual en estos tiempos en una persona menor de sesenta años es un poco marciano. Además con treinta y muchos seguía viviendo con sus padres (algo para la raza ibera completamente normal). Pues bien el muchacho había escuchado en algún lado que la sociedad polaca era fetén para sus filiaciones, pues las gentes eran ultraconservadoras cristianas. Recordemos todos las arriesgadas aunque coherentes teorías de que en los territorios liberados de férreos periodos comunistas, las sociedades buscan en los cultos religiosos entendidos como evasión o rebeldía al orden anterior. Mismamente que los jovenzuelos setenteros españoles dándose al amor libre, las drogas y otras formas de rojerio y jipismo. En fin, pues nuestro héroe al tener noticias de estos fenómenos como en el suelo patrio no había encontrado nada ni remotamente similar a sus preferencias, tenía que buscarse las castañas fuera.


La chica me contó que una tarde el muchacho aprovechando la ausencia findesemanera de sus progenitores, había decidido invitarla a un lunch en su nidito de soltero y relatarle su plan. El festín según me explicaba consistía en dos mandarinas, un par de galletas y un vasito minúsculo con Pepsicola, que mientras el muchacho afanosamente preparaba era interrumpido por una llamada telefónica de su señora madre, a la que relató que se encontraba en compañía de la chica polaca y enumeró las viandas que había saqueado de la despensa familiar. Apostaría cualquier extremidad de mi cuerpo a que esa mujer estaba perfectamente conchabada con su hijo. Pfffffffff... Después de esta interrupción, él explicó con detalle como buscaba una chica para compartir su vida que cumpliese una serie de requisitos mínimos: Rubia, ojos claros, guapa, muy cristiana, religiosa, muy inteligente, que fuese virgen (todo como él mismo excepto las tres primeras) y que estuviese dispuesta a tener unos cinco churumbeles. Un plan excelente, que misteriosamente acojonó un montón a la muchacha, que no entendía que estaba pasando y a la mínima ocasión salió en estampida.


Toda esta historia In. me la relataba queriendo transmitirme la mala suerte que había tenido en su primera experiencia al conocer su primer español y también la mala imagen que se había llevado a priori de nuestra estirpe hispana. Yo aproveche para expresarle como envidiaba la suerte que había tenido al vivir una experiencia tan guay y le relaté una experiencia de similar calado que le sucedió a otra chica cuando yo estaba en mi erasmus. También envidié cómo con este episodio (ayer, hoy y siempre) había calado la verdadera esencia de lo que es ser 'Español' y cuales son nuestras taras y costumbres.



Por último mencionar que el chico que protagoniza magistralmente esta anécdota, no es un completo desconocido sino otro producto de la inagotable cantera de escoria humana que es la facultad donde realicé mis estudios universitarios. Después de constatar detalles con mi interlocutora creo que se trata de un personaje que hacia la misma carrera que yo y que conocía de vista porque siempre de camisa blanca con corbata (¿¿en una filología??), sentarse en primera fila, preguntar cosas rarísimas relacionadas con la religión y al que se conocía como ‘el curita’ entre otros improperios.

Imagen que no viene a cuento pero marca una época!

Continuará...

4 comentarios:

  1. Odio esa viñeta. Ultimates ya me parecía mediocre, pero después de ese momento fascistoide no pienso comprar ni un número más. He dicho.

    ResponderEliminar
  2. Nunca entedere la gracia de los ultimates, y no por fascistoides sin o por mal tebeo pero bueno...

    Tienes que contarme como consigues los tandems que tengo el ingles olvidadisimo.

    Y sin que venga a cuento, pero dandote una ultima oportunidad publica: ya tengo las entradas pa Jilari duf, todavia estas a tiempo para apuntarte

    ResponderEliminar
  3. Sobre lOs Ultimates, siento deciros que aprecio vuestras opiniones, pero en este caso no solo no estoy de acuerdo sino que creo que no teneis ni puñetera idea: La escena de el Capitán America extenuado atacado por un Nazi-alienigena-o lo que fuese que le insta rendirse y él sacando fuerzas de flaqueza le calza un piña y contesta que él no se rinde como si fuese un cobarde gabacho sino un Americano como dios manda! (más o menos)... me parece de lo más genial que he leido en Marvel en los últimos tiempos y eso que el nivel últimamente esta muy alto!


    Respecto al concierto de Jilari daf, lamento no poder acompañarte a ti y a tu sobrina quinceañera (que recordemos va arrastrada por tí=) pero esa noche me toca currar.

    ResponderEliminar
  4. Que era un tio raro?! Pobre chico, a un buen partido que va a misa cada fin de semana y cuenta con su ejperta madre para planear sus citas se le llama raro, que fuerte me parece! Ya no quedan hombres así, con aspiraciones en la vida, con sus ideas bien claras. Si yo fuera un tio no me conformaría con menos de un metro setenta, rubia y ojos azules, que hay que conservar la hembra media española. Bueno y luego está lo de los 5 churumbeles que me parece súper romántico.
    Esta claro que la chica Polaca vaga por la vida sin saber lo que quiere aunque lo tenga delante de sus narices, pobrecilla.
    V.B

    ResponderEliminar

Lo + seguido