viernes, febrero 03, 2006

En los reinos de las filiaciones

Esta mañana según llegaba a la salida de la terminal 1 de Barajas después de haber salido escopetado desde el metro y haberme cruzado tol puñetero aeropuerto he visto como el mamon de autobusero salía antes de su hora y solo me daba tiempo para cruzar miradas y ver como respondía con incredulidad que no podía parar. Un caso especialmente sangrante cuando se trata de un interurbano de lo más marginal que sólo cojo yo a esa hora en todo el trayecto. No me importa que se pire si llego tarde, pero coño qué cumpla sus horarios! Mañana se va a cagar el charlote que le voy a pegar y como si fuese una pija pienso clavar una reclamación... En fin, como estaba completamente destrozado, he decidido tirar la casa por la ventana y pillar un taxi para no tener que esperar la media hora que faltaba para el siguiente bus.



El taxi que me tocó en suerte, ya que en Barajas van en orden de llegada, no podía ser más prometedor. Un peulló del año la polca con todo en lateral con una estela de barro que a saber por donde se habría metido si hace varios días que no cae ni una gota de agua del cielo. Cuando entré y vi la pinta del taxista, supe que no podía haber tenido más suerte. El tipo no podía ser más peculiar con su abrigo de plumas sin mangas y su palillo de dientes posado en la boca. Como yo de primeras no tenía mucho ánimo de conversar nos pusimos a oír en la radio un programa de esos de bromas telefónicas, creo que era m-80, solo para comprobar como el taxista se deshuevaba de risa con las ocurrencias de los chisposos de la radio. Entonces al ver por el retrovisor que yo solo tenía la típica sonrisilla de imbecil que no pilla las gracias procedió a relatarme un resumen de los grandes éxitos de bromazos de la semana.



Tales como una vez que llamaron a una fábrica de persianas y la pardilla de la secretaria se había tragado un pedido de toldos y persianas con mando a distancia para toda una plaza de toros... todo esto que me contaba entre carcajadas y llorando de risa. Al final me confeso que era fan acérrimo del imitador de la radio y que en una ocasión tuvo la suerte de llevarle en el taxi, pero que para su sorpresa era un tío muy serio en vez del cachonzazo que él se imaginaba. Y cómo finalmente se atrevió a preguntarle si realmente era tan cabronazo y le contestó que era por eso por lo que le pagaban y el taxista quedó conforme. Una de las razones más importantes por las que quisiera estar podrido de dinero, es sin duda para coger taxis a diestro y siniestro.



Por otro lado estaba ayer por la tarde cenando un bocadillo de filete (‘pepito de ternera’ lo llaman los profanos) en el bar "Els amics" junto con MB . A la hora de pagar me equivoque con la pasta y le di al propietario portugués de dicha tasca de confianza un euro de más y al ser consciente de mi error dije el topicazo de: - Es que soy de letras. – Algo que creo que no en su acepción más estricta por mi vinculación estudiantil a las carreras inútiles, sino que el lo entendió como una coña marinera referida al programa de tv "Cifras y Letras" (que aun se emite cada sobremesa en Telemadriz) y entonces el camarero nos reconoció que de los cuatro años que lleva en España, ni un solo día se pierde ese programa porque esta entretenidísimo. Y que él era mas de ganar en las cifras que en las letras. MB aprovecho como cada vez que tiene ocasión para presumir de un primo suyo carnicero que estuvo dieciocho programas seguidos en dicho concurso y se llevo un buen pellizco económico.



Siempre me motiva taco saber que la gente disfruta de sus filiaciones personales sin rubor alguno y sin tener que guiarse un pelo por lo que marquen las tendencias de los suplementos dominicales. ¡Dios los bendiga!



Con un día de retraso, feliz día de la Marmota a todos!

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