miércoles, enero 04, 2006

Maravillas de la condición humana

Anoche empezaba el 'ligero' cambio laboral que estaba necesitando. Mi intento de volver a trabajar por la mañana como si fuese una persona normal había sido un desastre. Sobre todo porque el negocio de salvarvidas me provocaba un estrés que no me interesa, haciendo algo que me importa un pimiento. Así que mi solicitud de hacer lo mismo en turno de noche fue aceptada y ayer volvía al universo de las noches en vela. Me presente sin conocer a nadie y como suele suceder cada persona fue un nuevo descubrimiento. Los trabajadores nocturnos es un colectivo en el que se lucha infatigablemente por encontrar las mas altas cotas de la disfuncionalidad absoluta y esta parece no tener fin. Aún es pronto para saber si tendré competencia seria, lo que parece bastante claro es que el bloj se me va a escribir prácticamente solo.



Por lo demás todo fue como la seda, al parecer era una noche extremadamente floja. En un solo turno de trabajo y con poquito curro que hacer; vi a todos mis compañeros dormir durante algún momento, leer, escribir e-mails, ver episodios (non stop) de CSI las Vegas, estudiar oposiciones y exámenes universitarios, cenar, escuchar sus ipozs o radios convencionales, cotillear sus tortuosas vidas sentimentales, jugar al Nintendögs (algo que me apasiono), mirar al infinito o bajar a fumar a la calle donde se visita al joven segurata que estaba en su flipante garita con su dvd, su pleiesteision y sus dos perrrillos (menudo putoamo!).



E incluso para darme bienvenida al grupo como novedad de la jornada tuvimos una visita del Samur. Cuando una muchacha por enseñarle a otra un polítono de su móvil (veridico), lanzada con su silla de oficina calculo mal y se ostió contra el cubículo de la otra. Tras la primera (y lógica) reacción de reírnos, nos dimos cuenta que ella no se estaba riendo como los demás. A pesar de tener las manos tapándose la cara. Para descubrir que había palidecido hasta decolorar a tonos verduscos y al levantarla, vimos que iba perdiendo el sentido. La reacción fue llamar al 112. Vinieron ‘solamente’ 6 operarios del Samur y la atendieron por una bajada bestial de tensión. Solo para que un rato después otra compañera la llevase a casa… dejándonos a los otros siete con todo el currelo que había pffffffffffffffffffffffff



Aunque en dos semanas estaré hasta el gorro de todo, hoy soy prácticamente feliz.


Re-escuchando jit tras jit de:

'Desaparezca Aquí' de Nacho Vegas. (Además de 'E.h.q.c.c.a.Michi Panero' probablemente mi canción fetiche del año pasado, cada vez me apasionan más y más otras dignas de mode repeat como 'Autoayuda' o 'Nuevos planes'.)

2 comentarios:

  1. ¡Qué lío! La ironía a la que yo me refería no era la de tu comentario, sino la de la propia filosofía de baratillo del personaje del Novio del Mundo. Me refería a eso, a que B. Reyes lo hizo a propósito, con intenciones ironico-humorísticas.

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  2. Nacho Vegas es el puto amo. Aunque el Rock de Lux sea un postureo con la letra más pequeña que he visto en una revista, este mes merece la pena. Portada y entrevista con el rey del norte.

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