viernes, agosto 26, 2005

Un hombre de Harrelson

Esta tarde en un ataque de aburrimiento mortal agarre la puerta y salí para ir solo al cine y ver cualquier cosa en sesión de tarde. En cartelera del cine local había varias películas que no me importaba ver, pero ninguna que me interesase realmente. Descartado "Charlie y la fabrica de chocolate" por el mal rollo que me da cada vez que veo alguna imagen o trailer. La elección estaba entre “Mr.&Mrs. Smith”, “Deuce Bigalow: Gigoló Europeo” o “Dos chalados y muchas curvas”. Puro cine veraniego que es lo que necesitaba. Al final me decanté por Brad Pitt y Anllelina llolí, a la espera de verle a él ser tan guay como acostumbra y a ella que le reventase la silicona de los morros en alguna escena de acción. ¿Cómo iba a suponer que esta iba a ser una de las peliculas por las que he pagado y no he aguantado hasta su finalización?



Cuando trascurrían escasos veinte minutos de trepidante trama, mi móvil comenzó a vibrar. Resultó ser mi progenitor, así que a pesar del riesgo de perder el hilo narrativo, salí un momento para ver que quería. Resultaba que la alarma del piso superior de casa había saltado y al ser el responsable más cercano me tocaba acercarme para velar por la seguridad de mis más preciadas posesiones (mi Dvd que costó 100 euros, la dvdteca de masterpieces, todos mis comics, el preciado ejemplar del libro de como ligar escrito por Leticia Sabater, etcetera...). Cagando leches me encamine hacia al hogar con la incógnita de si habría saltado por algún movimiento imprevisto o si se trataba de alguna peligrosa banda de cacos.



Al llegar, llame a mi vecino quinceañero para que se quedase afuera y llamase a los picoletos si no regresaba en menos de un minuto. Abrí la puerta con soltura y enganche el palo de la escoba que más a mano tenía. Como si de un agente del SWAT local me tratase, empuñaba mi escoba mientras subía la escalera rezando por que no fuese nada. Al llegar al primer piso y ver como ondeaba una cortina victima de una ligera brisa, el haber dejado la ventana abierta con la persiana cerrada me había costado el joderme la película (y el importe de mi localidad). A pesar del misterio resuelto realice el paripé de cara a la galería blandiendo la escoba por el resto de habitaciones en busca de truhanes y canallas escondidos. Así que convertido en todo un héroe de acción, como un acólito de Estivensigal o llanclodvandam he pasado el resto de la jornada vespertina. Qué lo sepáis! Pffffffffffffffffffffffffffffff

7 comentarios:

  1. Cada vez que entre en un ciber o utilice un ordenador por aquí abajo,pienso configurar el ordenador para que tu blog esté como página de inicio,viihtee?

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  2. Ja, ja...me parece una buena idea. Creo que también lo haré.
    Qué venganza Carlistos!

    P.

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  3. Amiga P. Tu publicidad peninsular es bienvenida.

    P.d. Creo q te has colao

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  4. Hablando de tesoros que tememos que no roben. No llega al nivel del libro de Leti, pero el otro dia "rescate" de una casa donde no lo apreciaban la autobiografia de Espartaco Santoni.

    Llevo solo cincuenta paginas pero cumple las expectativas de sobra

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  5. Como dudo que lo tengas en formato libro-Dvd, ya sabes a quién se lo vas a prestar en cuanto acabes.

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  6. Eres como una mezcla de Harry el Sucio y Jean Austen. Esos cacos necesitan "lecciones de etiqueta"!!!!

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