jueves, agosto 11, 2005

Buenos augurios

Ayer siendo día diez, lo primero que hice al levantarme fue mirar en la cuenta del banco. Aún no sabía si me correspondía otro pago del subsidio de desempleo o ya se me había terminado el chollo. No puedo expresar cuanta fue mi alegría al comprobar otra talegada de euros por parte de los trabajadores de este país, con la que sinceramente y debido a mi naturaleza pesimista, ya no contaba. Casi me han dado ganas de bajar al banco, retirar todo mi efectivo, volver a casa y darme un lujurioso baño en billetes relucientes de cinco euros (que ocuparían mas espacio). Pero la idea de ejercer de Tío Gilito con ínfimas cantidades de pasta no termino de convencerme.



Espere a la tarde cuando había quedado en el centro, para aprovechar y hacer el ya tradicional gasto económico innecesario del día de cobro. Yendo en la Renfe tuve contacto con lo que en mi prosaico imaginario personal sería el equivalente a un buen augurio, que es la aparición de un yonqui pedigüeño portando un cartón de leche. Una imagen que siempre me fascina porque me pregunto ¿Quién coño va en el tren con un tetrabrick de leche y se lo da a alguien que va pidiendo?, claro que la opción de que sea el yonqui el que lo cogiese en casa y lo saque para conocer mundo me parece incluso una incógnita mas txanante.



En definitiva el resto de la tarde fue un vergonzoso chorreo de pasta para aplacar mi inmenso vacío con toda suerte de caprichitos. Primeramente en la tienda de los deuvedeses de segunda mano me encontré tres temporadas de ‘Sexo en NuevaYork’ cada una al exiguo precio de catorce euros cada una que terminaron en el zurrón, después del paso por los comics y la fnac donde también cayeron Cotton Club y la imprescindible edición especial de Casino. Haciendo cuentas de lo gastado resulta una cantidad escandalosa, pero ni un ápice de arrepentimiento se muestra en mi ánimo. Qué triste pasarlo tan bien en un rollo tan súper-consumista. En fin que ahora solo me queda volver exiliarme en el extrarradio por tiempo indefinido y economizar tanto como pueda.

3 comentarios:

  1. Querido Pablo, indudablemente no se ha hecho la miel para la boca del asno, pero en fin a todo el mundo hay que reconocerle sus méritos.Hemos de decir ante todo que el dinero de los contribuyentes al final se invierte en educación y cultura, pero como todo en esta vida parece que solo es posible que el disfrute del usufructo español solo sea patrimonio de unos pocos....bienaventurado tu que al menos compartes con los demás tu dicha. Ósculos

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  2. Querido/a anónimo: Sinceramente preferiria como contibuyente que el dinero de los impuestos fuese directamente a la construcción de viviendas le lujo para politicos corruptos antes que un solo céntimo fuese destinado a exposiciones de artemoderno, recitales poéticos de muertos de hambre, homenajes destinados a revivir la guerra cívil, ciclos de cine soviético y conciertos populares de grupos que hacen fusión.


    Creo que el dinero esta mejor en mis zarpas porque las opciones de que vaya a parar a los jubilados, a hacer carreteras y/o la contrucción de viviendas de protección oficial desgraciadamente son de cuento de hadas.

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  3. Mi querido Gamo, a juzgar por las pullas que lanzas a este anónimo, puedo pensar que le has confundido conmigo. Me duele un poco volver de vacaciones y que no me reconozcas. Eso o que me has echado tanto de menos que crees reconocerme en una prosa florida como ésta, mi ponzoñoso estilo.
    Te digo lo mismo que a Benja...creo que esto es de otra persona que no habéis sabido reconocer...¡qué vergüenza!
    PatriPolo

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