lunes, junio 20, 2005

Curso básico de interpretación de sueños V

Continuamos la inconstante saga de mis narraciones oníricas y distintas paranoias noveladas. No es que sea un sueño muy jugoso y modestamente no me considero para nada a la altura de cualquier quinceañera en transportes públicos antes de la rave del viernes, pero bueno, es lo que hay.


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Anoche tuve un sueño en el que estaba de vacaciones en un hotel/albergue juvenil nel extranjero (quizá inglaterra, quizá francia, quizá andalucia... lo único claro es que era un lugar extraño donde me costaba entender y comunicarme con fluidez con los personajes autoctonos). Allí acudí con un colega, cuya identidad encubrire bajo la enigmatica inicial D., para buscar un poco de relax de mi estresante vida cotidiana.


El hotel en cuestión resultaba ser algo extrañisimo en mitad de ninguna parte y rodeado de frondosos bosques de pinos hispanicos y otras variantes que no me pare a catalogar durante el sueño, os pido disculpas a los amantes de los detalles nimios. En un entorno que los que me conoceis un poco y conoceís mi racional aversión al campo y todo aquello que no este asfaltado (como dios manda), ya habreís deducido que se trata de unas peores pesadillas. Las actividades que se realizaban incluian carreras de piragüismo al más puro estilo osforversusquembritx, carreras de sacos, concursos de bucear ¿?, montar en caballitos-pony, ping-pong, jugar a la rana y un largo etcétera de actividades espeluznantes (común caracterisitica la asusencia de eléctricidad).



Como en un sueño uno no suele reflexionar sobre los cómo-quién-qué-cuándo-porqué-y-locualo de las cosas y tampoco tiene momentos de clarividencia que justifiquen la huída de las situaciones no deseadas. Así que allí estaba yo con mi colega pasando el rato jugando al billar campestre. Destacar que mi perversion llegó a recrear esta actividad cuya principal caracteristica era la substitución de los tapetes verdes por unos de tierra(arenilla) que proferian el justo toque de terror, adecuado al contexto. Cuando apareció el claro reflejo de mis deseos más lúbricos en forma de txati, instandonos a echar una partida de billar, era la oportunidad propicia para cortejar con mi nula habilidad billaristica y mi labia natural.



Pero por desgracia la jai en cuestión iba acompañada de su hermano de unos 11 años. Así que comenzamos la partida y el chavalín resultaba tener un candor especial (con esto quiero ocultar el adjetivo "oxtiable"). Como suele pasar todos los veinteañeros (and up) que cometen el error de disputar en la disciplina que sea, contra algún chavalín (que dedica todo su tiempo a entrenar). Por supuesto nos estaba dando una paliza. Con el agravante de que iba corregiendo todos y cada una de mis tiradas con particular retintín.



En un irrefrenable ataque de ira después de una pésima jugada mía, tiré con furia el taco de billar contra un árbol. Quedando este hecho mil pedazos. Mirando a mis acompañantes buscaba encubrimiento de cara a la recepción del albergue/campamento que sin dudame haría abonar el importe del taco. Todos parecian aceptar mi ruindad como propia sellando un pacto de silencio. A excepción hecha del mocoso que huyó como el demonio para chivarse. No me quedaba otra que acercarme a la recepción y hacerme cargo de mi responsabilidad. Total ¿cúanto podrían clavarme por un trozo de madera en medio de un pinar? En este punto hago un inciso en el sueño para dejar constancia mi ineludible condición de meapilas que teme a las autoridades del orden establecido hasta en sueños pfffffffffff que lástima!



En la recepción recibia la sorpresa de encontrarme con un encargado que resultaba ser Joan Laporta. Le explicaba lo sucedido cargando el relato de un tono que intentaba restar importacia al incidente, pero en su rostro se reflejaba el disgusto por lo sucedido. Así que me dispuse a limar asperezas asumiendo toda mi responsabilidad y haciendome cargo de la factura por la compra de un nuevo taco. Entonces Joan, más calmado sacaba un enorme libro y una calculadora. Empezaba a hacer cuentas, escribiendo una increíblemente larga lista de argumentos y en el margen derecho añadiendo más y más cifras, yo podía leer que se me estaban facturando todo tipo de sinsentidos (especialmente recuerdo que escribia claramente algo respecto a la renovación de Etoo ) y así sin tener tiempo para reaccionar al timo que me estaban endiñando, me desperté en la seguridad de mi piltra, bañado en sudor frio.


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Bueno, aquí termina el relato. Como es habitual se agradeceran todo tipo de explicaciones psicoanalíticas(freudianas o no)u otro tipo de comentarios jocosos.



A demain, les gars et les filles!

2 comentarios:

  1. Pues viendo que tratabas de impresionar una femina, el simil que me viene a la cabeza es que vas mas salido que el pico una plancha. Lo de Laporta simplemente patético.

    Saludos.

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  2. Tío, eres mi puto ídolo, soñar con Laporta en esas situaciones te hace grande.

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