martes, mayo 24, 2005

Entropy in UK: part for

Terminemos con esto de una vez...


JUEVES

El último día en la perfida Albión, habiamos decidido que mientras mi colega que es un flipao de esos que se compran revistas de Historia cada mes (e incluso se las lee) pasaba un par de horas embobado en El British Museum viendo momias y tinajas. Yo ejercería mi freakismo particular por los comics en las tiendas adyacentes al lugar. Es un poco triste porque a diferencia de otros yo he perdido completamente la emoción juvenil de rebujcar entre pilas y pilas de tebeos. A mí el previus me ha hecho mucho daño y todo lo que no sea recoger los tebeos que he encargado con dos meses de anterioridad me deja indiferente. De todos modos complete un par de huecos en mis colecciones con más solera y añadí otro par de tomos de Invisibles a la herencia de mis futuros hijos.


Cuando volví al British a buscar a mi colega dió la casualidad de que estaban de visita un millar de colegios de todas las nacionalidades posibles. Así que me dí un par de vueltas y no le encontre. Como su móvil no rulaba, decidí rendirme y pirarme, pasando un rato más friqueando hasta la 13:30 cuando habíamos quedado en Picadilly con el grupo de buscadores de empleo del hostal. Grupo con el que habíamos quedado para dar una vuelta por el Soho. Dicho grupo lo conformaban Braián un nuevo Australiano que buscaba trabajo de carpintero o similar. En Melbourne su familia poseía granjas de ganado y ahora estaba aprovechando su juventud para formarse. Había pasado los últimos seis meses en Suecia donde según él estaban las mejores granjas del mundo y allí fue a currar para aprender su metodologia. El siguiente en discordia era un chico nacido en India pero que había pasado la mitad de su vida en Sudáfrica (lo normal) ahora estaba en Londres para vivir su aventura. Ninguno sabiamos pronunciar su nombre correctamente a mi me sonaba a Seven, pero finalmente decidimos referirnos a él (a sus espaldas) como Simbad que nos pareció de lo más propio. Por último estaba la chica de Almeria que a los efectos de este que escribe tenía menos interés.


Por el camino nos encontramos con un chaval en medio de la calle con un enorme mapa abierto, no había duda tenía que ser de Toledo. Alguién por pena le dijo que se viniese a dar una vuelta. No nos arrepentiriamos porque resultó ser un autentico nido de caviar. Resultó ser un estudiante de Arte drámatico y cine en una universidad privada, lo que a todo los efectos le hace figurar su fotografía debiera salir en todas las enciclopedias ilustrando la entrada correspondiente a " Perdedor Sin-Carisma". Bueno pues debido a una crisis personal (cosa que nos contó a los cinco minutos como los grandes) se había decidido tomar un año sabático e irse a Luton a vivir con unos colegas españoles. Nos contó que estaba muy desengañao del mundo de los actores porque o eras muy bueno o si no tenías vergüenza, no te comías un colín. Mira que se me ocurren defectos de personalidad para alguién que decide ser actor, pero ¿tener vergüenza? PFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFF


Como nuestra joya toledanaque se negaba a hablar en inglés por vergüenza, apabullado sin duda por el nivelazo de los demás españoles (Juas juas). Me dió la ocasión para tirarme el rollo ante los colegas guiris haciendo la cutretraducción/explicación a los no-hispanohablantes de que era la Katarsis del tomatazo: - llul can zrougüín toumeitos againx de actors - Esta es una de las frases que debiera memorizar en todos los idiomas imaginables, sabes que antes o después lo vas a utilizar con alguien.


Poco después y antes de despedirnos de él nos regalo la última anecdota sobre su fascinante personalidad, cuando en una tienda de souvenirs londinenses nos confesó que una de sus grandes frustraciones era no que había sido capaz de terminar ningún tipo de colección, lo había intentado con mecheros, buhos, chapas, paquetes de tabaco etcetera... ni con mi más rígido careto de poker pude resistir y tuve que salir de la tienda para no despollarme en su cara. Que crack! por desgracia se disperso del grupo para irse a pillar un autobús.


El resto de la tarde la pase batiendo todos mis límites de beber cerveza lo cual desencadeno al final de la noche en el pub del hotel conuna borrachera hiperjuvenil qe como todos sabreís está caracterizada por ataques de euforia incontenible. Como era jueves era la noche del Karaoke Mientras que el hindú me señalaba las parejas dandose filetazos y me decía que era muy tímido con las chicas pero que eso era lo que él quería, yo como buen colega suyo que era en ese momento le daba consejos para que entrase a todo aquello que se moviese sin ningún tipo de rejquemor. Pero a la vez mi vista estaba puesta en el escenario y el alcohol iba directo al cerebelo haciendo que me tentase el gusanillo. El morbo de cantar en un karaoke en inglés ante un público completamente anglofono se iba apoderando de mí, hasta que...


...Bueno creo que ya esta bien de contaros anécdotas sin interés. A la mañana siguiente y tras haber sobado un total de dos horas completas nos fuimos a pillar el avión de vuelta a Madrid.


Mañana más.

2 comentarios:

  1. Bueno, pues yo creo que acabaste cantando todo el repertorio del kis fm
    Gold (spandau ballet), i`m walking on sun shine (katrina & ) manic mondays (bangles) o eternal flame, y a la que seguro no te resististe, woman in love de Barbra. Quièn se hubiese resistido?

    Miguelòn

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  2. Bueno, yo que esperaba un incidente internacional...sin embargo, en el speaker's corner estuviste cerca. Un día de estos iré yo a vomitarles a los pubs :P

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