lunes, mayo 02, 2005

Bricolageros

Las personas normales y decentes se frotan los dedos de lascivia ante la perspectiva de un puente de 4 días como el que disfrutamos en Madrid esta semana. Pero no es así aquellos que no habiendo aprovechado para huir a la costa, permanecemos con todo el contingente familiar en casa. Podíamos hacer gala de un férreo sentimiento de convivencia y tolerancia dejándonos unos a otros en paz mirar al techo y rascarnos la barriga. Por desgracia no es así. Mis progenitores incapaces de estarse quietos sin hacer nada nos han embarcado(leasé obligado) en la aventura de las reparaciones y puesta a punto del hogar: el maléfico bricolage de un chalet.


Esta mañana repartidos en grupos nos hemos dedicado a cortar (y recoger) las arizonicas muy crecidas y salvajes desde la última vez. Algo que para un alérgico como yo deviene en un auténtica tortura de malestar, mocos, ojos llorosos, ataques de esturnudos y falta de capacidad respiratoria. Mi plan rápido y fácil de terminar con el jardin de una vez por todas con unas latas de gasolina y una cerilla, inexplicablemente sigue sin hacer mella en los proyectos inmediatos de los apoderados de chalet, mis progenitores.


Por otro lado había que cambiar el estropeado motor de la piscina. Tarea para la que ninguno teniamos ni puñetera idea y además tampoco disponiamos de las herramientas exáctas para dicha operación. Así que esta tarea la hemos dejado a medias... lo que significa que mañana toca más de lo mismo.

2 comentarios:

  1. :D llevo años con la idea d la gasolina y la cerilla yo tambien, desgraciadamente mis padres son igual de alergicos a la idea... con lo comoda i barata q es, oiga...

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