viernes, mayo 06, 2005

Abrumadora en su simplicidad

Acabo de regresar de la bliblioteca municipal donde siguiendo mi politica économica de "gastos cero" había ido a cambiar los libros que tenía prestados. Me ha llevado un buen rato elegir algo que me apeteciese, ya que entre que mis próximas lecturas estaban en casa, en espera, y además todo lo que veía me producia una profunda apatía. Así que siguiendo el más viejo y efectivo mecanismo electivo, por supuesto me refiero al azar, he elegido tres novelas absolutamente desconocidas, un autor contemporaneo ruso, un premio nobel chino y un autor nacional. Seguramente las devolveré sin abrir una sola página, pero soy incapaz de irme con las manos vacias.


Al volver esperaba el bus en la parada al lado del centro de jubilados. Donde se arremolinaban una docena de hembras de edad avanzada y maqueadas en extremo. Por su cuidada apariencia si hubiesen sido ejemplares aislasos habría deducido que iban a la seguridad social. Pero al hacer grupo y ser viernes sólo dos opciones cruzaban mi mente enferma: Iban al bingo o al baile en busca de macho. No podía permitir no enterarme que se cocía así que pegue tanto como pude la oreja para ver de que pie cojeaban.


En seguida me percaté de que una era la líder dominante y mostraba su dominio de la dialectica explicando sus cuitas. Al parecer tenía una trifulca con el parroco de su barrio porque se negaba en redondo a permitir que el coro cantase en los oficios fúnebres. Deduje que ella era también líder de dicho coro, además de el grupo de la parada del autobús. Con gran temple argumentaba que no había razón para tal censura totalitaria, ya que ella le había argumentado una retahíla de canciones (al parecer su repertorio es infinito)pertinentes para cantar durante un funeral. Todas las demás mujeres asentian con la cabeza las verdades como puños que soltaba la líder durante su speech.


Como pasa con todo, también lo bueno tiene su fin. En ese momento aparecieron dos buses a la vez el mío (que bien a gusto habría dejado pasar por quedarme un rato más escuchando) y el de las mujeres. Así que no dió tiempo para mucho más.


A plus!

1 comentario:

  1. Interesante mundo este de la hembra con ganas de macho que opta por desahogarse en un coro parroquial.

    ResponderEliminar

Lo + seguido