domingo, marzo 20, 2005

De Torrijas y otros dulces

Aquesta mañana tenía que huir del hogar por no saturarme de visita familiar múltiple por visionado de nuevo piso. Así que decidí levantarme e ir al centro para gastar un pequeño pico de ingresos inesperados. Ya tenía pensado en que gastarlo. Me puse a pensar que libro que me hubiese leído en los últimos tiempos me había txanado sobremanera y aún no tenía en propiedad. La respuesta era el Kavalier&Klay en edición grande (la edición en bolsillo es de lo más cutre).

Como era Domingo dí un toque a aquél que cada domingo peregrina al rastro, para friquear un poco y echar una caña. Añadí en el trayecto un par de nuevos DVDs y filosofamos sobre las cosas de siempre; amoríos pasados, atajcos vitales, cutrerío provinciano, elecciones reposteras... Sobre este último tema es sobre el que me voy a extender.

Abomino los dulces festivos. Con esto me refiero al típico Rojcón de Reyes y las Torrijas semanasanteras, ambos dulces me parecen completamente insulsas y están más cerca en la pirámide alimenticia del txujco de pan que de la palmera de chocolate (el paradigma del colesterol). Mi colega que es de Toledo y aunque le joda arrastra su gusto provinciano allá donde fuere, ha intentado defenderlas y vilipendiar mi favorito; el cabello de ángel. Yo por contra considero el cabello de ángel como lo mejor y las bayonesas como el cúlmen de la reposteria ( que además tiene que consumirse en cafetería).


Todo ha devenido en nuestra opinión sobre una estafa como el donut light. Ya que ambos lo habíamos probado con anterioridad. Para los que no lo hayaís probado os diré que se parece al donut normal como un huevo a una castaña. Eliminando la capa exterior de empalagoso azúcar y sustituyendolo por una materia líquida y cristalina similar al líquido gelatinoso como podemos ver en las películas con el que pringan a las embarazadas en la tripa para hacerlas una ecografía. Además el sabor no es el mismo. Hemos concluido que el donut light no sabe a donut sino a dupis. Es decir un puñetero fraude.


No os fieís de Judith Mascó que es modelo!! y no piqueís... con el tiempo desaparecerá como lo hiciesen otros productos como la Cherry Coke o el John Lemmon...


Joder, que marujón me ha salido el post de hoy.


Mañana más!

1 comentario:

  1. la cherry coke era lo que más bebía en Francia y estaba buenísima(néctar de dioses)

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