sábado, marzo 12, 2005

¿Cómo describir Francia?

Hoy no tengo ganas de escribir y rescato otra "masterpiece" de mi repertorio personal. Apenas retocado, corresponde a un mail que envié en mi primera etapa erasmus (se notará la ausencia de eñes) en un ataque de rencor e incomprensión total con el país donde me encontraba. Mi opinión ha cambiado un poco, siguen indignándome muchisímas cosas pero al fin y al cabo un país donde el deporte nacional es la Petanca... algo tiene que salvarse ¿no?

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Fechado en Noviembre 2003

Creo que he dado con la anécdota que define perfectamente "QUE ES FRANCIA" No es una anécdota estrictamente personal, pero su interés socio-cultural y humano seguramente estremecerá vuestras almas como así ha sucedido conmigo. Iba a mandarla por vía postal a alguno de vosotros, pero he preferido acercarme a internet y difundirla con mayor amplitud; el objetivo es que de esta historia todos saquemos una moraleja.

Todo empezó el pasado miércoles cuando la pequenya Cl., se dirigía hacia el edificio central de la CAF (ayudas económicas a familias y estudiantes) para informarse sobre lo que le iban a dar por su alojamiento en la residencia. Ella que es la inocencia personificada y que es la típica chica que podriamos definir como un "merengue rosa" no se dio cuenta donde estaba y que en Francia los funcionarios son triplemente vagos. Por lo que el miércoles el establecimiento de la CAF cierra sus puertas, con el loable fin de no currar tres días seguidos jamás. Y que luego se diga que los Espanyoles no curramos... ¡¡¡Qué injusticia!!!


Así que la pequenya Cl., se encontró con la puerta cerrada. Cuando estaban a punto de brotar las lágrimas de impotencia de sus límpidos cristalinos, apareció una pareja de simpáticos franceses que se acercó para consolarla y explicarle el funcionamiento de la administración francesa. La aparición de este chico y esta chica alegró momentaneamente el enjuto rostro de Cl. Así que se puso a departir alegremente con ellos de temas trascendentales. En un proceso de mutuas aperturas cardiacas (es decir; ¿cómo te llamas? ¿de dónde eres? y un larguisimo etcetera...)
Cuando todo parecía ir bien, algo sucedió que cambiaría para siempre el devenir lógico de la sociedad occidental. Después de esto ya no quedaba ninguna esperanza para el pueblo francés. Ese algo, era algo que se movía dentro del jersey del simpático garçon. Cl. se percató del extranyo movimiento y pegó un respingo hacia atrás. El chico acercó su mano al cuello y con un chasquido estremecedor, hizo que lo que alojaba él la intimidad del interior de su jersey saliese a la luz. Atraído por el chaschido, del cuello del jersey asomaba primero un pequenyo bigote. Después un hocico. Después la cabecita... hasta aparecer completamente el cuerpo de un roedor. Lógicamente Cl. al verlo se asustó, y más aun cuando el roedor en cuestión era una RATA.


Sí, amigos; no estamos hablando de un hamster o un pequenyo ratoncillo campestre, estamos hablando de una rata infecta con un rabo de 2 centímetros de diametro. Si hubiese tenido que elegir o imaginar algo mas asqueroso que pudiese salir de ese jersey. Sólo se me ocurre un enjambre de cucarachas como una alternativa peor, cualquier otro bicho que hubiese salido seguramente me daría menos asco.


Continuaré con la historia antes de proceder a las muchas reflexiones e interrogantes que se nos plantean a todos y que con el desarrollo de la historia no hacen más que aumentar y complicarse. En este punto la pequenya Cl. lejos de huir del lugar con premura, en un estado de shock (del que creo que aun no ha salido) decidió continuar en el lugar con un sentimiento de extranyo morbo. Sólo para descubrir que la chica francesa (novia del elemento de la rata) tenía dentro de su jersey otra rata. Pero en este caso y siguiendo la descripción literal de Cl. era: -"Más pequenyica y mona, blanca con los ojos rojos" -.... ¡Espeluznante amigos!

En este punto de la historia la trama se complica, ya que los chicos ofrecieron a la pequenya Cl. acercarla en su coche a la Fac de Lettres. Cualquier persona normal y coherente habría rechazado la invitación amablemente (por miedo a que le atacasen las ratas). Pero lejos de esta lógica reacción Cl. no hizo más que montarse en el coche. No fuese a haber perdido el autobus y hubiese tenido que esperar media hora. Sinceramente, prefiero que un hijo mio aceptase caramelos con droga de desconocidos antes que montarse en un vehiculo con gente que tiene ratas.

Imaginaos a la protagonista del relato, sentada en el asiento de atrás de unos desconocidos. Que creyeron lo mas normal dejar a sus "mascotas" en el asiento trasero. Así la pequenya Cl. pudo pasar un momento tan entranyable como inolvidable en el que se dedicó a jugar con las 2 ratas (¿Quién sabe si esconderian mas?). Viendo como en el asiento trasero de un coche (-lugar en donde las jovencitas de su edad se dedican a ser manoseadas por sus novios-) le subían por los brazos sendas ratas que requerían trepar dios sabe con que fin.

El paseo en coche termino cuando los entranyables gabachos la dejaron frente a la Fac. de Lettres "sana" y "salva" dispuesta a contar la aventura a todo aquel con el se encontraba en el lugar mas propicio, el restaurante universitario. Jamás tanta gente se habia dejado los platos apenas sin tocar como cuando se oyó la historia de las alimañas domésticas.

En este punto pareceria que acabaría la historia, pero no es asi porque esa misma tarde fuimos con Cl. Is. Er. y yo con el fin de que se comprase una televisión para su cuarto. Nos dirigimos al Geant (una especie de Pryca) donde encontramos la Tv, pero con la mala suerte de verla agotada: - "¡Maldición!" - Rechinamos entre dientes. Mas este deliz no nos hizo desfallecer y para recobrar el ánimo, procedimos a hacer eso que tanto gusta a los jóvenes (in)dependientes que vivimos lejos del hogar paternal, es decir dar vueltas por un super en busca de cosas de oferta.

Todo iba viento en popa, cuando al llegar a la sección de fruteria un chico que llevaba un traspalé con remolachas, coles de bruselas y otras viandas; interrumpió su dura jornada laboral para saludar a Cl. Nosotros le miramos y como no lo reconocimos procedimos a esperar a que acabase la charla y cotillear quién era. Lo lógico y normal.

En este punto la historia pasa a ser verdaderamente terrorifica y creo que Edgar Allan Poe, Hitchcock, Narciso Ibanyez Serrador, Estifen Quin y todos los grandes maestros del género estarían orgullosos de haber ideado una ficción como esta. Como todos sabemos la realidad supera con creces lo imaginario. Pues bien una vez terminada laz charla entre Cl. y el garçon, pasamos a interrogarla para descubrir el gran secreto. El frutero del supermercado no era otro que "el chico de la rata". Tras sufrir un sentimiento de asco y nauseas que no desaparecerií hasta que llague a casa y me duche repetidas veces con jabon de marseille®, hicimos un pacto de sangre que nos impediria comprar fruta, ni nada que no estuviese convenientemente envasado y bien cerrado en dicho establecimiento.

Ahora toca el turno de las reflexiones e interrogantes.



REFLEXIONES


Después de esta anecdota tengo que rendirme y reconocer abiertamente que creo en el amor. Si una persona que tiene ratas como mascotas puede encontrar no solo una persona que lo acepte, sino que voy mas allá, su verdadera media naranja, que le guste tener su propia rata en el hombro es que el amor existe.

Otra cosa que me llama la atención (el ser humano no deja de sorprenderme) no es que exista gente que tenga ratas, sino que exista otro tipo de personas de una tolerancia total y acepte este hecho como si se tratase de tener un perro, un gato, un mono de culo rojo u otras mascotas aceptables socialmente.

Otro tema es el hecho de que en un supermercado se contrate como manipulador de alimentos/reponedor a un elemento que tenga ratas me da mucho en que pensar.



INTERROGANTES

Esto es lo que mas miedo me da de todo: ¿Cómo diablos se domestica a una rata? Es decir, tú vas a una alcantarilla cazas una rata de tu agrado y empiezas a domesticarla poco a poco, ¿cómo aprende una rata? Y más perturbante aún ¿Se puede domesticar a una rata? No quiero ni mirar en internet si existe bibliografía al respecto, la existencia de algún manual de como amaestrar a una rata. Arggggg ¡Qué asco!



Saludos a todos.


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2 comentarios:

  1. Aix,Francia,la Provence,Fenouilleres,Arc de Meyran,Marseille-St Charles,Le Moulin(pobre, por supuesto)Madame Vassilakis(la fantasma),las jirafas de cerveza,el juego de las chapas,...joder que me pongo nostalgico-sentimental.

    Y La Casa Azul,mola!!!!!!!!!

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  2. Bueno, mola pero no tanto como Le Mans y su mega-hit: Toda la noche poniendo vasos...
    Banda sonora oficial de las veladas en Le Mulán pobre

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