sábado, febrero 05, 2005

...Hombre pobre

Sábado de biblioteca. Aprovechando mi fin de semana libre para marcar codos. A las once de la mañana me dirigí a la biblioteca de Geografía e Historia donde ya no quedaba ni un puñetero hueco donde acoplarme. Mi compi que había llegado 20 minutos antes ya estaba en los pasillos de la facultad refunfuñando por no haber encontrado sitio, que le hubiesen solicitado el carnet para entrar (cuanda a unas niñas bien de delante no se lo habían solicitado) y sobre todo porque se encontró que de repente se había prohibido fumar en todo el recinto de la facultad.


Sugerí ante nuestra desubicación desplazarnos hasta el purgatorio de las bibliotecas: La biblioteca de Filología A. subimos las tortuosas escalinatas que separan ambos edificios con pocas esperanzas de encontrar hueco en la biblioteca que realmente nos correspondía. Pero al entrar nos dimos de bruces con una sala desierta de personal. Cuatro gatos estudiando. Olvidabamos que el filologo-medio no se levanta antes de las doce de la mañana y menos para ir a estudiar.


No sé por donde empezar a describir el ambiente de esta biblioteca, hay tanto que me llama la atención... En primer lugar para describir el mobiliario decir que todo es madera de roble color negro que garantiza su origen antediluviano. Las sillas de madera, cada una de diferente diseño (también ancestral) creo que se van recolectando por los pueblos de castilla y son llevadas a la biblioteca para dar imagen de conjunto, puro feng shui de ese. Las ventanas carecen obviamente de insonorización o cualquier tecnologia que aisle del exterior, excepto una persiana siempre atajcada y su consabida capa de roña y mugre. en el alfeizar de la ventana se alinean unas macetas con geranios. Cuyos tiestos tienen la virtud de tener todo tipo de modelos desde el socorrido tiesto de plastico negro en que se compro la planta, hasta el neo.fashion bote de pintura reciclado para tal fín. La instalación eléctrica va con todo el cableado por fuera de las paredes, haciendo nudos unos cables con otros y terminados en los ordenadores ultimate generation con emeese-dos (boikot a Bill Gates). Todo esto y otras cosas que hacen del lugar ideal para aquellas personas que desean seguir de pobres(*) viendo peliculas de cine social y manifestandose por sus ideales comunacas, es decir gentuza marginal.


Respecto a la gente que allí se congregaba, tampoco puedo hacer justicia descriptiva. ¿cómo describir la esencia de la mediocridad? El mejor un tipo que utilizaba como botellín de agua un casco de cerveza con cierre hermético (como los de la gaseosa pitusa). Jersey de cuello de cisne negro, cabellera negra con descuidado matojo de canas. El típico estudiante de literatura que sale en todos los manuales. El resto de banda eran en su mayoría chicas feas como demonios vestidas con ponchos y otros atuendos pseudo-jipis y con sus pertinentes mostachos. También destacar la parejita de bolleras con narices tipo "la muerte del loro" ¿qué es una biblioteca de filologia sin ellas? Los chicos por su parte iban todos sin afeitar y brillaba la opción del chandal en todos ellos. En general toda la ropa que se veía allí pondría la mano en el fuego a que podría encontrarla sin excepciones entre el Carrefour y Almacenes Arias. Lo más perturbante de todo es que nadie iba peinado.


En general el día ha sido provechoso, he cumplido mi planning de estudio del día. Y al volver a casa pude descansar viendo "8 Femmes" de François Ozon que acababa de adquirir en la tienda de DVD's de segunda mano de Atocha. Mañana vuelta a empezar pero en Geografía e Historia. Tendré que madrugar más.


1 comentario:

  1. DIOS MÍO! los almacenes Arias... eran un horror, pero txanaba que existiesen sitios así. Puto cortinglés...


    Miguel.

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