jueves, febrero 17, 2005

En un jardín de Luxemburgo ya se vió que todo era absurdo

Jueves noche. Por una estrategica adecuación de mi cuadrante laboral con un par de días libres que tenía por ahí, se plantean ante mí seis días seguidos sin trabajar. Lo primero que me pasó por la cabeza:
- Largaté. -
Pero sopesé las opciones donde podía ir por alojamiento o interés personal; París, Londres, Manchester, Ammsterdam, Praga, Barna, Alicante... Por unas u otras razones en cada opción encontraba más contras que pros. No es que me diese vergüenza viajar solo, pero también he de reconocer que entre el frío y la pereza me he echado para atrás.

Además tengo que ahorrar... dejadme este pobre consuelo. Qué depresión. Ahora solo tengo que hacer una lista de cosas que puedo hacer en Madrid y para las que nunca tengo tiempo.


Aunque parezca increible en mi discman está girando un concierto de Oasis Familiar to millions, revival personal del britpop noventero... ¿qué descenso al averno vendrá después?

2 comentarios:

  1. Oaisis, volver a oasis es lo peor. Yo los rescate hace un par de meses y joder, que malos son los cabrones.

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  2. Recordaba el primer disco de Oasis como un dijcazo de pro. Pero al igual que nirvana, creo el tiempo ha pasado por encima de ellos como una apisonadora. Tuvieron su lugar y tuvieron su momento, ahora no son más que eso, una anécdota sobrevaloradísima por el público inglés. Aún así me alegro de haber vivido la etapa del brit pop, la otra opción era el bakalao, y desgraciadamente no trabajo en una frutería.

    M.

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