domingo, enero 30, 2005

Episodios Nacionales

En el trabajo han ocurrido dos cosas que me han hecho exclamar una de mis muletillas más utilizadas ultimamente (después de referirme a todo el mundo como nen o nena, siendo el uso masculino una catalanada y el femenino una macarrada txusca) es decir: - ¡Qué fuerte! -


La primera ha sido al comprobar mi nula capacidad de influir en las decisiones de los demás. La semana pasada en una cena en casa de una amiga. La compañera de piso de esta, B., me consultó sobre el producto estrella de la compañía para la que trabajo. A lo que yo de un modo muy educado me dispuse a poner a mi empresa y su servicio a parir de tal modo que esperaba que la muchacha jamás volviera a desear dicho servicio. Pues bien hoy me ha llamado por teléfono y ha contratado dicho producto. En seguida me ha reconocido y yo a ella (sobre todo cuando me ha dado sus datos) y se ha despollado de risa al ver como me dirigía a ella en todo momento con tratamiento de ustéd. Que lástima.


El segundo caso ha sucedido cuando mi coordinadora Du. ha venido un rato a hablar conmigo y cuando estabamos departiendo tranquilamente sobre libros que nos molaban y tal y pajcual. Me ha confesado que ella se esta leyendo uno a uno todos Los episodios Nacionales de Galdos, intercalando entre novela y novela otro autor para no cansarse de Galdos. Aquí he de reconocer que se ha ganado toda mi admiración.


Hay que ser radical y punqui! Y yo que me creía enfermo por tragarme el Ulises de Llois, o todol enbujcaltiempoperdió de Prust o tantas otras obras maestras que en la vida real no hace falta leer, sino que basta con decir que uno las ha leído... Esto no lo puedo superar conozco mis límites.




P.D. Apoyo oficial de este blog a Tío Vivo circa 1950 a todo lo que este nominado en los Goyas de esta noche.

2 comentarios:

  1. No pudo ser. Otra injusticia para la historia del cine español. Garci (nuestro mejor cineasta) es ninguneado en favor del sin-talento de Orsoncito (*)







    (*) Mote que ponía Carlos Pumares con gran malicia a Amenabar.

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  2. Bah, pero Orsoncito se ha llevado los premios sin ningún carisma. El premio bueno de verdad se lo ha metido en la butxaca Gil Parrondo por la dirección artística de Merry-Go-Round c. 1950.

    Aprovetxo esta tribuna que me concede la biblioteca pública Antonio Mingote (desde la que se supone q no puedo utilizar el teclado pero q coño, me txana transgredir) para instarle a wanadoo a hacerle comprender que todos sus intentos por librar al mundo de mi bloj serán en vano, tarde o temprano volveré y conseguiré poner al día mi e-diario de una puta vez por todas, que esto ya sa convertido en algo personal.

    Ale agur

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