lunes, enero 24, 2005

Diferencias culturales

He bajado a cenar y he pillado a mi progenitor viendo en eurosport un combate de kick-boxing en el que un moreno (eufemismo) alto le cosia la boca a patadas a un gordo calvo (sin eufemismos) con las espaldas de 2 x 2. Un recuerdo ha cruzado mi cerebelo y he vuelto al 7 de Marzo del 2004.... Flashback al canto.


Estaba yo con mi colega Ra. el modernillo una tarde-noche de Domingo en medio de un barrio de Marseille. Era probablemente el barrio menos turistico del mundo y dudo que nadie que no viviese en dicho lugar haría lo más mínimo por acercarse a dichos contornos. Nosotros nos hallabamos por allí ya que ibamos a la sala Dock de Suds para ver un concierto de Air con Sebastien Tellier (un buenrrollista mugroso)de telonero. Como andabamos famelicos nos pusimos a explorar los contornos buscando un 'snack' donde adquirir un panini o un kebab que meternos entre pecho y espalda.


Cuando por fin encontramos un sitio se trataba del equivalente marsellés al tipíco bareto de barrio. Un local con sillas de plástico playeras donde no creo que fuese nadie no-habitual,es decir únicamente para parroquianos. Allí comtemple lo que es una verdadera diferencia cultural. Se arrejuntaba un grupo de jovenes musulmanes sin nada que hacer (algerinos seguramente) que visionaban en eurosport la retrasmisión de una buena velada de kick-boxing. Mientras esperabamos la preparación de nuestras viandas, ví como en vez de disfrutar del deporte a la española: encadenando un botellín de mahou en los morros con otro nuevo sin que apenas los labios tuviesen contacto con el aire libre.


Pues allí se suprimiendo el alcohol y se sustituía por hamburguesas que iba pidiendo el grupo de jovenzuelos. Según acababan de tapiñarse una, hacian un gesto con la mano pidiendo al camarero que les preparase otra ipso-facto. Embelesado me quedé al comprobar que hay pequeños habitos que se repiten, a pesar de los matices, en la gente de bien. Allí nosotros nos retiramos para disfrutar de nuestros bocatas en la calle. Como la escoria güiri que eramos no mereciamos permanecer en un local tan autoctono y de tanta qualité.


El concierto estuvo guay, pero eso es otra historia. Por hoy basta de aburriros con los recuerdos de alguién que rememora constantemente de su año Erasmus...


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Lo + seguido