sábado, enero 22, 2005

Curso básico de interpretación de sueños IV

Hoy he tenido un sueño. Como ocurría en un pasado vuelvo a intentar compartir las experiencias oníricas que me han molado y de las que consigo acordarme de suficientes cosas para que tenga algun hilo conductor (obviamente inventado). Todo ello con el único fin de que os partais el culo a mi costa haciendo cutre-interpretaciones froidianas. Anteriormente los escribia y enviaba por mail, pero ahora que tengo blog pues lo saco a la luz aquí.


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Todo transcurria en mi habitación. Lugar donde se forjan a diario las entradas de este blog. Yo estaba delante del ordenador buscando el cd donde estaba una pelicula que me moría por ver pero que no recuerdo cual era (seguramente una porno de Private). Pero no lograba dar con ella. Lo cual acrecentaba mi nerviosismo. A cada rato alguién abría la puerta que yo creía haber echado el pestillo. Una vez era mi hermano para cotillear lo que hacía, otras mi progenitora para interrogarme sobre algo banal y que no requería en absoluto mi enorme sapiencia. Todo me enervaba porque cuando desaparecian volvía a tener que comenzar la busqueda desde el principio.


En una de las interrupciones alguién llamaba a la puerta en vez de entrar directamente. Entonces me levantaba de mala gana y abria el cerrojo. Volvía a ser mi progenitora pero esta vez venía acompañada de un operario de fisionomia hindú. Vestido con un mono de trabajo azul y un aparato de fumigación. Mi madre me informa de que tiene que entrar a mis aposentos para fumigar, porque es el único rincón del hogar familiar que le queda. - Fumigar qué? - Pregunto yo. Y detrás mio en un solo rincón de mi cuarto veo un ejambre de abejas que misteriosamente se agrupan en ese rincón. Al principio me extrañe por no haberme percatado antes, pero tras sacar la cabeza al pasillo y ver en el suelo otras abejas muertas con un polvillo blanco encima (el insecticida). Desde ese momento acepto la situación como algo normal. Y veo como el fumigador hindú fumiga del extraño polvillo el rincón de mi cuarto y se marcha una vez terminado y yo vuelvo a cerrar la puerta. Centro mi atención en una abeja del tamaño de una castaña perfectamente redonda a la que veo volar desorientada. Pero dejo de hacerlo recordando la importancia de la película que debo buscar.


Sigo en mi empeño y cuando por fin doy con ella, aparece por la puerta mi progenitor con un catalogo de Mediamark que me tiene que mostrar con urgencia. Me propone que me he de comprar un nuevo telefono móvil de última generación. A lo que yo me niego inmediatamente alegando que acabo de adquirir uno, que realmente no he terminado de empezar a utilzar. A qué viene ese gasto innecesario es lo que digo para defenderme. Él insiste pero yo quiero librarme de su acoso a toda costa. En este punto me despierto.



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Ale.

Quizá debiera buscar los anteriores comentarios de otros sueños mios y publicarlos aquí a modo de antecedentes. Bueno ya lo haré en otro rato que me aburra.


Bueno pues eso es todo por hoy.

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