miércoles, diciembre 15, 2004

Mercredi sans rien faire

Esta mañana la he empleado resolviendo cotidianidades que los días que trabajo no puedo resolver por falta de tiempo. En primer lugar he cometido el gran error de ir a Correos en estas fechas. 45 minutos de reloj he estado esperando mi turno. La avalancha de gente que lleva todos sus Christmas navideños(*) sin franquear, con lo fácil que es ir a un estanco, comprarlos y echarlos al buzón. Qué gente! el que nace con vocación de dar por culo, sabe muy bien que mecanismos emplear y lo consigue. Cuando he conseguido franquear y certificar mi paquete postal (A.C.C.P.H. te llegará en breves días lo que te adeudaba desde hace unos meses)me he dirigido a cortarme el pelo en mi lugar habitual: Una peluquería en Entrevías a la que voy desde que era cani, no se me ocurre nada con más glamour que el Pozo del tio Raimundo.


Pero no pudo ser porque había una falta de suministro eléctrico en la Renfe. Así que he tenido que ir a maquear mis greñas en una peluquería local. Es increible el efecto que tienen en mi las peluquerías. Nada más sentarme en un sillón con alguien con objetos punzantes hurgando en mi cabeza y quedarme frito. No lo puedo evitar, en las peluquerias me quedó inmediatamente traspuesto y alguna vez hasta me he dormido completamente.


(*)Nota mental: tengo que ir a un Todo-a-cien a comprar christmas


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Lo + seguido